28 de septiembre de 2023
Cuando hablamos de las abejas lo primero que se nos viene a
la mente es la miel. Este dulce producto es elaborado por las abejas obreras a
partir del néctar de las flores o de exudaciones de otras partes vivas de las
plantas, que ellas recogen, transforman y combinan con sustancias propias,
almacenándola en panales hasta su maduración. También en algunos casos lo
asociamos con otros productos que las abejas transforman o elaboran como lo son
el polen, propóleos, cera y apitoxina.
Las abejas se originaron hace alrededor de 100 millones de
años en forma simultánea con las flores. Por aquel entonces las plantas, los
actuales helechos y coníferas, liberaban grandes cantidades de polen al
ambiente para producir su fecundación en un proceso muy ineficiente. Con la
aparición de las plantas con flores comienza un importante proceso de evolución
conjunta que impactó positivamente en la disponibilidad y diversidad de
alimentos para distintas especies. A medida que las plantas desarrollaban
flores con estructuras y colores diversos para atraer a los polinizadores,
también las abejas desarrollaron estructuras para tomar el alimento de las
flores facilitando de esta manera el intercambio de polen de diferentes plantas
de la misma especie (polinización).
El principal rol de las abejas en la vida del planeta es la
polinización de los cultivos. El 75% de los cultivos en el mundo se benefician
con la polinización siendo las abejas los más importantes polinizadores. Hoy se
sabe que el 90 % de las 250.000 especies de plantas con flor reconocidas en el
mundo se benefician con la visita de las abejas, siendo los polinizadores
responsables de entre el 15 y 30% de la producción de alimentos de origen
vegetal.
La polinización por abejas es responsable no sólo de la
cantidad, calidad y valor comercial de los cultivos; sino además de la
provisión de importantes servicios al medio ambiente mediante el aporte al
mantenimiento de la biodiversidad.
Cada vez hay más conciencia social sobre el creciente riesgo
al que están sometidas las abejas en el mundo, producto de la intensificación
de la producción agropecuaria, pérdida de la biodiversidad, cambio climático,
etc. Esto afecta tanto la producción de alimentos como la salud ambiental. Si
bien se encuentran involucradas miles de especies de abejas sociales y
solitarias, muchas de las cuales están desapareciendo; la mayor atención se
centra en las abejas melíferas.
Es el apicultor el que cría y cuida de las abejas. Mediante
la aplicación de diferentes prácticas obtiene de las abejas miel, polen,
propóleos, jalea real, cera y las abejas están disponibles para la
polinización. El apicultor tiene una función importantísima en el sistema dado
que puede modificar el ambiente natural. El cultivo o la forestación con
especies melíferas puede lograr aumentar la duración de la mielada, que es la
época de recolección del néctar para la producción de miel, o modificar el tipo
de miel que se produce. Por otra parte, la destrucción de la flora, el llevar
demasiadas colmenas a una zona produciendo la saturación del ambiente con
abejas, perjudicará notablemente el desarrollo de las colonias y su producción.
Argentina es uno de los principales productores de miel en
el mundo y el principal exportador de miel de calidad. Esto es el resultado del
trabajo conjunto de apicultores, técnicos e investigadores que apostaron por la
calidad entendiendo que "la calidad se hace" desde el apiario.
El trabajo realizado en el INTA PROAPI ha permitido ajustar
senderos tecnológicos que mejoraron la productividad de la colmena preservando
la calidad de sus productos. El sector ha avanzado en el desarrollo de
investigaciones y tecnologías que contribuyen a la obtención de productos de
calidad: genética tolerante, control de enfermedades con técnicas no
contaminantes, el ajuste del manejo a la oferta de recursos que el ambiente
ofrece a las abejas, el manejo estratégico de la alimentación son solo algunas
prácticas que hoy aplican muchos apicultores en sus apiarios,
Actualmente, la información generada en cada uno de los
territorios se materializa en las Unidades Demostrativas Apícolas y la
información generada se encuentra disponible online y en tiempo real en el
Visualizador de la Red de Unidades Demostrativas
(https://www.redlac-af.org/visualizaadorudas)
Con el acompañamiento del INTA, la UNICEN, el
Municipio de Tandil y apicultores locales se está gestando la instalación de
una nueva Unidad Demostrativa Apícola en el campo El Arraigo, donde se podrá
observar la aplicación del sendero tecnológico para la producción de miel de
calidad en el contexto de producción agroecológica. De esta manera, no solo
será un espacio de capacitación e intercambio para apicultores que cuidan la
calidad de sus productos y promueven una apicultura sostenible sino también
contribuirá a conocer, aprender y concientizar sobre la importancia de la
apicultura en nuestro entorno.
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