22 de junio de 2022
El sitio fue dado a conocer en el año 2004
junto a otras minas de arena de la zona en el II congreso Nacional de Espeleología
que se desarrolló en nuestra ciudad en 2004. (II CONAE, Tandil 2004), investigados
por Norberto Gabriele, Juan Mendy y Claudio Plachessi.
Las minas subterráneas de donde se explotaba arena como material para la construcción, se habrían iniciado a fines del siglo XIX y culminado en la primera mitad del siglo XX (Pérez, 2000). Se estima que la explotación minera habría comenzado en sectores suburbanos del poblado, dada su antigüedad, posiblemente sin ningún tipo de normativa que reglamentara su desarrollo. A medida que la ciudad fue avanzando, la explotación minera se fue trasladando hacia sectores despoblados, al norte, quedando las cavidades en los sectores abandonados. (Gabriele, N. II Congreso Nacional Argentino de Espeleología, Febrero 2004, TANDIL - ACTAS CDROM - AR13)
Relevamiento
En los últimos 20 años las minas de arena
conocidas fueron desapareciendo por diferentes motivos. Debido al crecimiento
de la ciudad y las nuevas urbanizaciones, ya sea por terraplenados para loteos,
apertura de calles, por los vecinos o dueños de los terrenos que arrojan basura
para taparlos y por el peligro que representan.
En este sector existían unas minas, pero
con los años su entrada fue tapada. En la búsqueda de esa entrada encontramos
un nuevo pozo que tenía posibilidades y facilidad para bajar. La nueva boca de
acceso o pique tiene unos 6 mts de profundidad y un metro de diámetro.
Para el acceso al interior, se instaló una
cuerda semi estática anclada a arboles cercanos de mediano porte. El descenso
fue con arnés y descensor en técnica de rapel. También instalamos una escalera
de cuerda para el egreso junto a un sistema de aseguramiento.
El interior de las minas en cuestión es de
sección cuadrangular variando la altura de entre 1 a 2,30 mts, teniendo un
ancho promedio de dos metros. El
conducto principal tiene galerías a los costados que vuelven a conectar a la
principal dejando columnas como sostén del techo.
Cada diez o quince metros aproximadamente se realizaban nuevos piques o accesos. Hacia el norte, se localizaron dos piques tapados, uno con planchones y otro con una bóveda semicircular de ladrillos. Además de otros dos piques tapados con basura. La orientación general de las galerías es en sentido norte.
Estado de conservación
Si bien estas minas tienen una antigüedad
mínima de 70 años, es posible apreciar zonas intactas, que parece que ayer
estuvieron trabajando. Otro sector bien diferente es la zona donde existen
piques que primero han sido tapados desde el exterior, ya sea con bóveda de
ladrillo, planchones, tapa de hormigón o palos con chapa. Algunos están
intactos y otros se han roto, dejando el pozo abierto por donde posteriormente
se ha arrojado basura hasta taparlo completamente. El agua de lluvia ingresa por
esos pozos desparramando restos de basura (plásticos, latas) al interior de las
galerías.
También es posible apreciar cerca del final
de la mina, un proceso natural de formación de bóveda, donde el agua que
ingresa por las raíces, generan un debilitamiento del techo.
El estado general de la Mina es bueno y
estable, no presentando riesgos visibles de derrumbe o peligro latente.
Se realizó una topografía expeditiva con brújula y cinta métrica de la galería principal. La información recolectada se procesó con el sofware Topodroid contabilizando 110 mts de desarrollo. Luego mediante el software Google Earth, se superpuso el desarrollo de la cavidad sobre la imagen satelital georreferenciada, para determinar el rumbo general sobre el terreno y así poder identificar la zona con los piques cerrados.
Importancia Patrimonial
Es posible que estas sean las ultimas minas de arena con la posibilidad de acceder a conocerlas y que están en buen estado de conservación. Es importante proteger este sitio histórico que evidencia lo que fue la extracción de arena para la construcción de las casonas de la ciudad. Hace falta seguir estudiando estas minas desde un enfoque interdisciplinario porque es muy factible la utilización del espacio para un turismo de aventura de bajo impacto que sea autogestivo para preservar el lugar, generando fuentes de trabajo y un área verde para el futuro del barrio.
Participaron de la actividad:
Dino Mendy (Coordinación General)
Laura Garnica (Coordinación en exterior)
Mariana Mendiri (fotografía y video)
Guillermo Mendy (exploración)
Mikel Lavayen (exploración)
Sebastián Schiaratura (exploración,
topografía)
Amalia David
Agustina Morales
Juan Alberto Mendy
Si sabe de la existencia de un pozo que
posiblemente sea mina de arena, por favor comuníquese con nosotros al 2494
532120.
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