29 de enero de 2017
La mamá de sus hijos, sus hijos, hijos políticos, su hermana, su nieta y demás familiares participan a sus relaciones y amistades su fallecimiento. Sus restos, previo velatorio en Av. Avellaneda 1323, Dto. “A”, y oficio religioso realizado en el oratorio de la empresa recibieron inhumación ayer sábado a las 11 en el cementerio Parque Pradera de Paz. Domicilio de duelo: Larrea 862. Servicio: Casa Crespo Iacaruso y Santillán S.R.L. Av. Avellaneda 1323 - Tel. /Fax. : (0249) 442-5000 (rotativas). En Bs. As. 2da. Rivadavia 14589 - Tel.: (011) 4658 – 4361. En María Ignacia (Vela) Uriburu 1257 - Tel.: (0249) 449-1012. e-mail: casacresposrl@gmail.com - Casas adheridas a FADEDSFYA.
MARCELINA PETRONA FERNANDEZ DE PISCAZZI
El 5 de enero pasado se despidió de este mundo Marcelina Petrona Fernández de Piscazzi, y su familia realizó la siguiente dedicatoria:
“El 5 de enero, a las 18, Dios quiso que nos dejaras.
A tus hijos María Ester, Graciela, José y Marcelo con mucho dolor les cuesta creer en qué corto tiempo te desmejoraste y te nos fuiste.
Te casaste muy joven con Vicente y juntos construyeron una linda familia a la que Dios ayudó a que vieras crecer sus nietos, que orgullosos se sentían junto a ustedes y llegaron a regalarles unos hermosos bisnietos.
Con tus laboriosas manos les hiciste sus hermosas mantillas, que cada uno guardará, ya que las tejiste con tanto amor.
Gracias mamá. Siempre estarás junto a papá en nuestros hermosos recuerdos. Siempre te amaremos. Tus hijos”.
DOMINGO MARIO BALLARRE
El 23 de diciembre en el Hospital Regional de Mar del Plata, cuando contaba con 66 años, falleció Domingo Mario Ballarre luego de 29 días de internación.
Era nativo de Tandil y su nacimiento se produjo en Villa Italia el 12 de 1950.
Fue camionero, posteriormente comerciante y buscador de aventuras, como se autodefinía.
Tuvo gran amor por sus hijos y desde hace casi 22 años compartía su vida con Graciela Verea, quien le hizo una dedicatoria:
Guerrero Mío
Luchador incansable,
buscador de aventuras,
no dejes de recordarme.
Te prometo jamás olvidarte.
Luchaste por despertar
y lo lograste.
Solo para mí abriste tus ojos
por unos instantes.
Gracias Guerrero Mío.
Cuando escuches la voz de “Dios”
y te ordene levantarte,
búscame que te estaré esperando.
Y si no me encuentras, sígueme buscando.
Quizás yo también
me haya quedado dormida.
Pero nuestro amor
seguirá encendido,
hasta el día que podamos encontrarnos”.
ADOLFO FERNANDO BRAVO
El 5 de enero falleció Adolfo Fernando Bravo, a los 69 años, reconocido y querido pastor de la Iglesia Pentecostal Sol Naciente.
Era oriundo de nuestra ciudad y su nacimiento fue el 8 de diciembre de 1947. Se casó con y tuvo diez hijos: Norma, Gustavo, Adolfo Fabio, Marisa (f), Fabián, Aldo, Elvio, Manuela, Noelia y Enzo. Luego llegaron los nietos para ampliar aún más esta familia basada en el amor, el trabajo y la fe.
También trabajó en la zona de La Patria, y desde hace poca más de dos décadas se había afincado de manera definitiva en la ciudad.
Dedicatoria
“Mi amor: te fuiste tan rápido que no nos diste tiempo a reaccionar.
Solamente con mis hijos pudimos darte las gracias por el padre que fuiste, por ser una persona de bien, por tantas vivencias que en 50 años de casados pasamos juntos y por el amor que nos profesaste día a día, haciendo que fuéramos una familia feliz.
Albergamos la esperanza de encontrarnos un día, promesas del Señor Jesús que dice los muertos en Cristo resucitarán primero”.
Esperaremos ese día donde nos volveremos a ver.
JORGE MONTERO
Jorge Montero partió de este mundo el 7 de enero cuando contaba con 64 años, luego de sobrellevar una larga dolencia.
Había nacido el 17 de febrero de 1942, trabajó en el campo y fue su primera esposa Beatriz Larrere, surgiendo de dicha unión sus tres hijas: Andrea, Rosana y Carolina. Posteriormente llegarían los nietos: Constanza, Victoria, Joaquín y Laureano.
Enviudó en 2007 y luego de un tiempo conoció a Dora Ondicol, su compañera hasta el último aliento.
Dedicatoria
“Siempre estarás en nuestro corazón y recuerdo. ¡Te queremos Pa!
Por sus sentimientos puros y espíritu conciliador será recordado por todos aquellos que lo conocieron y saben de sus valores inalterables”.
DIANA GRATTON
Hondo pesar provocó el fallecimiento en Mar del Plata Diana Gratton, ocurrido el 9 de enero, cuando contaba con 47 años.
Hija de del recordado científico Roberto Gratton y nieta de dos afamados hombres de la ciencia que hicieron un valioso aporte en el país y en el mundo como los doctores Angel Baldini y Livio Gratton.
Recorrió desde muy niña y su graduación fue en la University of Phoenix, USA, y luego volcó sus conocimientos como profesora.
Sumó su experiencia y conocimientos a renombradas multinacionales. Fue una mujer de una gran belleza desde lo físico, como desde el carisma, la cultura y el conocimiento.
Brindó con apenas 9 años en la ciudad de La Plata su primer concierto de piano (dueto de violín y piano). Perfeccionó sus conocimientos de piano en Dana College, Omaha Nebraska (USA), y allí hizo sus últimos conciertos, antes de casarse.
Posteriormente dedicó su tiempo a los estudios universitarios, obteniendo distintos diplomas, con honores.
Su madre, la profesora Nora Baldini, le enseñó el valor de la libertad y del conocimiento, la importancia de hablar varios idiomas, y del aprendizaje que cada uno debe obtener de sus propias experiencias.
Así, al igual que su hermano, el reconocido escalador Horacio Gratton, Diana se definía a sí misma como pensadora independiente, naturalista, amante de la vida: “Soy ciudadana del mundo, he viajado toda mi vida. Me encanta viajar, amo la aventura. Hay solo un pecado y es no vivir la vida… ¡por eso la he vivido a pleno! Adoro a mi hija Constanza, quien siempre me ha llenado de orgullo, a mi familia.
Amo la naturaleza, amo la música, amo todo… ¡menos la hipocresía!”.
JUAN ADOLFO FURLAN
Cuando contaba con 87 años se apagó el 8 de enero la vida de Juan Adolfo Furlán.
Nativo de Cerro Leones, allí se crió en ese paraje junto a sus ocho hermanos. Y allí conoció el duro oficio de trabajar la piedra con su padre y sus hermanos. Trabajó con la piedra en Mar del Plata y después vino al campo, por la zona de Napaleofú. Formó familia con Dora J. Forte, y fue un gran padre de Graciela y Adolfo. Posteriormente se trasladó a Fulton y desde allí a Tandil,ya que los hijos debían estudiar.
En la ciudad estuvo vinculado a Buxton, hasta el cierre de la planta fabril.
Tras alcanzar la jubilación, pudo disfrutar de la familia, su nuera Stella y sus queridos nietos Agustina y Valentín, y la nieta del corazón Luli.
Fue un amante de la pesca y disfrutaba estar en familia.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario