24 de marzo de 2026
Este martes 24 de marzo, al cumplirse el 50 Aniversario del Golpe de Estado de 1976, el Grupo Memoria por la Vida en Democracia impulsó, junto a otras organizaciones sociales y políticas, una movilización que obtuvo un categórico respaldo en las calles, con miles de personas formando parte de una multitudinaria columna.
En esta oportunidad, la marcha tuvo la particularidad que partió desde calle Larrea, frente al Parque de la Industria y el Comercio, en el Dique, emulando a la misma marcha que en 1996, dio origen al Grupo Memoria por la Vida en Democracia, que desde entonces viene manteniendo constante y vigente el reclamo por Memoria, Verdad y Justicia.
Los organizadores propusieron para este 50
aniversario del Golpe que dio paso a la última dictadura cívico militar en
Argentina, "un recorrido histórico, en el que se repasaron algunos hitos
vinculados a la construcción de la memoria en Tandil".
El primero de esos puntos fue la salida desde el Murallón del Dique, para homenajear "el nacimiento del grupo Memoria, que es también un recorrido en sí mismo, por el impacto, que, en el tiempo, tuvo y tiene en la ciudad de Tandil".


En ese sentido, se leyó el acta fundacional
del grupo Memoria, de 1996: "En la ciudad de Tandil a los 28 días del mes de marzo de
1996 se reúnen en la sede de la Cooperativa Cultural El Hormiguero, las siguientes
personas: Nené Marochi, Eduardo Frechero, Laura Lutzelsschwab, Silvia Almarza,
Ana Fernández, Petra Marzocca, Héctor Lacovara, Eva Fanjul de Sanllorenti y
Teresa Domínguez. Este grupo de personas provienen de una multisectorial
autoconvocada para realizar los actos recordatorios del 20 aniversario del
inicio del golpe de Estado autodenominado Proceso de Reorganización Nacional.
Deciden por unanimidad conformar un grupo
al que llamaron Memoria por la Vida en Democracia y que estaría abocado a
recibir denuncias por violación a los Derechos Humanos, del presente y del
pasado, para canalizarlos por los niveles que corresponda. Además, realizaría
docencia con respecto a mostrar lo vivido por los habitantes argentinos en los
años de la dictadura. Al finalizar la reunión deciden que esta acta de
constitución sea refrendada por Eduardo Frechero y Eva Fanjul de Sanllorenti".
Posteriormente, hubo una parada en la esquina de Avenida Avellaneda y Libertad, donde se recordó el "escrache a los Hermanos Méndez", en 2001.


"Con el nacimiento de la agrupación
H.I.J.O.S (Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el
Silencio) en 1996 se crearon e impulsaron sobre finales de los años 90 y los
primeros del 2000 la práctica de los "escraches". Se trataba de una forma de
condena social ante la vigencia de las leyes de impunidad (la Obediencia Debida
y la de Punto Final). Se elegían los domicilios o lugares que frecuentemente
transitaban los represores para visibilizar que esas personas, que habían
cometido los peores crímenes contra la humanidad, se paseaban impunemente por
los mismos comercios, clubes y ámbitos de sociabilidad que quienes habían
sufrido torturas, vejámenes y las detenciones ilegales en centros clandestinos
bajo sus órdenes.
En Tandil, a los 25 años del golpe de
Estado, se realizó el primero, en la calle Necochea, frente a la casa de uno de
los hermanos Méndez, colaboradores necesarios y responsables civiles de uno de
los centros clandestinos de detención que funcionaron en Tandil. Una pequeña
comisión motorizada por la agrupación HIJOS y con colaboración del Grupo
Memoria, se había reunido unos días antes en la Universidad para organizar el
mismo.
Ese día, el recorrido se inició en la plaza
San Martín con un grupo de gente entre quienes estaban los militantes de HIJOS
-entre ellos los hijos del abogado laboralista Carlos Alberto Moreno-, el Grupo
Memoria, Flor de Murga y un pequeño número de vecinos y vecinas. Se caminó
hasta la calle Necochea mientras se coreaba: "alerta, alerta, alerta los
vecinos: al lado de su casa está viviendo un asesino". Una vez frente a la casa
se corearon consignas, se hicieron pintadas con aerosol en la calle y los
postes de luz. Había periodistas y cámaras de televisión.
Al día siguiente estaba previsto el
escrache al intendente Julio Zanatelli -intendente durante la dictadura-, pero
debió suspenderse porque el mismo se ausentó de la ciudad para evitar el
escrache.
El escrache quería mostrar que lo vivido en
tiempos de terror, aun cuando imperaba la impunidad, no se olvidaba. Y que toda
la sociedad debía conocer a quienes habían ejecutado y colaborado con el terror".
La movilización continuó por calle Fuerte Independencia, hasta llegar al frente de la Comisaría Primera, recordando que en los años 2005 y 2006, se dieron "dos hitos muy importantes para nuestra memoria local. Simbolizan dos marcas contra el olvido y por la memoria muy fuertes: el primero, la inauguración del Monumento a las y los desaparecidos en marzo, y el segundo la única audiencia que se llevó adelante en nuestra ciudad de los Juicios por la verdad, en julio de ese año también.


