15 de mayo de 2026
Tras un informe de la Unicen, que revela la presencia de residuos de medicamentos en el suministro de agua potable, el Colegio de Farmacéuticos insta a la comunidad a no desechar fármacos en la basura ni en el inodoro.
La preocupación por la seguridad ambiental y sanitaria ha crecido en Tandil tras la difusión de un estudio realizado por la Unicen, que detectó la presencia de compuestos farmacéuticos en el agua de red de la ciudad.
En el programa "Sin Pelos en la Radio", de AM1560, Silvina
Calvi, Presidente del Colegio de Farmacéuticos de nuestra ciudad, explicó que aunque
las dosis halladas son bajas, la presencia de unos 32 tipos de fármacos
-incluyendo antiinflamatorios como el ibuprofeno y el diclofenac, y
antibióticos como la azitromicina- representa un desafío para la salud pública.
Calvi señaló que uno de los mayores problemas radica en las
costumbres de desecho de los ciudadanos. "Muchas veces la gente tira las
pastillas en el inodoro o en la bolsa de residuos domésticos, y eso va
directamente a las napas de agua", advirtió.
Este comportamiento mecánico termina contaminando el agua
potable, un problema que el Colegio busca mitigar mediante la concientización.
La solución: Bolsas
rojas en las farmacias
Desde el año 2018, en conjunto con la Municipalidad, el
Colegio de Farmacéuticos mantiene activa una campaña para el descarte de
medicamentos vencidos, deteriorados o en desuso. Las 48 farmacias del partido
(47 en Tandil y una en María Ignacia Vela) cuentan con bolsas rojas para
residuos patogénicos.
El proceso de tratamiento es riguroso:
-Recolección: Los ciudadanos pueden llevar sus medicamentos
a cualquier farmacia.
-Retiro: Una empresa especializada en residuos retira las
bolsas mensualmente.
-Destrucción: Los fármacos son destruidos siguiendo las
leyes medioambientales vigentes para evitar que lleguen al suelo o al agua.
Además del descarte, la profesional recordó la importancia
del uso racional de los antibióticos, los cuales por ley deben ser dispensados
únicamente bajo receta para evitar la resistencia bacteriana.
También brindó consejos prácticos sobre la caducidad de
ciertos productos. Mientras que los comprimidos suelen tener una estabilidad de
entre 12 y 36 meses, los tratamientos oftalmológicos requieren un cuidado
especial: una vez abierta, una gota oftálmica se contamina y solo dura 30 días,
debiendo ser descartada inmediatamente después de ese periodo.
Finalmente, desde el Colegio recordaron que las farmacias están disponibles las 24 horas a través de su sistema de turnos para cualquier consulta de la comunidad. "Siempre hay una farmacia cercana dispuesta a colaborar", concluyó Calvi.
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