4 de junio de 2026
En un esfuerzo conjunto por proteger la salud pública y la prestigiosa industria del chacinado local, el Plan Integral de Ordenamiento Porcino de Tandil continúa consolidando sus acciones de prevención contra la triquinosis.
Según explicó en el Programa "Sin Pelos en la Radio", de
AM1560, el médico veterinario Marcelo Martínez, integrante del Clúster Porcino
y radicado en Gardey, esta iniciativa surge de una articulación público-privada
que busca acompañar a los productores y desmitificar creencias riesgosas sobre
el consumo de carne de cerdo.
El plan, que cuenta con la participación del municipio, la
Asociación de Pequeños Productores Porcinos (Apportan) y la Facultad de
Ciencias Veterinarias de la UNICEN, realiza un seguimiento exhaustivo en el
campo. Durante el último año, se recorrieron 20 localidades del partido,
relevando a más de 100 reproductores y tomando cerca de 600 muestras de sangre
para análisis de triquinosis y brucelosis.
Este trabajo integral nació tras un brote detectado entre
2016 y 2017 en la zona de María Ignacia (Vela). En lugar de excluir a los
pequeños productores, el objetivo es integrarlos al sistema mediante
asesoramiento técnico, control de roedores y pautas de alimentación segura.
Mitos peligrosos: El
frío no mata la larva
Uno de los puntos más críticos destacados por Martínez es la
falsa creencia de que el congelamiento doméstico elimina el riesgo de contraer
la enfermedad. "Las larvas de triquinosis no se mueren en un freezer
hogareño ni comercial", advirtió el especialista, mencionando estudios
donde muestras congeladas durante 14 años aún presentaban larvas vivas.
La única garantía de aptitud para el consumo humano,
especialmente en la faena casera destinada al autoconsumo familiar, es el
análisis de digestión enzimática realizado en un laboratorio habilitado.
Martínez subrayó que el costo de este análisis es ínfimo en
relación con el valor total de la producción: mientras que producir chacinados
de un cerdo puede rondar los 400.000 pesos, el test sanitario cuesta
aproximadamente 25.000 pesos.
Educación y consumo
seguro
El programa también incluye un fuerte componente educativo
con charlas en escuelas rurales y urbanas, donde los niños actúan como agentes
de cambio en sus hogares. Martínez enfatizó que no se debe
"crucificar" a la carne de cerdo, ya que es un producto seguro
siempre que se cumplan los controles.
Para tranquilidad del consumidor, el especialista aclaró
que:
-La carne y chacinados adquiridos en comercios habilitados,
que cuenten con su correspondiente etiqueta y rótulo, son totalmente seguros ya
que provienen de establecimientos con controles sanitarios rigurosos.
-El riesgo reside exclusivamente en la faena casera sin
análisis o en la venta de productos elaborados de forma clandestina sin habilitación
municipal.
Actualmente, la industria porcina en Tandil vive un crecimiento sostenido, impulsado por precios competitivos frente a la carne bovina y un mayor conocimiento de los consumidores sobre cómo cocinar los distintos cortes. A través de este trabajo preventivo, el Clúster Porcino busca asegurar que este crecimiento vaya de la mano con la protección de la salud de todos los habitantes de la ciudad.
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