19 de agosto de 2026
María Laura Torre, Secretaria General de SUTEBA estuvo en Tandil encabezando una reunión regional de secretarios generales que se desarrolló en la sede gremial. En ese marco, brindó una conferencia de prensa donde realizó un análisis de la situación educativa actual a nivel provincial y nacional.
Durante su conferencia de prensa, la dirigente trazó un diagnóstico, "el sistema educativo no solo enfrenta una crisis de recursos, sino una amenaza existencial impulsada por un cambio de matriz ideológica a nivel nacional".
Para la conducción de SUTEBA, "el recorte de fondos no es un
ajuste técnico, sino un punto de inflexión que erosiona los pilares de la
movilidad social ascendente". La dirigente vinculó de manera directa la
parálisis de la educación técnica con un proceso de desindustrialización
deliberado, señalando que "la industria ya no es parte del proyecto de nuestra
nación, la quita de partidas para comedores, libros y becas deja de ser un
ahorro fiscal para convertirse en una desarticulación sistémica del derecho a
aprender", enfatizó.
Torre sentenció que el actual desfinanciamiento es "el
más grande que tuvimos desde que conquistamos nuevamente la democracia a la fecha".
Esta afirmación no solo mide la caída en términos económicos, sino que advierte
que "el Estado nacional está abdicando de su rol como garante de la equidad,
dejando a la deriva la base misma del sistema educativo".
Uno de los puntos más críticos de la agenda sindical es el
rechazo al proyecto de "libertad educativa", esta iniciativa busca "sacar a la
educación como un derecho y transformarla en un servicio, lo que busca esto es
convertir la educación en una mercancía. El análisis gremial advierte que este
modelo pretende fracturar la igualdad de oportunidades para "que la educación
pública quede para sellar el origen de nacimiento de los estudiantes,
profundizando de esta manera una estratificación social donde el acceso al
conocimiento de calidad queda determinado por la capacidad de pago".
La dirigente analizó con preocupación propuestas como el
homeschooling, alertando que tras el discurso de la "escuela en casa se esconde
la tercerización del sistema a favor de ONGs y corporaciones que contratarían
personal sin título docente ni sujeción a los derechos estatutarios". Sin
embargo, Torre recordó que el sindicato ya posee experiencia en la resistencia
institucional: trazó un paralelo histórico con la administración de María
Eugenia Vidal, asegurando que, "pese a los intentos de fractura, la cohesión
del Frente de Unidad Docente Bonaerense permitió que la organización saliera
fortalecida. El ataque a las organizaciones sindicales es el requisito previo e
indispensable para avanzar en la desregulación total del derecho educativo".
La crisis de infraestructura escolar en la provincia es el
testimonio más palpable de la parálisis nacional. Torre detalló que "existe un
registro de un poquito más de 80 escuelas paralizadas en territorio bonaerense;
edificios cuya construcción el Gobierno nacional se había comprometido a
finalizar, pero que hoy permanecen en estado de abandono total, sin que se haya
iniciado una sola obra nueva bajo la actual gestión nacional. Esta parálisis no
solo afecta la operatividad escolar, sino que simboliza la retirada del Estado
de sus obligaciones básicas".
Esta situación se complementa con lo que la dirigencia
gremial describe como un "boicot" financiero contra el gobierno de Axel
Kicillof. Además, denunció que "el Gobierno nacional ha dejado de girar los
fondos correspondientes al Instituto de Previsión Social (IPS), atacando
directamente el sistema de jubilaciones docentes. A su vez, el
desfinanciamiento de la salud pública impacta de lleno en la obra social IOMA,
deteriorando la cobertura de miles de afiliados".
"No es solo un ataque a un gobernador que piensa distinto", aseveró
e indicó que "lo que están haciendo es dañar a la población de la provincia de
Buenos Aires, utilizando el bienestar y la seguridad social de los trabajadores
como rehén en una disputa política de escala superior".
Frente a este escenario de asedio, SUTEBA reivindica su rol
histórico no solo como representante sectorial, sino como actor social en la
defensa de la soberanía nacional. Torre vinculó la lucha por la escuela
pública con la defensa del territorio, recordando la participación del gremio
en la marcha de la semana pasada contra la venta de tierras y la soberanía
sobre las Malvinas, el agua y los recursos naturales. Asimismo, adelantó que la
organización se mantendrá movilizada esta semana para protestar contra el
endeudamiento de las familias trabajadoras, entendiendo que la escuela es la
primera línea de defensa frente al deterioro social.
La respuesta sindical, según Torre, será una organización comunitaria y transversal que trascienda la queja salarial para situarse en la disputa por el modelo de país. Como cierre de su jornada en Tandil, y reforzando la idea de que la resiliencia es un proceso solidario, la secretaria general reafirmó "la pelea es colectiva y nosotros somos parte de una pelea mayor, bajo la máxima innegociable de que nadie se salva solo".
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