1 de julio de 2020

El agente "Pirincho"

El agente "Pirincho". Majul, comprometido en el espionaje, responde: "Cristina vengadora insaciable"

El periodista Luis Majul, seriamente comprometido en la causa que investiga el espionaje ilegal y sus conexiones con la AFI, utilizó su programa de televisión en La Nación + donde descargó su editorial sobre la vice presidenta Cristina Kirchner, a la que califica como la "vengadora insaciable". 

No quieren justicia. No quieren la verdad. Quieren impunidad. Quieren venganza. Si quisieran justicia, se defenderían en los tribunales, pero no buscan eso. Quieren jueces sumisos, necesitan un poder judicial que metan presos a sus enemigos. Y para obtener venganza tienen que salir a atacar, a agredir, a inventar. No les molesta la opinión fuera de contexto. Les molesta la información veraz y creíble. La opinión argumentada.

Oscar Parrilli, en sí mismo, no es un personaje relevante, solo hay que prestarle atención por lo que representa: es el ventrílocuo de la vicepresidenta Cristina Kirchner, la vengadora.

Mis fuentes del Frente de Todos me habían dicho, hace tiempo, que Cristina tenía una lista negra de periodistas a los que quería escarmentar. Siempre estábamos los mismos. A veces cambiábamos de lugar. O se olvidaba de alguno. Pero tarde o temprano, siempre volvíamos a subir en el ranking del odio y la venganza.

En las últimas horas, Parrilli lo blanqueó. La lista existe: estamos, entre otros, Jorge Lanata, Nico Wiñazki y Daniel Santoro. Y parece que no somos los únicos. La vicepresidenta lo dejó en claro en sus videos a los que nos acusó de formar parte de una asociación ilícita. Agregó, en distintas oportunidades, a Alfredo Leuco y Diego Leuco y unos pocos más.

Mis fuentes seguras del Frente de Todos tienen una hipótesis para la obsesión de Cristina Kirchner con cada uno de nosotros. A nosotros nos contaron, hasta el hartazgo, cuál era y sigue siendo, su obsesión conmigo. La publicación de las escuchas legales que estaban en más de un expediente y que decidimos publicar, por su indudable interés periodístico. Movieron cielo y tierra para hacerme decir, a través de una causa armada, de dónde las había sacado. Pero los periodistas tenemos el pleno derecho de mantener en reserva a nuestras fuentes, y no pudieron quitarnos ese derecho.

Un enorme equipo de abogados quiso hacerme cargo de un millón de supuestos delitos. Revisaron una y otra vez el procedimiento periodístico. Y no encontraron nada. ¿Había mentido? No. ¿Había vulnerado el derecho a la intimidad de la expresidenta o del senador Parrilli? No. ¿Había violado algún secreto de confidencialidad sobre sus declaraciones impositivas? Tampoco. ¿Había divulgado ciertos secretos de Estado consagrados por la Constitución? Menos. ¿Le había puesto micrófonos en su casa de El Calafate, la esquina de Juncal y Uruguay, donde le llegaban las valijas con dinero en efectivo a Daniel Muñoz? No. No ha lugar.

El interés periodístico era tanto que a las escuchas las reprodujeron todos los medios. Todos. Sin excepción. Los que están de un lado y de otro lado de la grieta. Con audios. Con videos ilustrativos. Con textuales. Con contexto. La repercusión fue enorme. De hecho, nuestro trabajo fue tan prolijo que detallamos la hora y el día en el que las conversaciones se reprodujeron, para que nadie extrapolara ninguna consideración.

Comentarios

0

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Cargando comentarios...

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | La Voz de Tandil | Av. del Valle 1220 - Tandil