14 de septiembre de 2026
La fiebre por las criptomonedas es un hecho en toda América Latina. ¿Sabías que se registraron transacciones superiores a los 730.000 millones de dólares en la región? Así es; y todo esto impulsado por factores estructurales como la inflación y la necesidad de herramientas de preservación del valor. En este contexto, hacer un seguimiento diario sobre el valor del bitcoin en dólares resulta clave para evaluar el comportamiento del mercado y anticipar tendencias. Además, es en este escenario, precisamente, en el que la regulación de países como la Argentina hace eco al buscar equilibrar la formalización del sector con el fomento a la innovación financiera, consolidando un modelo propio coordinado por la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Es por eso que, en este artículo, explicaremos de qué se
tratan estas normativas y cómo lo diferencian de los otros grandes de la
región. Porque, para los usuarios y empresas del sector tecnológico, comprender
estas diferencias es indispensable.
Nos movemos hacia un
nuevo escenario...
¿Sabías que, a lo largo del último año, el Gobierno
argentino aceleró la institucionalización del mercado de activos digitales? Así
es. El hito regulatorio más importante está delimitado por la Resolución
General N° 1.058 de la CNV, la cual establece el marco operativo definitivo
para los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV).
Este esquema obliga a los exchanges y billeteras virtuales a
inscribirse en un registro oficial, implementando estrictas políticas de:
Cabe mencionar que, en un giro estratégico para dotar de
competitividad al sector, el Poder Ejecutivo dispuso la exención del Impuesto
sobre los Créditos y Débitos Bancarios (conocido como impuesto al cheque) para
los PSAV registrados ante la CNV. Esta medida reduce de forma drástica los
costos operativos de las plataformas locales, desincentivando el traslado de
usuarios hacia el mercado informal o hacia plataformas radicadas en el
extranjero.
Con la mira en los
líderes de la región
La aproximación regulatoria en América Latina dista de ser
uniforme. Para entender el lugar que ocupa Argentina, es necesario analizar los
modelos implementados por las principales economías de la región.
1. El gigante del sur a full con la supervisión bancaria
Brasil se consolidó como el mercado institucional más
robusto de la región. A diferencia del modelo argentino orientado al mercado de
capitales, las directrices del Banco Central de Brasil (BCB) exigen a las
plataformas cripto el cumplimiento de umbrales mínimos de capital (que pueden
alcanzar los 6,9 millones de dólares) y la adopción de esquemas de reportes
financieros similares a los de la banca tradicional.
Es un entorno de altísima seguridad jurídica, pero con
barreras de entrada significativamente más elevadas que las de Argentina.
2. Pero... ¿por qué cambió tanto el panorama la Ley Fintech?
El ecosistema chileno se rige bajo los parámetros de su Ley
Fintech. El enfoque transandino destaca por su neutralidad tecnológica: las
criptomonedas no disponen de una ley exclusiva, sino que se incorporaron como
"sistemas alternativos de transacción". Sus obligaciones apuntan:
De esta manera se asemeja al control de transparencia que busca la CNV en Argentina, aunque con una menor carga de incentivos fiscales específicos.
3. A veces, hay que dar un salto de fe para seguir avanzando
México fue el primer país grande en sancionar una Ley
Fintech dedicada, pero las normativas secundarias dictadas por el Banco de
México limitaron el crecimiento del sector minorista formal.
Las instituciones financieras locales enfrentan severas
restricciones para ofrecer activos virtuales directamente al público general,
lo que desplazó gran parte del volumen de transacciones hacia la economía
informal o hacia plataformas internacionales fuera del perímetro de supervisión
local.
El boom de las
stablecoins
Un aspecto que unifica a la región, pero que genera
diferentes respuestas regulatorias, es el uso masivo de las stablecoins
(monedas estables vinculadas al dólar estadounidense). En Argentina, la
penetración de usuarios activos mensuales alcanzó el 12 %, impulsada por la
búsqueda de cobertura cambiaria. Si bien la volatilidad histórica de Bitcoin
motiva a muchos inversores a utilizar estas divisas estables como puente
transaccional, el mercado argentino sigue manteniendo esta como la principal
reserva de valor digital frente a la inflación a largo plazo.
A nivel normativo, los supervisores latinoamericanos avanzan
en sintonía con las directrices globales (como las normativas impulsadas en Estados
Unidos y Europa).
La prioridad regional está puesta en exigir transparencia
absoluta respecto de las reservas de valor que respaldan a estas monedas
estables y en supervisar los flujos que se intercambian hacia o desde Bitcoin,
obligando a los custodios locales a demostrar auditorías independientes
periódicas.
Un país que avanza
rápido... pasito a pasito
Con todo esto, se puede decir que la estrategia regulatoria
de la Argentina busca un punto medio entre la rigidez de México y las altas
exigencias de capital de Brasil. Al centralizar la fiscalización en la CNV e
introducir beneficios impositivos como la exención del impuesto al cheque, el
marco normativo local intenta traccionar a las plataformas hacia la formalidad
sin asfixiar la innovación tecnológica que caracteriza al ecosistema local. El
principal desafío a mediano plazo consistirá en asegurar que las exigencias del
Registro de PSAV no terminen excluyendo a las empresas emergentes o startups de
menor escala, garantizando que Argentina conserve su posición histórica como
uno de los polos cripto más dinámicos e innovadores del continente.
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