7 de abril de 2026
En una jornada de protesta y visibilización nacional, la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) realizó este martes, una conferencia de prensa y posterior movilización en la intersección de Rodríguez y Pinto, en el centro de Tandil.
El motivo central del reclamo es la eliminación del Salario Social Complementario, una medida del Gobierno Nacional que los manifestantes califican como un "golpe estructural a los derechos conquistados" por el sector desde el año 2007.
Valeska Galáz, referente del Movimiento de Trabajadores
Excluidos (MTE) y parte de la UTEP, detalló durante la manifestación que la
quita de este beneficio afecta directamente a 950 trabajadores y trabajadoras
en la ciudad.

"El Salario Social Complementario, que se encuentra
congelado en $78.000 desde el inicio de la gestión de Javier Milei, funcionaba
como una base de derechos para quienes se inventan su propio trabajo en
contextos de crisis", explicó.
Según señalaron desde la organización, estos ingresos
sostienen una red de contención vital en los barrios más postergados de Tandil,
que incluyen aspectos como la alimentación, "con compañeras que sostienen
merenderos y garantizan la comida diaria"; el reciclado, a partir del trabajo
de cooperativas de cartoneros que gestionan los residuos de la ciudad; la integración
socio-urbana, con cooperativas de construcción que han realizado obras de agua,
tendido eléctrico y veredas en barrios como Tarraubela; y en salud y
acompañamiento, mediante los espacios como "Vientos de Libertad",
dedicados al abordaje de consumos problemáticos.
Exigencias al
municipio: "Necesitamos respuestas concretas"
Durante la jornada, Galáz fue enfática al señalar que el
gobierno municipal, encabezado por el Intendente Miguel Lunghi, "no puede
desvincularse de la situación a pesar de tratarse de un ajuste nacional".
"Necesitamos un Estado municipal presente; necesitamos
respuestas o, por lo menos, una mesa de diálogo", afirmó la dirigente,
subrayando que el "diálogo" por sí solo no soluciona el hambre en los
barrios ni el avance del narcotráfico.
La UTEP denunció que, mientras se promociona un "Tandil
soñado", en muchos sectores de la ciudad "no llegan los servicios básicos
ni el transporte público".
Ante la falta de financiamiento nacional, exigen que el Intendente se haga cargo de la situación de los ciudadanos que producen y habitan la ciudad mediante el trabajo invisibilizado de la economía popular.

Un llamado a la
unidad del pueblo trabajador
La movilización no solo buscó denunciar el ajuste, sino
también convocar a la sociedad en su conjunto. Desde la UTEP hicieron un
llamado a la unidad de la clase trabajadora, incluyendo a desempleados y otros
gremios, bajo la premisa de que "en momentos de crisis, los únicos que nos
salvamos somos los unos y los otros".
"Que Tandil despierte", concluyó Galáz,
insistiendo en la necesidad de visibilizar la realidad de los sectores que hoy
ven amenazado su sustento básico.
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