El monumento surge como una iniciativa del
grupo Memoria y fue aprobado por ordenanza municipal en 2004, pudiendo inaugurarse
el 24 de marzo de 2005. Fue realizado por los escultores Eduardo Rodríguez del
Pino y José Ambrosio Rossanigo que a través de una serie de columnas de hierro
inclinadas a 45 grados, recuerda cada una de ellas a las y los desaparecidos de
y en la ciudad.
El segundo punto es la única audiencia del
proceso de Juicios por la Verdad que hubo en Tandil. Los juicios por la verdad
fueron un procedimiento judicial que no tenía efectos penales, pero sí una
instancia de reconocimiento de los testimonios de las víctimas que en muchos
casos y una vez derogadas las leyes de impunidad, se utilizaron luego como
prueba en los procesos por delitos de lesa humanidad abiertos desde ese mismo
año".
Pocos metros más adelante, tuvo lugar la tercera posta, en la esquina de Maipú y Fuerte Independencia, frente al Colegio San José, repasando el año 2012, cuando se realizó el primer juicio por delitos de lesa humanidad en Tandil (el caso del abogado laboralista Carlos Alberto Moreno).


"El impulso y las décadas de trabajo del
Grupo Memoria, la docencia que reflejaron en el acta fundacional, tuvo su
primer fruto, en la colaboración que prestaron al primer juicio por delitos de
lesa humanidad que se llevó adelante en Tandil. Si bien el juicio estuvo
íntegramente dedicado a juzgar el secuestro y homicidio del abogado Carlos
Alberto Moreno, los preparativos, parte de la convocatoria a los testigos, el
acompañamiento a los mismos y el trabajo cotidiano durante el mes que duró
este, entre febrero y marzo de 2012, fue llevado adelante por el grupo Memoria.
Ante la prensa y las instituciones, fue el organismo de referencia y su tarea
acumuló una gran experiencia de trabajo colectivo y de imaginación para el
desarrollo de actividades, que sirvió indudablemente para el proceso judicial
que se inició diez años después".
La marcha tuvo destino final en la Plaza
Independencia, junto al Monumento a los Desaparecidos, y frente al Palacio
Municipal.
Allí, también se recordó que entre los años 2022 y 2025, se desarrolló el histórico juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en la región centro de la Provincia de Buenos Aires.


"Se trató del primer juicio de lesa
humanidad que comprendía el juzgamiento de crímenes en toda la región centro de
la Provincia de Buenos Aires. Nuevamente, el trabajo del Grupo Memoria fue
fundamental, solo que esta vez también algunas de sus integrantes declararon
ante el tribunal. Pero también acompañaron la cobertura, el trabajo y las
actividades que se realizaron durante los años que duró el proceso, junto a la
Mesa Multisectorial Memoria, Verdad y Justicia de Tandil.
La importancia de dicho juicio radicó en la
magnitud de los hechos que se juzgaban, la cantidad de testigos convocados y la
posibilidad de asistir a la reconstrucción histórica de los hechos en cada
audiencia. El juicio contó con 104 audiencias desde las que se conocieron los
casos de 191 víctimas, varias fallecidas al momento del juicio. El juicio
abarcó las imputaciones de represores y civiles de la Subzona 12, contando el
circuito represivo con 14 centros de detención clandestinos y legales. Por su
parte, 213 fueron los testigos que declararon a lo largo de lo que duró el
juicio.
El proceso finalizó en octubre de 2025
dejando un triste saldo de 8 condenas y 27 absoluciones.
Con todo, el Grupo Memoria no bajó ni baja
los brazos. Como hace 30 años, como ahora, continúa en marcha, caminando,
abriendo surcos, guiando a quienes venimos detrás".
Finalmente, en el escenario montado sobre la vereda de calle Belgrano, algunos integrantes del Grupo Memoria por la Vida en Democracia y familiares de detenidos desaparecidos de Tandil, dieron lectura a un documento:


