1 de octubre de 2026
Equipos interdisciplinarios de la Dirección de Salud Comunitaria recorren, hasta fin de año, escuelas urbanas y rurales de Tandil para garantizar el acceso gratuito al control de salud y a la vacunación. Ya se controlaron 1100 niños.
El Sistema Integrado de Salud Pública (SISP) del Municipio de Tandil continúa con el programa de controles de salud escolar, una política sostenida que acerca la atención sanitaria a las escuelas del radio urbano y también a los parajes rurales, incluídas aquéllas con matrículas menores a 10 alumnos.
Desde la Dirección de Salud Comunitaria se desarrollan dos
líneas de trabajo: la vacunación de ingreso escolar en todos los jardines de
infantes -públicos y privados- y el control de salud de los alumnos de 1° y 6°
grado en las escuelas públicas.
Cada Centro de Salud Comunitaria se ocupa de las
instituciones de su área programática o territorio de responsabilidad sanitaria
y en el ámbito rural la Dirección acompaña junto al equipo itinerante que
visita regularmente las postas.
Tomás Baliña, director de Salud Comunitaria, explicó por qué
el abordaje rural tiene una dinámica propia: "en el caso de las escuelas
rurales, a diferencia de las urbanas, intentamos hacer el control de toda la
matrícula independientemente del grado en que están, porque son familias que no
suelen contar con las mismas facilidades para acceder a los servicios de
salud".
Un trabajo que
empieza antes de llegar a la escuela
Antes de cada visita, Salud Comunitaria del SISP envía a las
familias una planilla para completar con datos de salud del niño, solicitando a
la escuela la matrícula para chequear el esquema de vacunación y las historias
clínicas de cada alumno.

El día del control, los equipos -integrados por enfermeros,
agentes sanitarios, médicos, odontólogo y, muchas veces, psicólogas y
trabajadoras sociales- evalúan a todos los chicos que cuentan con autorización
de sus familias.
El control comprende peso, talla, agudeza visual, revisación
cardíaca y odontológica, examen clínico y actualización del esquema de
vacunación, en caso de que haga falta.
Toda la información queda registrada en la historia clínica
electrónica y en la planilla familiar, donde se informa si hubo hallazgos que
requieran seguimiento -como caries o disminución de la agudeza visual- en cuyo
caso se solicita interconsulta con profesionales de la especialidad que
corresponda.
Esa orientación permite a las familias acceder a los
controles necesarios en el Hospital de Niños o en el Centro de Salud
Comunitaria más cercano. Además, la información se carga en el sistema
provincial, ya que el SISP forma parte del programa de salud escolar
bonaerense.
Detectar a tiempo,
acompañar todo el año
Los controles anuales del niño sano permiten identificar
precozmente problemas auditivos, odontológicos, cardiovasculares o
neuromadurativos. "Los controles de salud en escuelas nos han permitido
detectar precozmente algunas patologías en niños y gestionar de inmediato su
tratamiento en el Hospital de Niños.

Para nuestros equipos este trabajo tiene una valoración que
excede lo numérico y que está vinculado a garantizar a todos los niños el
acceso gratuito al control de salud", destacó Baliña.
El médico destacó además el valor del vínculo que se
construye con las comunidades educativas: "nos sirve para construir ese vínculo
con la comunidad escolar que luego se sostiene todo el año. Es frecuente que se
acerque algún directivo o docente al centro de salud y eso nos permite
facilitar el seguimiento de los chicos y sostener el proceso de cuidado",
subrayó.
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