16 de agosto de 2026
La sífilis afecta principalmente a jóvenes y viene en franco aumento, mientras que la tuberculosis sigue ligada a sectores vulnerables, aunque puede aparecer en cualquier grupo social. Especialistas remarcan que ambas enfermedades tienen diagnósticos accesibles, tratamientos efectivos y cura.
Advierten que muchos varones pasan años sin hacerse controles médicos, lo que complica el diagnóstico de enfermedades como la sífilis.
Si bien son dos enfermedades muy distintas,
una de transmisión sexual y la otra respiratoria, el aumento de casos de
sífilis y tuberculosis en Mar del Plata prendió una luz de alerta en el sistema
de salud público y privado. Los especialistas consultados por LA CAPITAL
coinciden en que no ameritan miedo, sino consulta y tratamiento a tiempo, y
hablaron de las causas y la prevención.
La sífilis viene creciendo hace años. Según
reportes oficiales, tuvo un salto fuerte en la última década y un pico durante
2025 y lo que va de 2026. Los casos se concentran en jóvenes sexualmente
activos, aunque puede diagnosticarse a cualquier edad. Hay un claro
relajamiento en el uso de preservativo, entre las principales causas.
La tuberculosis también aumentó, tanto en
casos como en tratamientos iniciados. Sigue asociada a la vulnerabilidad social
y el hacinamiento, pero los médicos insisten en que no es exclusiva de esos
sectores. La población de riesgo, en cierta forma, se amplió.
Lo central es que ambas enfermedades tienen diagnóstico accesible, tratamiento y cura. Por eso, la recomendación es no postergar la consulta con el médico.
Sífilis: los jóvenes son los más afectadosLa sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por la bacteria Treponema pallidum. Se transmite por contacto directo con una úlcera infecciosa durante las relaciones sexuales o de madre a hijo durante el embarazo. Es curable, pero puede causar daños graves si no se trata.
"Desde antes de la pandemia, y sobre todo en la pospandemia, hay un aumento de las enfermedades de transmisión sexual, particularmente de sífilis", señaló la médica especialista en Infectología Mariana Hualde, quien aclaró que buena parte de los casos queda bien registrada en los sistemas oficiales, pero hay "una cantidad importante" que se diagnostica y no se notifica con la misma prolijidad.
Por su parte, el infectólogo Alexis Manzo,
integrante del sistema de salud municipal, coincidió: "El número de
diagnósticos de sífilis es elevado en la ciudad y en el país", tanto en el
ámbito público como privado, y aclaró que eso "está ocurriendo desde hace
algunos años en varias regiones del mundo".

Los datos del Hospital Interzonal General
de Agudos (HIGA), principal hospital público de Mar del Plata y la zona,
confirman esa tendencia. Juan Ignacio Irassar, responsable de la Unidad de
Epidemiología, explicó que el registro se construye a partir de los
diagnósticos de laboratorio, y que al mirar específicamente la sífilis primaria
-la etapa que permite identificar una infección reciente- se ve "un incremento
respecto del año anterior", cuando empezaron a medir ese indicador.
"Esta infección se da con lesiones, mayoritariamente en personas jóvenes, tanto en sexo femenino como masculino, con una edad promedio de 24 años", detalló, y lo asoció a "prácticas sexuales de riesgo, es decir, no cuidarse".
Mariana Hualde remarcó: "La sífilis se
diagnostica en cualquier grupo etario, pero es muy importante trabajar con los
adolescentes, donde las prácticas sexuales no habituales, como el sexo oral,
son muy frecuentes, sin que terminen de saber el riesgo que corren".
Desde el HIGA ponen el foco en identificar
los casos de sífilis primaria, que marcan una transmisión reciente. La mayoría
de los diagnósticos llega por demanda espontánea: la UPA, la guardia del
hospital o consultorios externos.
Manzo agregó que, aunque la enfermedad da
señales evidentes en la piel y las mucosas en sus primeras etapas, "hoy por hoy
no es raro que las personas consulten con la sintomatología y la enfermedad no
sea detectada por el profesional de salud". También, muchos casos se detectan
recién con un análisis de sangre positivo, en pacientes que ya están
asintomáticos, pero recuerdan haber tenido alguna lesión tiempo atrás.
En ese sentido, la doctora Hualde destacó
la importancia de incorporar el test de sífilis a los controles médicos de
rutina, especialmente en los adolescentes, a través del médico de familia.
Además, la infectóloga subrayó: "Las
mujeres que concurrimos al ginecólogo una vez por año nos hacemos el test. Pero
los varones pasan muchos años sin ir al médico si son jóvenes y sanos: desde
que salen del pediatra hasta que les pasa algo, no consultan".
Irassar coincidió: "El diagnóstico no
necesariamente llega temprano, porque tenemos mucho diagnóstico de sífilis
indeterminada, es decir, sin lesiones, que puede ser una sífilis que no se
trató a tiempo". De hecho, según sus datos, el diagnóstico llega
mayoritariamente en mujeres, simplemente porque consultan más que los varones.
