19 de noviembre de 2012
Son 120 familias y viven cerca de la ermita de la Virgen de Schoenstatt. Pero todas las gestiones ante el municipio, pasados los años, cayeron en saco roto, por más fe que se haya depositado.
Los vecinos de La Elena lanzaron un durísimo raconto histórico del reclamo que pasó por muchos despachos gubernamentales, sin definiciones, “seco” si de falta de agua potable se habla. Los habitantes de ese sector ven como “llovieron” obras desde Provincia y Nación para Tandil. Pero nunca es su turno.
Para hacer un pozo hay que penetrar por el piso rocoso, a más de 6 metros de profundidad, y la mayoría de las veces “ni así se consigue” el recurso vital, contaron.
Es sabido que allí el agua está contaminada, y según Bromatología, contiene bacterias coliformes (enterobácter aerógenes) y bacterias del grupo pseudonoma. Además, la zona está próxima al viejo basurero municipal a cielo abierto, en el cerro Granito.
“Nos prometieron cantidad de veces, y nunca cumplieron”, dijeron los vecinos, hartos de pelear por el agua corriente.
“La actual gestión dice haber preparado el primer proyecto en 2008 (1.800.000 pesos), luego en 2010 (2.900.000 pesos) haberlo presentado en el Enohsa, y también en 2011, sólo nos consta la presentación en 2011 de un proyecto para abastecer de agua a 5.000 personas por valor de 9.500.000 pesos (en nuestro barrio somos como ya dije, aproximadamente 120 familias)”, cuestionaron.
La Banca XXI del HCD, las innumerables notas y entrevistas con funcionarios también fueron infructuosas. Una anécdota que los lugareños lamentan: “participamos en una reunión en el Enohsa junto al intendente y parte de su gabinete, donde el director de este ente nacional le ofreció delante nuestro (tres vecinos del barrio) un crédito por el costo total de la obra, a 10 años, en pesos, y con un interés de 3% más bajo que el interés más bajo de la plaza, que en ese momento era el de Banco Nación. Pero Lunghi, después de consultar a Matías Civale –secretario de Gobierno-, delante nuestro lo rechazó”.
Cuando se aprobó el presupuesto 2012, el edil Gino Pizzorno propuso se destine parte del fondo sojero para la obra del barrio, pero “no fue tenido en cuenta”, agregaron.
Por todos estos motivos y otros gestos demostrados, en La Elena “estamos convencidos que a pesar que se nos dice desde el gobierno comunal que se quiere hacer la obra, no existe la decisión política por parte del intendente municipal, de dar solución a nuestro problema de agua”, denunciaron.
En varias oportunidades, desde ese lugar donde el agua llega mediante un camión aguatero, -y no apta para consumo-, “hemos pedido a Lunghi ahorre algo por año para la obra de agua de nuestro barrio, pero siempre nos dicen lo mismo, no se puede”, subrayaron.
SE SECARON LAS ESPERANZAS
“Este es un barrio de gente obrera en su mayoría, no es un barrio privado, ni cerrado, ni de plan de viviendas, es un caserío que se ha ido constituyendo de a poco. Siempre les hemos manifestado a las autoridades municipales que no estamos pidiendo por un servicio de lujo, estamos pidiendo por algo indispensable para la vida, estamos pidiendo por un derecho humano fundamental, estamos pidiendo agua”, señalaron más tarde.
Finalmente, los vecinos de La Elena han visto pasar el progreso, el embellecimiento, la restauración de paseos históricos, en el resto de la ciudad, con la misma dinámica “que hemos visto secarse nuestros pozos de agua, nuestras esperanzas y la de nuestros hijos, empeorar la salud de algunos de nuestros vecinos, y ver como se esfuman las posibilidades de contar, en nuestro barrio, nada más y nada menos, que con el servicio de agua potable”, finalizaron.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario