30 de noviembre de 2020
Corrían los años ?80 y el tenista tandilense Guillermo Pérez Roldán ya se encontraba viviendo en Mar del Plata.
Un día, que quedo en el recuerdo de todos los que allí estuvieron y que hoy cobran otro sentido, llegó hasta el campo de Pérez Roldán, Diego Maradona con un grupo de amigos y jugaron un "picadito".
Con la pelota como excusa, pasaron una tarde de grandes momentos que tras la muerte del mejor futbolista del mundo se han convertido en tesoros en el recuerdo de cada uno de los partícipes de esa hermosa tarde que tuvo al tandilense como anfitrión.
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