Uso
de preservativo
Los especialistas coinciden e insisten en
que hay falta de información sobre cómo se contagia la sífilis, que es,
principalmente, una enfermedad de transmisión sexual.
"La manera de evitar adquirirla es con el
uso de preservativo", sintentizó Hualde, que habló de "un relajamiento" en su
uso y de desconocimiento general sobre la enfermedad, sobre todo en el sexo
oral, donde el preservativo casi no se usa.
El doctor Manzo, en el mismo sentido,
expuso: "La sífilis se contagia de manera importante durante el sexo oral, no
solamente durante la penetración, y ese tipo de prácticas muchas veces no se ve
como un riesgo".
Irassar, agregó: "La forma de prevenir es
el uso de barreras, lo primordial es el preservativo, que no solo evita
embarazos sino también infecciones de transmisión sexual, entre ellas la
sífilis".
Se
cura, pero puede volver
Para el tratamiento de la sífilis se
utiliza penicilina, uno de los antibióticos más antiguos y estudiados que
existen, y logra la curación. Sin embargo, "la sífilis no deja anticuerpos,
como el sarampión, que lo tenés una vez y no lo tenés más", explicó Hualde.
"Una vez que te curaste, quedás otra vez susceptible: podés tener sífilis
tantas veces como te expongas al riesgo", sumó.
Manzo lo resumió igual: no hay anticuerpos
protectores, así que se puede tener sífilis más de una vez.
Por otro lado, el embarazo es un escenario
especialmente delicado, porque la sífilis puede producir una infección
materno-fetal. Por eso el testeo "es obligatorio en los tres trimestres",
recordó Hualde.
Manzo recomendó, ante cualquier duda o síntoma, consultar al médico, y recordó que en los CAPS municipales se hacen pruebas rápidas de diagnóstico y tratamiento. También hay un centro médico de AIDS Healthcare Foundation (AHF), que mediante un convenio con la Municipalidad atiende infecciones de transmisión sexual en Corrientes 2366, de lunes a viernes de 12 a 20.
El impacto de la tuberculosisLa tuberculosis es una enfermedad infecciosa contagiosa causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis. Afecta principalmente a los pulmones, pero también puede dañar otros órganos. Se transmite por el aire al toser, estornudar o hablar, y es una condición prevenible y totalmente curable con el tratamiento adecuado.
"Tenemos casos de tuberculosis y hay un aumento al ver las cifras de notificación", afirmó la infectóloga, Mariana Hualde.
Históricamente, la enfermedad estuvo
asociada a condiciones de vida desfavorables, como el hacinamiento y la mala
nutrición. Si bien esa relación sigue vigente, no es exclusiva. "Hoy la
tuberculosis atraviesa a pacientes de todos los estratos y condiciones
socioeconómicas", señaló Hualde, y fue más allá: "Si bien las condiciones
vulnerables facilitan el desarrollo de la enfermedad, todos podemos estar
expuestos y todos podemos desarrollarla".
El HIGA diagnostica cerca del 70% de los
casos de tuberculosis en General Pueyrredon. El doctor Irassar marcó que eso
"no es solo una responsabilidad" del hospital, sino que también expone "un
problema en la atención primaria, porque son pacientes en su mayoría
ambulatorios y es un diagnóstico que tranquilamente se podría hacer en una
salita; no hace falta que lleguen al hospital".
Además, confirmó que vienen viendo un aumento tanto de casos como de tratamientos iniciados en los últimos años, y que la mayoría de los pacientes proviene de barrios vulnerables, algo que refuerza la asociación entre tuberculosis y condiciones de vida.

Esa
tos que "no se va"
A diferencia de otras enfermedades
respiratorias, la tuberculosis "es una patología de evolución subaguda a
crónica; no es que hoy estás bien y mañana estás mal", explicó Hualde. Por eso,
hay que sospechar tuberculosis en cualquier paciente que, sin otra causa que lo
explique, tosa por más de 15 días.
"El mensaje es que el tosedor crónico tiene
que consultar", remarcó.
Por cierto, la tuberculosis tiene una
manera de diagnosticarse "muy accesible" y, además, los pacientes que siguen el
tratamiento adecuadamente, el cual dura varios meses, "se curan".
Desde el HIGA distinguen dos perfiles de
pacientes: los que siguen el tratamiento de manera lineal, y otros más
complicados, por ejemplo, con problemas de adicción o sociales, donde el
seguimiento cuesta más. Para eso el hospital armó una estrategia de seguimiento
estricta, con videollamadas para comprobar que estén tomando la medicación
hasta terminar el tratamiento. El resultado, según Irassar, es "una tasa de
éxito alta", por encima de la de los boletines epidemiológicos nacionales y la
del resto de la provincia.
A su vez, cuando se detecta un caso, el hospital o las clínicas privadas lo comunican a los CAPS y al Programa Municipal de Control de la Tuberculosis para hacer control de contactos, es decir, buscar y estudiar a todas las personas que estuvieron en contacto con el paciente y evitar que la enfermedad se propague.
(La Capital de MdP)
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