3 de junio de 2026
La desregulación del sistema de Verificación Técnica Vehicular -VTV- impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, no tendrá un impacto inmediato en el territorio bonaerense. El presidente del Observatorio Vial Latinoamericano, Fabián Pons, explicó que el anuncio nacional choca con la arquitectura federal de las leyes de tránsito.
Para el experto, la medida que busca habilitar a cualquier taller o concesionaria para realizar los controles es, por el momento, inofensiva en jurisdicción provincial. "Las verificaciones técnicas vehiculares de vehículos particulares no son potestades de la nación son potestades de las provincias y de los municipios; lo que decía el gobierno nacional no rige en ningún lado que no adhiera", sentenció Fabián Pons, resaltando que la provincia de Buenos Aires ya ratificó que no se sumará a la iniciativa.
Más allá de la disputa legal, Fabián Pons fue lapidario al analizar el funcionamiento actual de las plantas verificadoras en suelo bonaerense. Según su visión, el control ha perdido su esencia de seguridad vial para convertirse en una carga impositiva encubierta. "Hoy es un trámite burocrático para sacarnos plata y no para decir 'tengo un buen estado' [del vehículo]", disparó el especialista.
El titular del Observatorio Vial Latinoamericano denunció la falta de auditorías serias sobre los talleres concesionados por el Ministerio de Transporte bonaerense. "Yo sé desde el lado técnico y legislativo qué se debería hacer y veo qué es lo que se hace y es pésimo", aseguró, al tiempo que advirtió que la disparidad de criterios entre distritos -como la periodicidad del trámite- responde a "apetencias políticas" y no a coherencia técnica.
Respecto a la propuesta de abrir el juego a talleres particulares, Fabián Pons planteó dudas sobre la viabilidad económica del negocio bajo las exigencias de rigor. Explicó que realizar una verificación seria requiere una inversión importante en maquinaria, como frenómetros y sistemas hidráulicos para amortiguación.
"Si yo te digo que te podés poner una VTV tenés que cumplir con todo el equipamiento técnico, pero yo no te garantizo cantidad de flujo vehicular", analizó. Para el experto, el riesgo de este modelo es que las concesionarias se transformen en "juez y parte", restando credibilidad a un sistema que, según su análisis, ya se encuentra profundamente deslegitimado ante los ojos de los conductores bonaerenses.
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