"POR LA VERDAD Y LA MEMORIA: QUE LA
JUSTICIA NO SEA UNA FARSA
Memoria por la Vida en Democracia
24 de marzo de 2026
1. A 50 años del golpe cívico, militar-
eclesiástico- empresarial, nos volvemos a encontrar junto al Monumento de
nuestras compañeras y compañeros detenidos-desaparecidos, para comprometernos
una vez más a sostener principios y banderas que son irrenunciables y cada vez más
necesarias.
2. Como familiares de detenidos-
desaparecidos. Como personas que hemos sufrido las consecuencias del terrorismo
de Estado en persona. Como organismo de Derechos Humanos:
Levantamos nuestra voz para decir que hace
50 años en nuestro país, se iniciaba la dictadura más sangrienta y se
profundizaba la lógica del terror de Estado. 50 años que entraron en nuestras
casas y nos arrebataron a nuestros familiares para desaparecerlos. 50 años que
se llevaron a nuestros padres, madres, hermanos, hermanas, hijos, hijas, y se
robaron nuestras pertenencias. 50 años que nos asesinaron. 50 años que se
llevaron los bebés de nuestras familias a quienes todavía buscamos. 50 años que
nos detuvieron y llevaron a centros clandestinos de detención y exterminio, a
cárceles con regímenes que apuntaban a la destrucción moral y psicológica. 50
años que nos obligaron a exiliarnos afuera del país o adentro, en el
ostracismo. 50 años que debimos guardar silencio por miedo.
3. Hoy, 50 años después, mientras desde las
esferas públicas oficiales avanzan los discursos de una memoria completa, en
Córdoba, gracias al trabajo científico y del Equipo Argentino de Antropología
Forense, están apareciendo los restos de compañeros y compañeras que aún estaban
desaparecidos. Los huesos son una prueba patente, irrefutable, científica de lo
que fue capaz de hacer el Estado genocida. Los huesos nos interpelan en plena
tormenta de crueldad y negacionismo. Frente a un Estado que niega y miente en
lugar de generar respuestas, volvemos a reafirmar una consigna histórica: ¡Que
digan donde están!
4. Estamos viviendo un tiempo de retrocesos
que no son accidentes: están escritos, ejecutados y celebrados por quienes
creen que el futuro se compra con el desguace del presente. Lo que alguna vez
conquistamos colectivamente, salud, trabajo, educación, hoy se desmorona bajo
una lógica de destrucción sistemática. Frente a eso, no venimos solo a
denunciar. Venimos a recordar que la memoria es el único territorio donde la
impunidad no puede habitar.
5. Asistimos a una ofensiva sin precedentes
contra los pilares que sostienen la vida en comunidad. La reforma laboral no es
una actualización técnica: es un mecanismo para precarizar el trabajo y silenciar
a quienes reclaman derechos. La represión a la protesta social ya no es la
excepción; es moneda corriente. Enfrentamientos en las calles, quita
sistemática de derechos, retroceso en políticas de derechos humanos: nada de
esto es colateral. Es el eje central de un plan que busca desarticular toda
forma de organización popular, hecho a medida de los cómplices comprados por el
gobierno y bajo la inacción de la burocracia sindical.
6. Desmantelar el Estado no es una
abstracción económica. Significa menos salud: hospitales sin edicamentos y
capacidad operativa. Menos educación: escuelas sin recursos, universidades asfixiadas.
Se está destruyendo el aparato productivo: generaciones enteras condenadas al desempleo.
La soberanía se juega hoy en la Ley de Glaciares, en el cuidado de los recursos
naturales, en la defensa del agua y la tierra frente a quienes solo ven
mercancía. Porque sin soberanía no hay Estado, ni futuro.
7. Cuando la justicia no es justa, las
detenciones se convierten en secuestros. Los presos, en presos políticos. Desde
