25 de junio de 2026
Los estudios con Luminol realizados dentro del domicilio de Claudio Barrelier, el principal sospechoso del femicidio de Agostina Vega en la provincia de Córdoba, confirmaron que se hallaron restos de sangre en diversas partes de la casa, pero principalmente en el baño.
Tras la apertura del secreto de sumario se logró tener acceso a los estudios con Luminol dentro de la vivienda de Barrelier donde los expertos determinaron que el baño es el principal ambiente en el que se encontró sangre, sobre todo en el lavamanos.
Asimismo, otro detalle expuesto en el expediente, es que el acusado, quien pudo haber recibido ayuda, limpió la casa con el objetivo de no dejar rastros, pero la pericia clave realizada por los peritos permitió detectar la maniobra con la que buscaba impunidad.
Ahora, resta que se conozcan otras pericias de suma importancia como, por ejemplo, la de los celulares. Uno de los dispositivos analizados es el de Melisa, la madre de la víctima, quien fue dada de alta tras varias semanas internada, pero continúa bajo estricto tratamiento.
En la causa hay tres detenidos: Claudio Barrelier, Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani, sin embargo, se apunta a una cuarta persona que también podría estar vinculada al femicidio. Se trata de Marianela Palmero, actual pareja del ex empleado municipal y con quien tiene una hija.
Barrelier está imputado por el delito de homicidio triplemente calificado, mientras que Fassetta y Andreani por encubrimiento agravado. Los tres dijeron en sus indagatorias no tener relación con el hecho, pero se negaron a declarar.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega podría sumar una cuarta imputación a las ya dictadas. La querella que representa a Gabriel Vega, padre de la víctima, apunta a una mujer del entorno de Barrelier, de quien sospechan que tuvo un rol relevante en la causa y le atribuyen que "sabe mucho más de lo que dice".
Según confirmó la abogada Fernanda Alaniz a este medio, en las últimas horas solicitó nuevas medidas de prueba y pericias contra Marianela Palmero, la mujer de Barrelier y madre de su hija. Juntos convivían en la casa de barrio Cofico donde ocurrió el femicidio.
La sospecha se centra en que Palmero se encontraba dentro de la vivienda al momento del crimen, por lo que la querella considera difícil que no haya visto o escuchado nada de lo ocurrido.
"Estuvo presente en la casa cuando se cometió el hecho y yo no descarto que haya escuchado algo", sostuvo la letrada en los últimos días, en declaraciones a Canal 10 de Córdoba. Y agregó: "Hoy la prueba me demuestra que esta mujer sabe mucho más de lo que dice y tiene muchas contradicciones que son dignas de investigación".
En ese contexto, buscarán determinar qué conocimiento tuvo de los hechos y si le cabe algún grado de responsabilidad penal. La hipótesis que impulsan es la de un presunto encubrimiento agravado.
Una extrabajadora del bar Wachitas sostuvo en declaraciones a Arriba Córdoba que Palmero era conocida como "La Gringa Ludmila" y que trabajaba en ese establecimiento, donde se encargaba de servir vino y limpiar mesas.
Viviana Brizuela -la madre de Barrelier- habló también sobre Marianela. Según confirmó, la mujer no solo vivía en la casa de los hechos sino que estaba allí cuando la Policía realizó los allanamientos. "Está destruida", resumió horas después del hallazgo del cuerpo.
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