10 de abril de 2026
LA VOZ DE TANDIL accedió a algunos datos que reflejan la profunda crisis que transita la obra social de los jubilados y pensionados, en una situación que atraviesa a casi todo el país, pero que en Tandil puntualmente, mantiene a los adultos mayores en un permanente estado de indefensión y angustia.
En las últimas semanas, varios médicos de cabecera decidieron darse de baja de la atención por PAMI, generando más presión sobre el sistema, dado que se trata de pacientes que deben buscar nuevos profesionales, que representan un universo escaso, para distribuirse entre los 24 mil afiliados de Tandil.
Además, algunas fuentes consultadas explicaron que la
dirección de PAMI a nivel nacional, "cambió la modalidad de pagos a los médicos
de cabecera", lo que representaría una merma en lo que cobraría cada
profesional, y de acuerdo a los trascendidos dentro del ambiente médico, muchos
galenos estarían manteniendo reuniones por estas horas para evaluar la
continuidad o no de la cápita.
Por otro lado, también señalaron las fuentes consultadas que
hay médicos que tienen interés en recibir pacientes de PAMI, pero las
habilitaciones desde la sede central están demoradas.
En la actualidad, los 24 mil afiliados de PAMI en Tandil,
cuentan con poco más de 30 médicos de cabecera, de los cuales hay tres que
tienen una cápita de aproximadamente 1500 afiliados, mientras otros
profesionales reciben entre 300 y 400 pacientes.
También hay dificultades con los médicos especialistas que
no son nuevas: los turnos demoran entre 4 y 5 meses, mientras que algunas
ramas, como Odontología, directamente están cortadas.
A este panorama se suma la situación en la localidad de
Vela, donde hay alrededor de 300 afiliados, a los que reubicaron con médicos de
Tandil, por lo que deben trasladarse para ser atendidos.
La delegación local:
acéfala
En este escenario, la oficina de PAMI Tandil, hoy no tiene
jefe designado. Tras la salida de su último Director, Martiniano Corbetta,
quien dejó el puesto para asumir como concejal de La Libertad Avanza, el
gobierno nacional no ha encontrado reemplazo, a pesar de que hubo ofrecimientos
a algunas personas, que no aceptaron asumir la responsabilidad de conducir un
lugar de tanta presión y con evidente escaso apoyo político, donde uno de los
principales problemas a atender de forma urgente es la abultada deuda con los
prestadores, como Centros de Diagnósticos por Imágenes, Laboratorios y
Farmacias.
Vale recordar que la Agencia Tandil, depende de la UGL XI de
Mar del Plata y desde el interior de la propia dependencia con sede en calle
Pinto, algunos deslizan que "no parece haber intenciones de designar a nadie".
Además, en los últimos días comenzó a correr la versión,
entre los empleados, de que la semana que viene acercarían el ofrecimiento de 500
Retiros Voluntarios en todo el país.
Mientras, decenas de adultos mayores que día a día se
concentran en la Agencia Tandil para exponer sus dificultades y reclamos,
comienzan paulatinamente a cambiar las quejas por resignación, víctimas de un
sistema que, decididamente, no los protege ni los tiene en cuenta.
La polémica por la
Resolución 1107
El malestar médico se profundizó en las últimas horas, a
partir de la publicación de la Resolución 1107, de este jueves 9 de abril, de
parte del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados
(INSSJP).
En la misma, se detallan los principales cambios aprobados
para el Nomenclador de Médicos, que se centran en la unificación normativa, la
simplificación administrativa y la actualización de las modalidades de pago.
Los puntos clave son:
-Unificación y Actualización: Se aprobó un Nomenclador de
Médicos de Cabecera unificado y actualizado con el objetivo de evitar la
dispersión normativa existente.
-Simplificación Administrativa: Se realizó un proceso de
revisión y ordenamiento para simplificar la operatoria administrativa y
priorizar las prácticas que están incluidas dentro de la cápita.
-Incorporación de Prácticas por Orden Médica Electrónica (OME):
Se validaron y modificaron prácticas específicas que deben registrarse mediante
OME, incluyendo:
*Primera consulta y devolución del control anual de salud.
*Consultas clínicas presenciales y a domicilio.
*Consultas para afiliados en tránsito o fuera de su cápita
asignada.
-Mantenimiento del Esquema Mixto de Retribución: Se mantiene
la combinación de pago capitado con el pago por prestación. Específicamente,
las consultas domiciliarias y la atención de afiliados extra cápita continuarán
bajo la modalidad de pago por prestación, requiriendo la validación de la OME.
-Priorización de la Prevención: La consulta anual de control
de salud se ratifica como una herramienta fundamental dentro de la cápita para
el rastreo de enfermedades crónicas como la Diabetes Mellitus Tipo 2 e
Hipertensión Arterial.
-Eliminación de Incentivos: Se dejó sin efecto el incentivo
económico que existía para la formación de posgrado de los médicos de cabecera,
al considerarse que ya se cumplieron los objetivos de esos programas.
-Incremento en los Valores: Se aprobó un aumento en el valor
de la cápita que entrará en vigencia a partir del mes prestacional de abril de
2026
Sin embargo, la medida generó el inmediato rechazo de
entidades que nuclean a prestadores de servicios de salud a PAMI, como por
ejemplo la Asociación de Profesionales de Programa de Atención Médica Integral
y Afines (APPAMIA), que emitió un comunicado en el que expresó:
"NO ES UN AUMENTO: ES UN RECORTE ENCUBIERTO AL TRABAJO
MÉDICO
La resolución 2026-1107-INSSJP, del 9 de abril de 2026,
presentada como un 'ordenamiento', en los hechos redefine el sistema en
perjuicio de los médicos de cabecera.
Se anuncia un aumento de la cápita que pasa de menos de
$1.000 a $2.100.
Pero al mismo tiempo se eliminan herramientas clave de
ingreso: la consulta presencial deja de reconocerse por prestación, se absorben
prácticas dentro de un pago fijo y se elimina el incentivo económico a la
formación profesional.
El resultado es claro: se cobra más por cápita, pero se
pierde mucho más por lo que se elimina.
Hasta ahora, la consulta presencial permitía sostener el ejercicio
profesional, con hasta 140 consultas mensuales reconocidas. Hoy, ese ingreso
desaparece.
Y con él, desaparece también una parte sustancial del
reconocimiento al trabajo médico.
Se exige más formación, pero se deja de reconocerla. Lo que
queda es un esquema donde toda la atención -completa, compleja y continua- se
paga $2.100 por afiliado.
Un valor que no cubre ni los costos básicos de
funcionamiento de un consultorio: alquileres, insumos, servicios y estructura
mínima de atención. Esto no ordena el sistema. Lo ajusta.
Desde APPAMIA se ha presentado una propuesta seria,
construida sobre los costos reales del ejercicio profesional, que establece una
cápita de $6.500 como piso necesario para sostener la atención sin
precarizarla.
Porque cuando no cierran los números del consultorio, no
solo se ve afectado el ejercicio profesional: también se resiente la calidad de
atención que reciben los afiliados.
Frente a esta situación, APPAMIA declara el estado de
ALERTA, y se encuentra evaluando acciones legales y judiciales en defensa del
trabajo profesional.
Se convoca a todos los médicos y médicas a visibilizar esta
situación, a compartirla y a fortalecer el reclamo colectivo. Porque lo que
está en juego no es solo un honorario. Es la dignidad del trabajo médico y el
futuro del sistema de salud".
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