19 de septiembre de 2026

La Lupa Random

La Lupa Random. "Sentí que ese llamado era la posibilidad de ser coherente conmigo, con mis ideales"

¿Te preguntaste alguna vez que pensarías si te enteras de que sos la única posibilidad de vida de alguien más? Hoy en La Lupa Random te contamos la historia de alguien que no lo dudó y ahora lo cuenta. Facu Ciccone, fue donante de médula ósea y, justo a tiempo, salvó la vida de un señor que residía en Italia. "Ayudar a otros debería ser algo normal. No hay que pensar tanto, es la vida. Yo pude reafirmar el valor de la propia existencia".

por
Lorena Medina

Si en cada Lupa Random que escribo me siento interpelada de algún modo, en la historia de hoy la sensación es la misma pero absolutamente multiplicada.

A Facu lo conocí hace algo más de diez años, cuando comencé un programa en la FM El Muro en el que hablábamos de donación de órganos, difundíamos las campañas de donación de sangre del Hospital Santamarina y también brindábamos información sobre cómo ingresar al registro de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH), que todos conocemos más comúnmente como médula ósea.

Facu tenía veinte años (más o menos), era uno de los varios jóvenes entusiastas que estaban en esa radio y que participaban de cada propuesta. En aquellos años, aún no existía la Ley Justina (del donante presunto) entonces había que manifestar mediante una planilla la voluntad de ser donante de órganos. Recuerdo que me enviaron desde Incucai un talonario de planillas y me propuse hacer una campaña en la Plaza Independencia, una tarde.

La gente informaba su voluntad y yo les contaba, también, sobre el registro de Medula Ósea, les indicaba cómo debían inscribirse ya que es un trámite que, en nuestra ciudad se hace en el Servicio de Hemoterapia del Hospital Santamarina.

En ese momento, Facu, me dijo "yo dono todo" y con su histrionismo característico, bromeaban diciendo "si algo sirve...genial". Así que él también fue al hospi y se registró en el banco de CPH.

El programa de radio terminó, los años pasaron y no hace mucho me volví a encontrar con Facu en un bar. Hacía mucho que no nos veíamos, pero su saludo fue increíble, detrás de la barra y con esa sonrisa enorme que siempre tiene, me dijo, "¡¡qué haces loca tanto tiempo!! Me hiciste donar médula". Por supuesto que seguimos charlando, yo no podía creer como algo que parecía una acción más había puesto a Facu en ese rol de ser la única posibilidad de vida de alguien.

Hoy, como cada año, el tercer sábado de septiembre, se celebra el Día Internacional del Donante de Médula Ósea, con el objetivo de concientizar, pero también de agradecer a todos los donantes, ya sea familiares, relacionados o anónimos.

En este encuentro con Facu Ciccone, celebramos este día, subrayando la importancia de este acto anónimo y desinteresado de amor por el otro.

Pasaron varios años desde que él ingreso al registro hasta que lo llamaron. "Fue en el 2018, me acuerdo que estaba en el correo haciendo un trámite y me llamaron por teléfono. No entendía nada porque si bien había ingresado al registro, no era algo que tenía todo el tiempo en mente. Me preguntaron si seguía pensando en ser donante y como dije que sí, dijeron que tenía que presentarme en el hospital Santamarina y así lo hice".

Facu tiene una manera muy especial de contar cada anécdota, porque además de dar clases de manejo, es actor y no se guarda ninguna herramienta a la hora de ponerle condimento al relato.

"Me preguntaban un montón de veces si yo entendía lo que estaba haciendo y si seguía teniendo la voluntad de hacerlo. Yo decía 'pero sí'. No me entraba en la cabeza otra posibilidad", cuenta. Es que cuando empieza el proceso hay un protocolo a seguir que tiene varias instancias en las que se le pregunta al donante si su voluntad cambió, porque es algo que también sucede, pero que nunca entró en el abanico de posibilidades de Facu.

Se presentó en el Hospital local y allí volvieron a tomarle sangre, ésta vez para evaluar la compatibilidad con el receptor. Una semana después, su teléfono sonó nuevamente y otra vez la pregunta: "'Necesitamos saber si continúa en pie tu voluntad de donar porque la compatibilidad es óptima". Palabras más palabras menos, Facundo era la posibilidad de vida de alguien más. No había un remedio, no había una máquina, no había nada que pudiera salvar esa vida, solo Facu y su voluntad de decir "SI".

