12 de abril de 2026
El español recordó con cariño al ex obispo de Mar del Plata: "Les puedo decir con certeza que llevaba en su corazón esta ciudad", aseguró. Cientos de fieles se acercaron a la ceremonia en el santuario del puerto, que atraviesa un proceso de recuperación gracias a los aportes de empresarios y de la comunidad.
Frente a una multitud de fieles y varias personalidades destacadas de Mar del Plata, el cardenal Fernando Vérgez Alzaga, presidente emérito de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, encabezó una misa en la Gruta de Lourdes en el marco de un nuevo Domingo de la Divina Misericordia.
Vérgez Alzaga estuvo secundado en la celebración por
monseñor Carlos Humberto Malfa, obispo emérito de Chascomús y misionero en
Tierra Santa. Durante la ceremonia, honró en varios tramos la memoria del ex
obispo y cardenal Eduardo Pironio, beatificado en diciembre de 2023.
"Si no hay cruz, no es posible la resurrección. Y sin la
resurrección, la cruz no tiene sentido", afirmó en el comienzo de su homilía el
español Vérgez Alzaga, quien fue secretario de Pironio desde 1975 hasta 1998.
En otro pasaje, recordó la misa celebrada en San Pedro por
el papa León XIV, en la que resaltó que la "fe y el amor sostienen todo".
"En este Domingo de Misericordia, me viene espontánea la
frase del papa Francisco que repetía frecuentemente: 'Dios no se cansa de
perdonar'. Hoy nos hemos reunido en esta Gruta de Lourdes, que el beato Pironio
tantas veces visitó", señaló.

El cardenal Vérgez Alzaga encabezó una emotiva misa en la Gruta de Lourdes.
A continuación, rememoró las palabras del ex obispo en su
última visita a la Gruta de Lourdes en 1993, a 50 años de su ordenación
sacerdotal.
"Decía el cardenal: 'Queridos hermanos y hermanas aquí
presentes, cómo cuesta despedirse. He pasado días felices aquí en Mar del
Plata. He sentido hondamente el calor de este pueblo, el cariño, la cercanía de
los amigos, de todos ustedes a quienes llamo y siento mis amigos'", relató
Vérgez Alzaga.
El cardenal rescató también diversas frases de María citadas
por Pironio en aquella misa de 1993. Una de ellas fue: "Yo soy una servidora
del Señor. Cómo cambiaría el mundo si cada uno abriera cada día los ojos,
tratara de decidir, de escuchar y respondiera todo lo que el Señor le vaya pidiendo.
En las buenas y en las malas; en el dolor y la alegría".
El cardenal español mencionó, a su vez, una segunda frase.
"Pienso en tantos que tienen problemas, que tienen dificultades, que tal vez no
sepan cómo resolverlos. Hagan lo que el Señor guía".
"María era feliz porque era la madre de Jesús y, sobre todo,
porque era discípula del Señor. Se necesita, mis queridos hermanos y hermanas,
vivir en ese camino de Jesús. Yo les deseo a todos ustedes -concluía Pironio-
que siempre deseen la paz, la alegría y la esperanza. Una paz de serenidad en
Dios, fruto del amor y de la experiencia".
Agradecimiento
Sobre el cierre de la misa, Vérgez Alzaga dejó unas sentidas
palabras para rememorar la figura de Pironio, además de destacar el esfuerzo
del empresario Florencio Aldrey para poner en valor la Gruta de Lourdes.
"Quiero manifestar mi alegría por haber podido celebrar aquí
esta misa. Cuando Pironio era cardenal en Roma, veníamos a Mar del Plata y
siempre nos acercábamos a rezar a la Gruta de Lourdes", aseguró el cardenal
español.
Y continuó: "En los Jardines Vaticanos también hay una Gruta
de Lourdes. En esas visitas nos acompañó muchas veces monseñor Malfa, que
estaba estudiando en Roma".
En tanto, el cardenal español agradeció "a todos los que
colaboraron para que se pudiera realizar la restauración" del emblemático lugar
ubicado en Magallanes 4051.
"Agradezco a todos, pero en una forma especial a mi querido
amigo de hace más de 40 años, el señor Florencio Aldrey", remarcó.
Por último, volvió a honrar la memoria de Pironio. "Les
puedo decir con certeza que llevaba en su corazón esta ciudad, esta diócesis y
a toda la gente de Mar del Plata", sentenció.
Asistieron a la ceremonia el secretario general de UTHGRA a
nivel nacional, Luis Barrionuevo; el intendente Agustín Neme; el senador
nacional Maximiliano Abad; el exintendente y actual concejal Gustavo Pulti; la
rectora de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Mónica Biasone, y la vice,
Marina Sánchez Herrero; la empresaria Florencia Miconi; el presidente del
Parque Industrial, Luis Terry Artusa; el juez Alejandro Tazza y el titular de
la Fundación Médica de Mar del Plata, Fernando Santomil, entre otros.
Restauración
El oficio religioso se llevó a cabo en un contexto
particular para el tradicional santuario del puerto marplatense, que atraviesa
un proceso de recuperación luego de varios años de deterioro y mantenimiento
insuficiente.
En las últimas semanas comenzaron trabajos de mejora en
distintos sectores del predio, impulsados por aportes de empresarios y
referentes de la comunidad local.
La iniciativa es encabezada por Florencio Aldrey. Junto a
Barrionuevo y otros representantes de la comunidad, asumieron los principales
costos vinculados a la reparación de techos en la capilla y en la denominada
Ciudad de Belén, además de tareas de carpintería.
En tanto, empresas locales se sumaron con aportes
específicos, como Valen Pinturas, que proveerá materiales para la restauración
de bancos y otros sectores del predio.

El sindicalista Luis Barrionuevo, el intendente Agustín Neme y el empresario Florencio Aldrey.
Uno de los ejes principales de la intervención es la puesta
en valor de la tradicional Ciudad de Belén, uno de los espacios más
representativos del complejo.
El sistema eléctrico del sector -clave para el
funcionamiento de las figuras móviles del pesebre- está siendo renovado por el
técnico Daniel Consorti. De acuerdo con lo previsto, los trabajos permitirán
restablecer el funcionamiento integral de este atractivo en las próximas
semanas.
Historia
La Gruta de Lourdes fue inaugurada en 1941 como réplica del
santuario francés de Nuestra Señora de Lourdes, vinculado a las apariciones de
la Virgen a Bernadette Soubirous en 1858. Ubicada en una loma del puerto, se
consolidó con el tiempo como uno de los principales puntos de peregrinación de
la ciudad.
Más allá de su dimensión religiosa, el predio forma parte de
la identidad cultural de Mar del Plata. La Ciudad de Belén, en particular, fue
durante décadas una de las principales atracciones, especialmente en épocas
navideñas, convocando a generaciones de familias.
El proceso de recuperación en marcha busca preservar ese patrimonio y mejorar las condiciones generales del santuario, que enfrenta desafíos vinculados al mantenimiento de su infraestructura y a los costos operativos. En ese marco, la misa de este domingo se constituyó en una actividad significativa dentro de una etapa de puesta en valor del espacio.
(La Capital MdP)
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