6 de octubre de 2026
Fundado por san Luis Orione en 1935, el Pequeño Cottolengo de Claypole se convirtió en una de las obras de atención a personas con discapacidad en la Argentina.
Entre los lugares elegidos para la visita apostólica del papa León XIV a la Argentina figura el Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, una institución profundamente vinculada a la historia de la caridad cristiana y al servicio de las personas más vulnerables.
La obra nació por iniciativa de san Luis Orione, quien
llegó a la Argentina impulsado por el deseo de dar respuesta a las necesidades
de los más pobres y abandonados. El 28 de abril de 1935 colocó la piedra
fundamental del Cottolengo de Claypole, confiando el proyecto "a la Divina
Providencia y al corazón magnánimo de los argentinos".
Un sueño nacido después del Congreso Eucarístico de 1934
La historia del Cottolengo argentino está estrechamente
ligada a uno de los mayores acontecimientos religiosos del país: el XXXII
Congreso Eucarístico Internacional de 1934, celebrado en Buenos Aires.
Según recuerdan los registros de la Obra Don Orione,
aquel Congreso despertó en el fundador el deseo de crear en la Argentina una
institución permanente que prolongara el espíritu de servicio y caridad que
había contemplado durante aquellas jornadas históricas.
Pocos meses después, el 28 de abril de 1935, Don Orione
colocó la piedra fundamental del futuro Cottolengo en Claypole. Lo hizo
confiando la obra "a la Divina Providencia y al corazón magnánimo de los
argentinos".
Una respuesta para quienes nadie quería recibir
En la década de 1930, las personas con discapacidades
severas eran frecuentemente marginadas o escondidas por la propia sociedad.
Frente a esa realidad, Don Orione decidió crear una casa donde los más
vulnerables encontraran no solo asistencia, sino también una familia y un
hogar.
Muchos consideraron una locura levantar aquella obra en
una zona casi rural de Claypole, cuando el lugar estaba rodeado de campos y
apenas contaba con unas pocas viviendas. Sin embargo, el sacerdote veía allí el
nacimiento de una verdadera "ciudad de la caridad".
El proyecto creció rápidamente. El 21 de mayo de 1936 fue inaugurado oficialmente el Cottolengo de Claypole, iniciando una presencia que se extendería durante generaciones.

Una obra que siguió creciendo
Con el paso de los años, el Pequeño Cottolengo se
transformó en una de las instituciones de atención a personas con discapacidad
más importantes del país.
Actualmente desarrolla su misión en un amplio predio
donde funcionan hogares, espacios terapéuticos, servicios de salud, ámbitos
educativos y recreativos, sostenidos por religiosos, profesionales,
colaboradores y voluntarios.
Más que un establecimiento asistencial, el lugar busca
ofrecer una vida digna y una verdadera comunidad a quienes encuentran allí su
hogar.
El significado de la visita de León XIV
La presencia de León XIV en el Cottolengo tendrá una
fuerte carga simbólica. La visita del Sucesor de Pedro pondrá nuevamente en
primer plano una obra nacida para servir a quienes suelen quedar al margen de la
sociedad.
Noventa años después de aquella piedra fundamental
colocada por san Luis Orione, el Pequeño Cottolengo de Claypole continúa siendo
un signo concreto de la caridad cristiana y de la defensa de la dignidad
humana. Allí, donde miles de personas encontraron acogida, cuidado y afecto, el
Papa volverá a recordar uno de los mensajes centrales del Evangelio: que los
más frágiles ocupan un lugar privilegiado en el corazón de la Iglesia.
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