Y no lo dudó. "Yo soy una persona que me involucro, estoy en espacios político partidarios, soy militante, y sentí que ese llamado era la posibilidad de ser coherente conmigo, con mis ideales. Lo sentí como un deber moral, no sé".


Todo lo que vino después, fue, conocer un mundo que no conocía. "Tuve que ir a Buenos Aires, el Incucai se hizo cargo de cada cosa, pero no solo desde lo material, sino que me trataron tan bien, siempre explicándome todo, preguntándome si tenía dudas, miedos. Me sentí muy acompañado y cuidado."

Allí en Buenos Aires hicieron todos los estudios pertinentes para constatar que Facundo tenía una salud óptima para ser donante y todo fue de maravillas.

En su caso, se decidió hacer una extracción por vía periférica (esto es un proceso que es como la extracción de sangre, pero de ambos brazos y la sangre va pasando por una máquina), esta técnica requiere que el donante se apique en los días previos una serie de inyecciones para que las células que se necesitan puedan liberarse por esa vía y no por punción directa.

"La verdad es que estuve unas cinco horitas ahí con una amiga, charlando mientras se hacia el proceso. Las médicas y enfermeras todo el tiempo pendientes de mí. Pero debo decir que no me dolió nada, ni antes, ni en el mientras tanto, ni después.

Durante ese tiempo, Facu supo que quien estaba esperando una posibilidad de vida que sólo él podía darle, era un italiano de 56 años que estaba en una situación de salud muy compleja. No tuvo más precisiones, pero tampoco las necesitaba. "Si te pones a pensar, es muy loco todo. Que un señor del otro lado del mundo tenga una compatibilidad conmigo que tal vez ni siquiera tengo con mi familia, es un flash. Pero que además esa persona pueda tener una vida por algo que a mí me llevaba cinco horitas, yo no podía creer. Yo tenía todo el tiempo y él no, pero no podía hacer nada, sólo dependía de mi", cuenta Facu, aun recordando la experiencia.

Sin siquiera pensarlo, todas las frases hechas y discursos, se pusieron en juego para este tandilense comprometido desde su juventud con diferentes causas. "Lo loco, además, es que vos estas ayudando a alguien que ni conoces. Viste que comúnmente uno da una mano con un objetivo claro, o se muestran las caras de las personas que esperan para empatizar desde otro lugar. Acá se ponen en juego muchas cosas, pero pensá, que por ejemplo, vos ves a una señora caerse adelante tuyo, ¿no la vas a ayudar? ¿Le vas a preguntar primero a quien voto o que religión profesa? NO! Le vas a tender la mano, es la pulsión de vida de cualquier ser humano", sentencia.

Facu no pudo conocer a aquella persona a la que ayudó con su donación, el contacto no se dio, pero a él también lo cambió. "Re simbolicé mi miedo hacia lo médico, encontré mucha gente profesional, pero además con una vocación enorme. Me llevaron a conocer el lugar en el que funciona el Incucai, un mundo desconocido para mí. También me mostró qué gente tenía en mi entorno, porque algunos me decían que estaba chiflado, que cómo iba a poner el cuerpo por alguien que ni idea. Otros me preguntaban qué me iban a dar a cambio. Re loco lo que despiertan este tipo de experiencias en otros", cuenta.

Y para cerrar el encuentro con este ser maravilloso que me encanta haberles presentado, una frase tan contundente como real.

"Pensé mucho en que uno tiene que ayudar sin andar contándolo, de hecho, es la primera vez que lo cuento públicamente, ayudar a otros debería ser algo normal. No hay que pensar tanto, es la vida. También me reafirmó el valor de la propia existencia. Todos los días levantarme y agradecer que más o menos me funciona todo y tengo la chance de seguir adelante. Saberme más rico de lo que pensaba."

MAS INFORMACION

Como siempre lo recomendable a la hora de buscar información es buscarla en los lugares oficiales. Personalmente pueden dirigirse al servicio de Hemoterapia del Hospital Ramón Santamarina de lunes a sábado de 7.30 a 11.

También en el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai)

Web

https://www.argentina.gob.ar/salud/incucai/registro-nacional-de-donantes-de-cph

Instagram

@incucaioficial

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