25 de septiembre de 2026
Un diagnóstico territorial elaborado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) bajo la consigna "El Estado que se viene" revela el profundo impacto de la crisis previsional en el municipio. Licuación de ingresos, un saldo vegetativo negativo por primera vez en la historia reciente y una creciente brecha entre el centro y la periferia marcan el escenario local.
En medio del complejo contexto económico que atraviesa la Argentina, la crisis del sistema previsional dejó de ser una abstracción teórica o una discusión nacional para transformarse en una realidad lacerante en las calles de la ciudad. Un informe técnico sobre la coyuntura previsional en Tandil elaborado por ATE bajo la consigna "El Estado que se viene" arroja cifras alarmantes sobre las condiciones de vida, los niveles de endeudamiento y la vulnerabilidad de las personas mayores del partido.
La trampa del
endeudamiento: créditos para cubrir alimentos y medicamentos
El dato más impactante del relevamiento muestra que
19.764 adultos mayores en Tandil se encuentran endeudados, acumulando un pasivo
total de $89.928 millones. Esto representa un compromiso financiero promedio de
$4,55 millones por deudor, un guarismo que supera en un 38,7% el promedio de la
provincia de Buenos Aires en la franja de 61 a 75 años ($3,75 millones).
El análisis advierte que los jubilados tandilenses no
recurren al crédito para la compra de bienes durables o consumos suntuarios,
sino para financiar la subsistencia diaria: alimentos, medicamentos y tarifas
de servicios públicos. La asfixia se explica principalmente por el
congelamiento del bono de $70.000 nominales, vigente desde marzo de 2024, cuya
participación en el haber mínimo se desplomó del 40% en enero de 2024 al 14% en
mayo de 2026. Esta brecha acumuló una pérdida estimada de $42.000 millones para
la economía local. Como consecuencia, 1.417 adultos mayores de la ciudad (el
9,52% de los endeudados) han caído en situación de mora, sumando una deuda
vencida de $4.250,92 millones.
Saldo vegetativo
previsional negativo: caen las jubilaciones netas en la ciudad
Por primera vez en la historia reciente de Tandil, la
cantidad total de jubilados disminuyó. Entre 2025 y mayo de 2026, el padrón
local registró 109 haberes netos menos, pasando de 21.537 a 21.428 beneficios.
El informe contrapone esta realidad al discurso oficial
sobre la eficiencia estatal: la baja del gasto no responde a una optimización
administrativa, sino a la muerte biológica de jubilados sin reemplazo en el
sistema. La suspensión de las moratorias previsionales en marzo de 2025 cerró
la vía de acceso a miles de personas que no reunían los 30 años de aportes
formales. En Tandil, el 69,85% de las jubilaciones (14.968 de las 21.428
vigentes) se otorgaron mediante moratorias, un porcentaje en línea con la media
nacional (71,9%). Al bloquearse la inclusión, las altas cayeron por debajo de
las bajas por fallecimiento.
Deterioro del
mercado laboral y amenaza a las jubilaciones del futuro
La crisis previsional actual presagia además un problema
estructural a futuro. La recesión económica ha golpeado la base contributiva de
Tandil, reflejada en el incremento acelerado de los beneficiarios del Fondo de
Desempleo, que saltó de 133 personas en 2022 a 367 en mayo de 2026, lo que
representa una suba del 175,9%.
En un municipio con una población estimada de 145.575
habitantes y una Población Económicamente Activa (PEA) de 62.100 personas, solo
42.900 son aportantes (29,5% de la población total) y apenas 22.700 trabajan en
relación de dependencia formal (15,6%). La informalidad laboral local, estimada
en un 40%, reduce drásticamente el flujo de recursos que sostiene al sistema de
reparto.
La geografía de la
desigualdad: Centro vs. periferia
El informe territorial destaca que la vejez no se
transita de la misma manera en todos los barrios de la ciudad:
Centro consolidado: Radios censales en áreas como Plaza
Independencia, Av. Santamarina y Av. España muestran una cobertura previsional
del 94,10% y una dependencia del sistema público de salud de apenas el 17,31%
(llegando a mínimos del 4,3% en ciertos sectores).
Periferia popular: En sectores vulnerables como Villa
Aguirre, Selvetti, La Move, Tunitas, Maggiori y Palermo, si bien la cobertura
previsional alcanza el 92,26%, la dependencia exclusiva del Sistema Público de
Salud asciende al 28,63% y supera el 61,9% en las zonas más golpeadas. En estas
áreas, la quita de cobertura en medicamentos y las dificultades de PAMI tienen
un impacto directo y destructivo.
Asimismo, el documento contrapone el régimen nacional
(SIPA), caracterizado por el ajuste y una tasa de sustitución del haber cercana
al 37% del RIPTE, con el régimen provincial (IPS), que ampara a 4.578
beneficiarios en Tandil con tasas de sustitución del 70% al 85% y movilidad
garantizada por ley.
El peso de los
adultos mayores en las urnas
Más allá del diagnóstico socioeconómico, el trabajo
enfatiza el peso político que representa este sector de la población. En
Tandil, 31.787 electores tienen 60 años o más, representando el 27% del padrón
electoral municipal. Dentro de este grupo:
20.757 electores tienen 65 años o más (20,8% del padrón).
15.750 personas son jubiladas que perciben el haber
mínimo (13,4% del padrón total).
Las mujeres constituyen la mayoría del segmento de
adultos mayores (55,6% frente al 44,4% de los varones).
Propuestas de
articulación municipal y provincial
Frente a este escenario, la propuesta de ATE plantea
medidas concretas a nivel local y provincial, entre las que destacan la creación
de una Mesa de Articulación Previsional en Tandil (con participación de ANSES,
PAMI, IPS, el Municipio, ATE y la UNICEN), un Observatorio de Precios de
Medicamentos, programas de acompañamiento a jubilados endeudados
y la formalización del empleo no registrado para fortalecer los ingresos del sistema.
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