la arbitraria detención de Milagro Sala hasta los absurdos hechos por la
justicia de Jujuy, el espiral represivo no ha hecho más que agravarse.
Asistimos atónitos y atónitas a la fabricación de causas penales motorizadas
por el poder político que, como en el caso de la ex presidenta de la nación
Cristina Fernández de Kirchner, no hacen más que empañar el funcionamiento del
poder judicial y ponerlo al servicio de los intereses de otros poderes. El
poder judicial ya no protege ni garantiza derechos, por el contrario,
criminaliza y castiga la promoción y defensa de los derechos, la protesta
social, los intentos de defensa contra la injusticia embestida desde el mismo
Estado. Las acciones amparadas por la Constitución Nacional se pagan con cárcel
y la represión.
8. Los procesos judiciales por delitos de
lesa humanidad se tornan cada vez más lentos, se les saca recursos humanos y
materiales para investigar, para colaborar en la recolección de testimonios y pruebas.
Lo que vivimos en Tandil y la región durante los años anteriores, es una prueba
de esto. Condenas bajas y absoluciones. Sabemos y así lo vivimos, los procesos
se sostienen por los familiares y las organizaciones que continúan reclamando
por verdad y justicia. De allí que el negacionismo no es una postura
ideológica: es la coartada para borrar el terrorismo de Estado y justificar la
persecución actual.
9. Frente a este escenario, no cabe la
neutralidad. La defensa de la vida y la democracia exige un compromiso
ciudadano activo. Sabemos que el camino no es individual: es colectivo. Por eso
reafirmamos la necesidad de un trabajo articulado entre distintos sectores:
- los trabajadores que sostienen la
producción con el cuerpo;
- les estudiantes, las organizaciones
sociales
- las y los jubilados que salen a las
calles con la dignidad de quienes construyeron este país y todas aquellas
fuerzas vivas que se niegan a aceptar la destrucción como destino.
10. Que la memoria venza la impunidad no es
una consigna más. Es la certeza de que ningún retroceso es eterno cuando los
pueblos se organizan. Es la convicción de que el juicio a los esponsables de
este presente de horror también llegará. Porque la historia no se construye
sobre el olvido, sino sobre la verdad. Hoy el mejor homenaje a nuestros
queridos compañeros y compañeras desaparecidos es sostener que el terrorismo de
Estado no impidió ni impedirá que continúe la lucha del pueblo trabajador.
11. Por eso sostenemos de manera
inclaudicable con el cuerpo, con la voz y en la calle, que la reforma laboral
actual pretende echar atrás la enorme conquista de derechos que supieron conseguir
las compañeras y compañeros de los '70. Por ellos sostenemos las banderas de
ayer y de hoy:
¡Que digan dónde están los desaparecidos!
¡Libertad de todas las presas y presos
políticos!
¡Por un Estado presente que garantice
salud, educación, soberanía y justicia!
¡No a la represión ni a la judicialización
de la protesta social!
¡Que la memoria sea nuestra trinchera y
venza a la impunidad!
¡No al alineamiento con los estados
genocidas de EEUU e Israel!
¡No a la guerra con Irán!
¡No al bloqueo a Cuba y al intervencionismo
en Venezuela!
Por todo ello, hoy como hace 50 años
decimos:
30.000 COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS DETENIDOS
DESAPARECIDOS
PRESENTES. AHORA Y SIEMPRE".

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Ante la aparición de 2 murciélagos positivos a rabia, la Dirección de Bromatología y Zoonosis del Sistema Integrado de Salud Pública (SISP) de Tandil informa que activará el protocolo sanitario con vacunación en anillo, mañana, desde las 9 y en forma simultánea, en dos puntos de la ciudad.