15 de mayo de 2020
Uno de los mayores desafíos que la emergencia sanitaria
planteó en el ámbito universitario fue el de garantizar la educación de todos y
todas sus estudiantes a pesar del distanciamiento físico. De un día para el
otro, las aulas se vaciaron y la enseñanza virtual fueron palabras mayores.
A medida que transcurrieron los días, las diferentes
unidades académicas de la UNICEN fueron atendiendo todos los frentes del
intercambio educativo: soporte informático para potenciar el uso de aulas
virtuales, explorar herramientas disponibles por fuera de la plataforma Moodle
(desde Google Drive hasta Jitsi), cubrir necesidades básicas de estudiantes, y
entre ellas, buscar estrategias para llegar a los hogares sin computadora ni
datos móviles o conexión a internet. No tener conexión o no disponer de megas y
un dispositivo para usarlos, es lo que en este contexto termina de aislar
literalmente a una persona.
Con un fuerte foco en resolver estas situaciones, las Facultades
de Ciencias Sociales, Ciencias Humanas, Veterinarias, Agronomía y Arte,
pusieron en marcha diferentes acciones que se buscan reflejar desde el equipo
de comunicación de la Red Regional de Voluntariado UNICEN COVID-19.
Estrategias a medida
Sociales se lanzó la campaña "Compartí tus datos", que
apunta a garantizar la continuidad de las cursadas virtuales por parte de
estudiantes de la unidad académica que no cuentan con acceso a internet. A
través de un formulario las personas pueden ofrecerse para donar megas, o
recibirlos en caso de estudiantes. "Por el momento, las compañías que permiten
esto son Movistar y Personal, pero aunque tengan las otras pueden llenar el
formulario igual" explicó el Secretario de Extensión de FACSO, Nicolás Casado.
De hecho, se lograron atender dos casos de estudiantes con Claro. Casado
resaltó que el intercambio se hace con muchísimo cuidado para proteger la
vinculación, ya que se trata de una ida y vuelta de datos. "Hay que tener muy
presente esto", remarcó.
La campaña -contó- surgió en una serie de reuniones que
venimos teniendo con el Centro de Estudiantes, y la idea prendió enseguida. De
hecho, ya se lograron atender varios casos y la idea es que junto con el Centro
de Estudiantes se vinculen la persona que ofrece los datos y quien recibe. La
idea es que se hace con cuidado para proteger la vinculación. Hay que tener muy
presente esto.
Si Sociales se enfocó en la parte del acceso a internet, fue
porque ya habían resuelto de alguna manera el tema tecnológico. "El Centro
convocó a interesados en prestar o donar computadoras que no usen. Por el
momento prestamos una de la Facultad, para lo cual se firma un acta de comodato
para que quede asentado", sostuvo el funcionario y alentó a que los y las
estudiantes que estén teniendo alguna dificultad se comuniquen con el área así
hacemos la vinculación. "Ojalá que este tipo de estrategias se repliquen, es
nuestra manera de poder contribuir al acompañamiento pedagógico, garantizar
recursos, estar atentos también a los otros tipos de refuerzos que se hacen",
concluyó.
En el mismo plano, la Facultad de Ciencias Humanas lanzó el
proyecto "Puente de Conexión Solidaria", una iniciativa del Área de Permanencia
del Programa de Ingreso, Permanencia y Graduación de la Secretaría Académica,
con la colaboración de la Secretaría de Extensión y Transferencia, el Área de
Informática y el Centro de Estudiantes de la FCH y la Secretaría deExtensión de
la UNICEN en el marco de la Red Regional de Voluntariado Universitario COVID
19. El "puente" busca unir a quienes tienen un dispositivo para prestar, con
alguien que no tenga, o que en su casa la computadora sea utilizada por otros
miembros de la familia y el tiempo de uso es acotado.
El Campus Virtual permitió brindar a los y las estudiantes
la posibilidad de continuar con los estudios "pero, por otro lado, dejó en
evidencia el desigual acceso a las herramientas que necesitan para poder llevar
a cabo la cursada y, en este sentido, nos referimos a no disponer de un
dispositivo como una pc, notebook o tablet y a la escasa ó nula conexión a
internet", explicaron desde FCH. Antes de lanzar el proyecto, se detectaron al
menos 15 estudiantes que no tenían computadora. Actualmente ese número va en
ascenso.
Desde el área reconocen que "prestar un dispositivo con un
valor económico considerable y en el que solemos guardar archivos e imágenes
genera cierta incertidumbre o indecisión. No obstante, disponemos de un equipo
de técnicos informáticos que ponen a punto cada dispositivo y restringen el
acceso a los documentos que el dispositivo tiene almacenados resguardando de
este modo la privacidad de la información" e invitaron a la comunidad a sumarse
al proyecto para colaborar con los y las estudiantes de la unidad académica.
