1 de octubre de 2026
La subsecretaria de Turismo bonaerense, Soledad Martínez, pronosticó que va a ser "lamentable". También manifestaron su preocupación los jefes comunales de Mar Chiquita, Miramar y Villa Gesell.
La subsecretaria de Turismo bonaerense, Soledad Martínez, pronosticó que va a ser "lamentable". También manifestaron su preocupación los jefes comunales de Mar Chiquita, Miramar y Villa Gesell.
La reunión de ayer de la Comisión de Turismo de la Cámara de
Diputados de la Nación.
El gobierno bonaerense e intendentes de la zona manifestaron
ayer su preocupación por los índices que puede arrojar la próxima temporada y
reclamaron al Gobierno nacional medidas destinadas a reactivar el turismo
interno.
En el marco de la Comisión de Turismo de la Cámara de
Diputados de la Nación, la subsecretaria de Turismo de la provincia, Soledad
Martínez, pronosticó una "temporada lamentable".
"La provincia de Buenos Aires es y fue siempre el principal
destino doméstico de turismo del país. Recibimos más del 40% del turismo
interno, tenemos destinos de todo tipo, pero fundamentalmente tenemos 500
kilómetros de playa, somos la playa argentina por excelencia y Mar del Plata es
la capital nacional del turismo desde siempre", introdujo la funcionaria.
Enseguida apuntó: "Tuvimos la peor vacación de invierno
desde la pandemia. Una variación del 25,8% respecto de 2023 en el consumo y una
caída de más del 20% de ocupación".
Martínez sostuvo que la provincia viene de "tres temporadas
iguales de lamentables", y agregó: "Tenemos los peores récords". Tras adelantar
su pronóstico para la próxima temporada, acotó: "Ya el último verano tuvimos un
34% menos de consumo en la Costa Atlántica".
El intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, ratificó que
"no solamente ha caído el índice de ocupación, sino el consumo", y añadió:
"Esto nos coloca ante una temporada 2027 muy compleja".
El intendente de Walter Wischnivetzky manifestó su
"preocupación" por "la gravedad de la situación" de los prestadores turísticos.
"No comprendo la burbuja en la que viven algunos funcionarios y legisladores,
que no conocen la realidad", lanzó, y reclamó medidas como el Previaje.
"Nuestro turismo desde 2023 hasta 2025 cayó un 17% en
ocupación y muchísimo más en gasto per cápita, lo cual se aceleró en el último
tiempo, porque desde 2025 a 2026 cayó otro 14% más y solo durante este año cayó
un 13%", enumeró.
"La situación es gravísima. Necesitamos articulaciones de
políticas públicas dirigidas a fomentar el turismo nacional, de cercanía, del
interior del país", agregó.
El jefe comunal de Miramar, Sebastián Ianantuony, alertó que
"el modelo económico no favorece el turismo doméstico". "Estábamos en una
ocupación hotelera del 95% hace cuatro años y ahora estamos teniendo temporadas
de verano del 65%", ejemplificó.
Planteó que si no se toman medidas los empresarios del
sector "van a tener que asumir una temporada de verano sin tener los recursos
para hacerlo" porque "mucho de lo que se pudo sostener en términos de ocupación
hotelera en la temporada de verano anterior fue resignando rentabilidad".
Ianantuony también cuestionó la actualidad del Complejo
Turístico Chapadmalal, ubicado a 15 kilómetros de su distrito: "Da pena lo que
pasa con los hoteles. Hay una luz en el destacamento policial, una en el
ingreso a la residencia presidencial, pero los hoteles están apagados, como si
fuera una especie de invitación a la vandalización".
Al finalizar, el intendente pidió conocer "las herramientas
que se van a disponer para acompañar a estos municipios para paliar una
temporada que no pinta para nada bien".
"Detrás hay familias"
Del encuentro también participaron el concejal Gustavo Pulti
(Acción Marplatense - Movimiento Derecho al Futuro), que reclamó al Gobierno
nacional un cambio drástico en la política turística, y el presidente de la
Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Mar del Plata, Hernán Szkrohal.
"Cuando se habla de turismo, se habla de ocupación,
estadísticas y rentabilidad. Yo quiero empezar por otro lado: por la gente",
sostuvo. Y remarcó que detrás de cada hotel, restaurante, parrilla o confitería
hay familias que durante décadas invirtieron, trabajaron y generaron empleo.
Szkrohal advirtió que los establecimientos más pequeños y
familiares son los que hoy tienen menos margen para resistir, en un escenario
marcado por costos elevados y, especialmente, por una fuerte caída del consumo.
"Cuando los costos se mantienen o aumentan y el consumo baja, no hay eficiencia
que alcance", afirmó.
Szkrohal también alertó sobre el avance de la informalidad,
con alojamientos no registrados, 'dark kitchens' y otras propuestas que
funcionan por fuera del circuito formal. En ese sentido, reclamó una revisión
de la carga tributaria y herramientas de financiamiento que permitan sostener a
quienes cumplen con sus obligaciones y, al mismo tiempo, incorporar actividad
al sistema formal.
El dirigente planteó tres prioridades: reconocer la
profundidad de la crisis, generar herramientas concretas para los
establecimientos con menor espalda financiera y fortalecer el trabajo conjunto
entre el sector privado y el Estado. "No son cifras. Son proyectos de vida. Y
si continúan cerrando establecimientos, para muchos será como seguir muriendo",
concluyó.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.