4 de octubre de 2026
Siete a cero fue el triunfo del elenco nacional. Apenas una práctica con público. Goles de Lautaro Martínez, Diallo en contra, Prestianni, Paz, Julián Álvarez, Mastantuono y Simeone. Debutó con la mayor el marplatense Matías Soulé.
Como se preveía, Argentina goleó 7-0 a Burkina Faso, un rival muy inferior y que llegó sobre la hora del partido tras un viaje insólito, en un amistoso internacional sin equivalencia alguna jugado en el Estadio Monumental.
Más allá del registro goleador y de las particularidades que rodearon al encuentro, el dato para los marplatenses fue el debut en la selección mayor de Matías Soulé, el decimotercer futbolista nacido en esta ciudad que se enfunda la "celeste y blanca".
El plantel de Burkina Faso, luego de varias demoras en los vuelos y de la decisión de no viajar de algunos titulares, arribó a Buenos Aires cerca de las 15, al hotel dos horas después y sus jugadores ingirieron una vianda y se fueron al Estadio Monumental. Y tomaban el vuelo de regreso hoy a las 5.30. Un disparate.
Tal rival hizo agua por todas partes. A los 12? Argentina, que asumió el compromiso con seriedad, pese a todo, ya ganaba 3-0. Lautaro Martínez abrió el camino tomando el rebote de un penal que le atajó el arquero Guira (torpe infracción de Diallo sobre Giay), el citado Diallo venció su propio arco en su intento de bloquear un remate de Álvarez y, por último, Prestianni remató con clase una lúcida pared con Lautaro Martínez.
Entre los 35? y los 36?, Paz en una acción individual y Julián Álvarez, conectando un centro de Prestianni, elevaron la cuenta a cinco. Antes y después de esa ráfaga, Guira evitó más caídas de su arco.
Si bien el dominio fue amplio del elenco nacional en el segundo tiempo, con muchos cambios -Scaloni introdujo cinco en el arranque y once a lo largo de la etapa-, Argentina perdió contundencia.
Soulé, muy suelto, lució bien, sobre todo cuando jugó sobre la derecha, en su presentación absoluta con la selección mayor.
Hubo varias chances, pero apenas dos goles. Uno fue de Mastantuono con una definición por bajo tras una buena sucesión de pases. El otro, en la jugada final, lo hizo de cabeza Giuliano Simeone, quien conectó con acierto un centro de Barco. Al cabo, una anécdota en una noche curiosa.
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