Algo similar ocurre en la Facultad de Agronomía donde
detectaron que "un número importante de estudiantes no posee computadora para
acceder a las clases virtuales y otras herramientas pedagógicas que se han
implementado en este contexto de aislamiento" A raíz de esta situación es que
invitaron "a la comunidad académica pero también a distintos miembros de la
ciudad de Azul que tengan una computadora en desuso, a donar estos equipos, con
el propósito de destinarlos a estos estudiantes". La próxima semana «podremos
entregar las primeras computadoras donadas por una empresa de la ciudad»,
dejaron saber autoridades de la Facultad.
De mismo modo, la Facultad de Arte lanzó la colecta
solidaria "Préstamos de computadoras" que tiene como objetivo articular entre
personas que ofrezcan solidariamente computadoras en desuso (pc de escritorio,
notebook o tablet) para acondicionarlas y así ampliar oportunidades a
estudiantes que, actualmente, estén cursando sus carreras de grado bajo la
modalidad virtual. "El proyecto es una iniciativa de la comisión que aborda la
conectividad y equipamientos para la modalidad virtual del Consejo Académico y
del equipo de gestión".
Lejanía tecnológica y geográfica
Por su parte, en la Facultad de Veterinarias, fueron los propios
estudiantes quienes aportaron posibles soluciones para reducir la brecha
tecnológica, más que nada teniendo en cuenta que una parte importante de la
matrícula de estudiantes viven en zonas rurales. Dante Sofia, estudiante de 6to
año de Medicina Veterinaria y Presidente del Centro de Estudiantes explicó que
"nosotros hicimos una encuesta junto a los delegados de curso, el departamento
de Bienestar y la secretaría Académica y encontramos que la gran mayoría de los
estudiantes de Veterinarias no está haciendo la cuarentena en Tandil, por eso
no evaluamos la posibilidad de prestar computadoras o tablets, porque sería
complicado hacérselas llegar a distintas ciudades".
Del relevamiento confirmaron que en los lugares donde los
estudiantes están haciendo la cuarentena algunos de ellos tienen problemas de
conectividad por vivir en zonas rurales, es decir, no por no tener compu o
celu, sino por falta de wifi. La decisión que tomaron "es por un lado las
clases por videollamadas que se hacen en el aula virtual, quedan grabadas y
cuando los chicos tienen conectividad las pueden ver. Algunos solo tienen
conectividad los fines de semana, otros solo pueden verlas de noche porque
viven en el campo y prenden un motor generador de electricidad que habilita el
wifi de la casa durante la noche y es ahí cuando pueden ver las clases. Por
otro lado, nos organizamos con los delegados de curso para que envíen el resto
del material por whatsapp y cuando agarran señal pueden ver todo y por último,
pedimos a la Facultad que se les de la posibilidad a esos chicos con mala o
nula conectividad de poder rendir exámenes más adelante".
Además del programa de donaciones de computadoras, desde la
Facultad de Agronomía informaron que también están llevando adelante "consultas
a estudiantes para tener información respecto de su conectividad", a través de
un trabajo articulado entre la secretaría Académica y coordinación de Carrera
con la colaboración del Centro de Estudiantes "quienes detectan y nos informan
casos de estudiantes sin conexión a internet", explicaron autoridades de la
Facultad de Agronomía.
Así es como decidieron "entregar pendrives con las clases
grabadas y el material didáctico elaborado por los docentes», enviándolo a
distintas ciudades a través de empresas de transportes, aclarando que también
llegan a estudiantes que transcurren su cuarentena en "parajes y localidades
rurales más alejadas con la colaboración de las Delegaciones Municipales de la
ciudad de Azul y de integrantes de la comunidad académica". En ciertos casos "tenemos
que enviar fotocopias" dado que no disponen de conexión ni computadora. De esta
manera, "con un trabajo intenso tanto de docentes como de alumnos adaptándose a
estas nuevas circunstancias y contexto, tratamos de avanzar en algo tan
importante como lo es que todos tengan este derecho a la educación", expresaron
las autoridades facultativas.
Un reciente relevamiento de ADUNCE, que busca visibilizar la
situación de los docentes ante el teletrabajo, demuestra que también es una
problema para los docentes universitarios, el 27,7% de los encuestados afirma
que no cuenta con la tecnología necesaria para las clases virtuales. La
problemática no es ajena al claustro estudiantil y desde las unidades
académicas se busca resolver los obstáculos para docentes, estudiantes e
incluso nodocentes, para los cuales se habilitó un protocolo que permite llevar
su computadora de trabajo al hogar, con los debidos resguardos.
El objetivo en cada acción, es el mismo: recolectar
esfuerzos para que la Universidad Pública cumpla su función.
Por la Red Regional de Voluntariado Universitario. UNICEN
Covid-19
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