27 de agosto de 2026
Frente al Rectorado de la Unicen, representantes de Atuncpba y Adunce, exigen el cumplimiento de la ley y de los acuerdos paritarios. Advierten que la pérdida del poder adquisitivo ronda el 40% y se mantienen a la expectativa de la reunión clave del próximo 1 de septiembre.
En el marco de un plan de lucha nacional debatido en diversas
federaciones, los trabajadores de la universidad pública profundizaron sus
medidas de fuerza con un paro de 48 horas llevado a cabo este jueves y viernes
frente a las puertas del Rectorado. La medida de fuerza es la continuidad de
una jornada de huelga de un día realizada la semana pasada.
Marcelo Stipcich, secretario adjunto de Adunce, y Diego Jongewaard
de Boer, secretario general del sindicato No Docente, encabezaron la
concentración para visibilizar una situación laboral que califican como
"muy crítica". El reclamo principal de los manifestantes radica en la
exigencia de que el Gobierno nacional cumpla con la ley y con las resoluciones
que ya han sido dictaminadas por la justicia.
El desfasaje salarial
y los compromisos incumplidos
Los representantes gremiales señalaron que, si bien con los
sueldos de junio (que impactaron en el aguinaldo) se obtuvo un incremento del
21% para docentes y del 21,3% para no docentes, el monto resulta ampliamente
insuficiente ante el escenario inflacionario. Stipcich destacó que este
incremento representó la primera paritaria abierta tras casi tres años de
gestión gubernamental, lo que consideraron un alivio temporal para un sector
que venía percibiendo subas muy retrasadas frente a la inflación.
Sin embargo, los trabajadores aseguran que la pérdida
acumulada del poder adquisitivo en los últimos tres años asciende a casi un
40%, sin contemplar la inflación que se ha atravesado a lo largo del año 2026.
Además, denuncian que estos incrementos han sido aplicados
de manera unilateral por el Gobierno, sin que se reconozcan o discutan pagos
retroactivos. "No han sido paritarias porque es la imposición de un
gobierno que no escucha", cuestionó de Boer.
Por otra parte, los dirigentes alertaron sobre el incumplimiento
de puntos específicos acordados previamente, como los fondos destinados a los
hospitales escuela de diversas universidades nacionales y la falta de
implementación de un complemento salarial para los niveles preuniversitarios,
el cual debía discutirse durante agosto como equivalente al eliminado FONID.
Impacto social y fuga
de profesionales
La crisis económica e institucional golpea de lleno a la
comunidad educativa. Según describieron los referentes gremiales, muchos
trabajadores universitarios se encuentran actualmente endeudados y se ven
obligados a buscar otros empleos externos para poder subsistir.
"La universidad es su casa, donde han apostado toda su
vida para trabajar, capacitarse y formarse. Los estamos arrojando a que tengan
que salir de la universidad", lamentó de Boer, enfatizando que la
educación pública debe ser garantizada por el Estado como un derecho
inalienable e irrenunciable.
El 1 de septiembre:
una fecha clave para el conflicto
La continuidad y la profundización de las medidas de fuerza
están supeditadas a los resultados de la próxima reunión paritaria, programada
para el próximo domingo 1 de septiembre. Los gremios se declararon a la
expectativa de esta reunión y advirtieron que, de no mediar una propuesta que
demuestre que el Gobierno entiende la necesidad de cumplir con la ley,
profundizarán el plan de lucha en todo el país.
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