8 de mayo de 2026
La pediculosis continúa siendo una de las afecciones más frecuentes en niños y adolescentes, especialmente en ámbitos de convivencia como escuelas y colonias de vacaciones. Frente a este escenario, nunca existen "soluciones mágicas": la prevención y el tratamiento requieren constancia, control y el uso de productos adecuados.
La Dra. Gabriela Benítez -dermatóloga pediátrica del Hospital de Niños "Dr. Debilio Blanco Villegas"- explicó algunas cuestiones claves a tener en cuenta. "Las fórmulas mágicas no existen.
A la pediculosis se la combate con prevención y tratamiento
que requieren constancia en el control regular y el uso de productos
adecuados", sostiene.
El piojo es un parásito hematófago exclusivo del ser humano
y afecta no solo a niños, sino también a adolescentes y adultos mayores".
Su tratamiento efectivo combina dos pilares fundamentales: la aplicación de
productos farmacológicos autorizados y el control mecánico diario mediante el
uso del peine fino.
"El adulto debe revisar el cuero cabelludo cada 2 ó 3 días y realizar la extracción de liendres con el cabello húmedo, no completamente mojado. Muchas veces se recomienda pasar el peine fino con la loción de enjuague colocada, antes de retirarla", explicó.
La dermatóloga indicó además que, en casos de cabello
grueso, puede utilizarse previamente un "peine caspero" y luego el
peine fino para mejorar la extracción de liendres (huevo del piojo).
Productos seguros y autorizados
Benítez advirtió sobre la importancia de utilizar únicamente
productos provenientes de laboratorios habilitados y que cumplan con las
normativas vigentes.
"Está prohibido el uso de alcohol en estos
tratamientos. El cuero cabelludo es una superficie que absorbe sustancias y
podemos producir una alta toxicidad". Asimismo, subrayó que los productos
deben indicar claramente sus componentes y recomendó leer detenidamente las
etiquetas. "Si el producto no dice lo que contiene, no debe comprarse",
ratificó.
Entre los principios activos autorizados mencionó la
ivermectina y la permetrina, en formulaciones simples y seguras, sin alcohol ni
parabenos. El tratamiento debe repetirse a los 15 días para completar el
control de la infestación.
Prevención y responsabilidad familiar
La especialista insistió, sobre todo, en que la principal
responsabilidad del control de la pediculosis debe desarrollarse en el ámbito
familiar. "La escuela puede informar cuando hay una infestación importante
pero la revisión periódica corresponde a los adultos en el hogar", afirmó.
Entre las principales medidas preventivas recomendó revisar
el cabello regularmente, pasar el peine fino cada 2 ó 3 días, evitar el
contacto cabeza con cabeza, no compartir gorras, peines ni cepillos, retirar
los cabellos acumulados en peines y cepillos y cambiar con frecuencia las
sábanas y ropa de cama.
"En pediculosis no existen soluciones mágicas: la
constancia en la revisión y el tratamiento es la herramienta más efectiva para
prevenir su propagación", reiteró la especialista.
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