19 de marzo de 2026
El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense advirtió que la medida del Gobierno nacional pone en riesgo la organización territorial, el calendario obligatorio y el control sobre la vacunación del sistema sanitario que permitió erradicar la enfermedad.
El ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, cuestionó con dureza la decisión del Gobierno nacional de desregular el sistema de vacunación contra la fiebre aftosa y advirtió que la medida pone en riesgo uno de los principales logros sanitarios de la ganadería bovina argentina.
La crítica surge luego de que el Servicio Nacional de
Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) estableciera mediante la Resolución
201/26 que, a partir del 1 de enero de 2027, se modificará el sistema de entes
vacunatorios incorporando en paralelo veterinarios independientes, que no
tendrían vínculo con el ente local. Este sistema se aplicaría, según la
resolución, para la vacuna obligatoria contra la aftosa y la brucelosis bovina.
En la actualidad, la vacunación obligatoria la realiza el
productor junto con el ente sanitario regional -fundaciones integradas por
productores- que organizan las campañas, fiscalizan el proceso y garantizan la
cobertura territorial.
Javier Rodríguez advirtió que este sistema fue central para
que la Argentina lograra erradicar la enfermedad tras el brote registrado a
comienzos de siglo, y destacó que además permitió consolidar un esquema
sanitario sólido y confiable. "El sistema actual permitió ampliar la seguridad
del sector. Hoy nadie duda de su solidez. En definitiva, no hay problemas
sanitarios. Los problemas que surgieron con algunos entes tenían que ver con
una puja económica, que debería haberse resuelto puntualmente en lugar de cambiar
todo el sistema", sostuvo.
"El sistema de Fundaciones y Entes Sanitarios fue clave para
que la Argentina lograra erradicar la fiebre aftosa. Fue una estrategia basada
en la organización de los propios productores junto con el Senasa y en campañas
sanitarias coordinadas en todo el territorio", explicó.
En ese sentido, recordó que el esquema nació a partir de una
propuesta de los productores que debían asumir la responsabilidad de vacunar su
propio ganado, lo que dio lugar a una red de aproximadamente 300 entes
sanitarios en todo el país.
"Esas fundaciones funcionan como una verdadera red de
capital social dentro de la ganadería. Permiten organizar campañas sanitarias,
articular a productores de distintas escalas y sostener una estrategia sanitaria
que le devolvió a la Argentina el estatus de país libre de aftosa", señaló.
El ministro advirtió además que la modificación impulsada
por el Gobierno nacional desestabiliza principios clave del sistema actual. "Se
rompe el criterio de solidaridad que garantiza una cobertura universal. Lo que
va a pasar es que los profesionales independientes van a buscar a los
productores o propietarios de grandes cantidades de animales, porque resulta
más simple y conveniente vacunar a esos rodeos, mientras que en producciones de
pocos animales la vacunación resulta menos conveniente para quienes presten el
servicio. El ente sanitario hoy garantiza que se vaya a todos, el profesional
independiente no lo hará, ni está obligado", explicó.
Javier Rodríguez también puso el foco en las dificultades
que podría generar el nuevo esquema en términos de control sanitario. "El hecho
de que los profesionales sean independientes de los entes vacunatorios hace más
complejo el control y seguimiento de la vacunación, porque la información sobre
qué productores vacunaron en un determinado distrito estará disgregada",
advirtió.
Además, señaló que uno de los aspectos menos discutidos de
la normativa afecta directamente la lógica de las campañas sanitarias. "El
artículo 4 de la resolución, del que no se está hablando, rompe con el criterio
de campaña de vacunación. Esto desestabiliza el funcionamiento actual: el
control resulta casi imposible sin establecer lapsos temporales claros, como lo
hace el esquema vigente", remarcó.
"Lo que está en juego no es solo quién aplica la vacuna,
sino un modelo de articulación pública-privada que durante décadas sostuvo la
sanidad ganadera argentina", afirmó.
Javier Rodríguez fue aún más contundente al referirse al
impacto sanitario que podría tener el cambio impulsado por el Gobierno
nacional. "Sturzenegger está actuando con anteojeras ideológicas y de manera
irresponsable, un tema donde lo que hay que priorizar es la seguridad en
materia sanitaria", advirtió, teniendo en cuenta que el surgimiento de un brote
de aftosa en 2001 afectó tremendamente a la ganadería bovina, al provocar la
pérdida del estatus sanitario nacional.
"Durante más de veinte años se dio un sistema que funciona:
eso lo muestra la cobertura vacunal y la seguridad que el propio sistema
aporta. No fue casualidad: fue el resultado de coordinación, responsabilidad
colectiva y compromiso del sector productivo. Desarmarlo en nombre de la desregulación
es un riesgo enorme para la ganadería argentina", concluyó.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.