1 de septiembre de 2026
Boca Juniors acordó la venta de Exequiel Zeballos al
Monza de Italia por 5 millones de dólares en la antesala del cruce con Vélez por
los octavos de final de la Copa Argentina, en una operación que le evitó al
club perder a un delantero a costo cero ya que su contrato expiraba el próximo
31 de diciembre. La operación se cerró sobre el final del mercado de pases y
desactivó una incertidumbre que llevaba meses. El extremo de 24 años viajará en
las próximas horas a Italia para la revisión médica y, si no surge ningún
inconveniente, firmará por cinco temporadas con el equipo de la Serie A.
El acuerdo incluye una cláusula de plusvalía del 40%
sobre una futura transferencia, según informó el periodista especializado en
mercado de pases Fabrizio Romano. Si el club italiano lo vende por una suma
superior a la de compra, Boca cobrará ese porcentaje sobre la ganancia. La
entidad italiana ya anunció oficialmente el fichaje y se espera que Boca haga
lo propio en la jornada de martes.
La salida también ordenó una situación deportiva dentro
del plantel xeneize. Zeballos seguía entrenándose con el grupo profesional, ya
bajo las órdenes del Vasco Arruabarrena, pero había dejado de ser tenido en
cuenta y ya no era convocado. El delantero había decidido no renovar su
vínculo, cuyo vencimiento situaba al club ante el riesgo de una salida sin
compensación económica si no se concretaba una transferencia en esta ventana.
Antes del cierre con Monza aparecieron Napoli y Parma, aunque ninguno llegó a
un entendimiento con la dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme.
La última vez que Zeballos jugó con la camiseta azul y
oro fue ante Universidad Católica por la Copa Libertadores en mayo pasado, en
el cierre de la fase de grupos que marcó la eliminación del equipo entonces
dirigido por Claudio Úbeda. Con Arruabarrena ya como entrenador, no volvió a
sumar minutos y tampoco integró la lista para disputar la Sudamericana. El
cambio de estatus quedó expuesto incluso en un detalle simbólico: perdió el
número siete para la nueva temporada, que pasó al chileno Carlos Palacios. Ese
desplazamiento acompañó una caída en la consideración futbolística que ya venía
desde comienzos de 2026.
El mejor tramo reciente del Changuito había llegado con
Claudio Úbeda. Después de haber sido apartado por Miguel Ángel Russo tras el
Mundial de Clubes, el entrenador le dio continuidad y lo convirtió en una de
las figuras del cierre de 2025, etapa en la que marcó cuatro goles. Uno de esos
tantos fue en la victoria 2-0 sobre River Plate en la Bombonera, en una tarde
en la que celebró entre los hinchas en la platea. Su temporada más completa fue
2025: disputó 35 partidos y anotó 6 goles, con presencia en la Copa
Libertadores y en el Mundial de Clubes de la FIFA.
El inicio de 2026 interrumpió esa secuencia. Una lesión
lo sacó de las canchas durante más de dos meses y, cuando regresó, ya no pudo
recuperar el lugar ni sostener el nivel que había mostrado en su mejor momento.
Entre 2022 y 2023 casi no tuvo continuidad por una cadena de problemas físicos.
Una lesión grave en el tobillo derecho durante un partido de Copa Argentina
derivó en una ausencia prolongada, a la que luego se sumaron molestias
musculares y una lesión de rodilla. En total sufrió cuatro lesiones en 14
meses, una secuencia que le impidió afirmarse de manera sostenida en el equipo.
Aun así, cerró su etapa en Boca con 140 partidos oficiales, 16 goles, 16
asistencias y cinco títulos.
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