3 de septiembre de 2021
Al día de hoy no hay fecha cierta de apertura mientras se sigue transitando la "etapa administrativa final", con la esperanza de concluir la tramitación antes de finalizar el 2021, de acuerdo con la escasa información con la que cuenta el sector empresario.
Resaltado, en innumerables ocasiones, como un proyecto de enorme trascendencia en aras de potenciar el perfil exportador de la región, fuente de ventajas económicas y operativas para firmas que realizan negocios internacionales, el tiempo transcurre inexorablemente sin novedades positivas, con la única variación de la causa invocada de la demora: Primero fue la pandemia, luego la burocracia nacional.
Lo cierto es que esta iniciativa, anunciada en las tres últimas aperturas de sesiones del Honorable Concejo Deliberante por el Intendente Lunghi, y que implica el esfuerzo mancomunado del Municipio y el sector privado, representando por la Cámara Empresaria, APyMET y el ente administrador del Parque Industrial, parece sumarse a la lista de proyectos de gran impacto y fuerte preponderancia en las gacetillas oficiales y bajo o nulo nivel de concreción.
Ese contraste, entre los anuncios grandilocuentes y la escasez de resultados concretos, se repite en varios aspectos de la temática que tendería a fortalecer el gobierno municipal a partir de la asunción de Marcela Petrantonio como Secretaría de la rebautizada área de Desarrollo Productivo y Relaciones Internacionales: Comercio Exterior. A diferencia del Municipio de Olavarría que cuenta con un área de asesoramiento en la materia que brinda gratuitamente servicios de asistencia técnica e inteligencia comercial, además de organizar capacitaciones y seminarios, la Agencia de Cooperación e Inversiones de Tandil lleva casi un año de funcionamiento sin haber asistido a ninguna empresa o emprendedor para que puedan concretar siquiera una mínima operación de exportación.
Cabe señalar que, en el primer semestre de 2021, las exportaciones de Argentina llegaron a 35.290 millones de dólares, el nivel más alto desde 2013, situación que es lógico suponer que se replica en una economía tan próspera y diversificada como la Tandil. Todo esto pone en evidencia la desidia oficial para acompañar los esfuerzos del sector privado para crecer o al menos subsistir en entornos tan complejos y cambiantes.
Mientras tanto en el lugar donde funcionaría la Aduana, en el Parque Industrial, se aguarda por el final del tejido romboidal con tres púas o poner un cerco verde. Estas pequeñas obras no se realizaron como tampoco la iluminación general con una luz potente. Además se debe poner en funcionamiento el circuito cerrado de televisión, ya adquirido, que deambula por algún rincón de la Municipalidad.
La realidad indica que, luego de tantos anuncios, la Aduana es una promesa lunghista cada día más lejana, por culpa de la incapacidad y negligencia de quienes debían ocuparse de poder resolver una situación que viene de larga data.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario