28 de julio de 2026
La Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Azul (Sala II) confirmó que la empresa organizadora de viajes deberá pagar más de $60.000.000 a cinco familias de Tandil por la frustración de un viaje de egresados.
La cifra final surge, en gran parte, de la falta de información y de respuestas frente a los reclamos: si la empresa hubiera cumplido a tiempo con la simple devolución del dinero, el costo total habría sido de apenas $453.750. El fallo llega en plena temporada de contratación de viajes de egresados 2027.
El caso
En 2019, un grupo de estudiantes de distintos colegios
secundarios de Tandil contrató, junto a sus padres, un viaje de egresados a
Camboriú (Brasil) con la empresa Viafín Turismo - VF S.A. Cuando se acercaba la
fecha prevista para viajar, las familias pidieron reiteradamente información
concreta sobre el itinerario y no obtuvieron respuestas claras ni oportunas.
Ante la falta de novedades, varios padres presentaron reclamos formales ante la
Oficina Municipal de Información al Consumidor de Tandil, instancia a la que la
empresa tampoco dio una respuesta adecuada.
Finalmente, cuando el viaje no pudo concretarse y las
familias solicitaron el reintegro del dinero abonado, la empresa volvió a
incumplir: no devolvió las sumas comprometidas.
Cinco grupos familiares -cada uno integrado por un
estudiante y su padre o madre- demandaron a la empresa por incumplimiento
contractual y daños y perjuicios, con el patrocinio del abogado tandilense
Lucas Daniel Sanz, especializado en defensa del consumidor.
La Cámara de Apelaciones de Azul confirmó en definitiva la
responsabilidad de la empresa por la falta de información y por el
incumplimiento en la devolución del dinero.
Lo que costaba
cumplir vs. lo que terminó costando incumplir
El contraste entre ambos escenarios es contundente. En 2022,
cuando las familias pidieron la baja del viaje, la propia empresa reconoció una
deuda de entre $90.000 y $93.750 por cada grupo familiar (75% de lo pagado,
reteniéndose el resto). Sumando los cinco grupos, ese reintegro nunca pagado
equivalía a $453.750 en total.
Tras litigar durante varios años, con el patrocinio de un
abogado especializado en la materia, la Cámara fijó, en definitiva, por cada
grupo familiar:
? Reintegro del valor actual del viaje: $1.722.500
? Daño moral: $3.000.000 para el/la estudiante y $1.000.000
para su padre o madre
? Daño punitivo (multa civil): el equivalente a 4 Canastas
Básicas Totales (INDEC), $6.443.089,92 a la fecha del fallo
Eso arroja $12.165.589,92 por cada grupo familiar y
$60.827.949,60 en total entre las cinco familias -sin contar los intereses, que
corren desde 2021/2022 y siguen sumando. Es decir, más de 130 veces lo que la
empresa hubiera pagado si simplemente devolvía el dinero en su momento.
"Consumidores en
situación de vulnerabilidad"
Un aspecto central del fallo es que la Cámara calificó a los
estudiantes -adolescentes al momento de contratar- como consumidores en
situación de vulnerabilidad y desventaja, categoría que exige a las empresas un
estándar reforzado de información, diligencia y trato digno.
Según el tribunal, la frustración de un viaje de egresados
afecta un momento "único e irrepetible" en la vida de los jóvenes, lo
que justifica una reparación más alta que la de un incumplimiento contractual
común.
El tribunal también valoró especialmente la falta de
información sostenida en el tiempo: ni ante las consultas directas de los
padres, ni ante las denuncias en la Oficina Municipal de Información al
Consumidor, ni luego frente al pedido de reintegro, la empresa brindó
respuestas claras y oportunas.
Recomendaciones para
las familias
Con la temporada de contratación de viajes de egresados en
marcha, desde el estudio jurídico se recomienda a las familias:
? Exigir un contrato por escrito individual para cada
estudiante, con copia entregada en el momento -no alcanza con que "un
padre firme por todos" ni con la promesa de subirlo luego a una
plataforma.
? Verificar que la agencia cuente con el seguro de caución
exigido para viajes estudiantiles, y pedir que se acredite la póliza.
? Guardar toda la documentación: folletos, comprobantes de
pago, contratos y cualquier comunicación por WhatsApp o correo electrónico.
? Ante la falta de información o de respuestas, reclamar
siempre por escrito (correo electrónico o carta documento), para dejar
constancia y fijar fecha cierta del reclamo.
? Si la empresa no da respuesta, acudir a la Oficina
Municipal de Información al Consumidor (OMIC) y, de no resolverse, iniciar
mediación prejudicial y, eventualmente, una demanda judicial.
? Saber que la Ley de Defensa del Consumidor (24.240) ampara
estos reclamos, incluyendo la posibilidad de solicitar daño moral y daño
punitivo cuando la empresa incumple.
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