23 de junio de 2020
En estos momentos de pandemia por Coronavirus, debemos
replantearnos algunas acciones cotidianas y la responsabilidad que tenemos
sobre nuestros animales de compañía. La pandemia implicó un quiebre en muchos
ámbitos de nuestras vidas y nos hace repensar todo aquello que podemos
prevenir, para no originar otro brote incontrolable.
El Departamento Zoonosis Urbanas del Ministerio de Salud de
la Provincia de Buenos Aires declaró la alerta sanitaria tras confirmarse un
caso positivo de rabia en un felino del Municipio de Balcarce. A través de esta
medida se busca "evitar el pasaje" o "spillover" de una
variante de virus rábico aérea, endémica en los murciélagos insectívoros de la
provincia de Buenos Aires, a otras especies terrestres.
Según las estadísticas del área, en el año 2018 se han
detectado y controlado 132 focos de rabia aérea; 89 focos en el 2019 y en lo
que va de 2020, 45 focos detectados en murciélagos.
Ante esta situación, una vez más se destaca la importancia
del rol de los veterinarios, encargados de la vacunación antirrábica en los
caninos y felinos, actividad que se propicia incrementar y estimular en Centros
de Zoonosis y servicios veterinarios del ámbito estatal o privado. Siempre,
teniendo en cuenta las medidas sanitarias establecidas para dicha actividad,
garantizando la salud y el bienestar de los animales y los humanos en este
contexto de aislamiento social, preventivo y obligatorio.
Durante la pandemia, se deben acatar ciertas medidas para
controlar los focos de rabia. En primera instancia, el personal involucrado
debe utilizar elementos de protección personal (EPP) de manera obligatoria y
trabajar en grupos reducidos; los propietarios deben utilizar barbijo o
tapabocas durante el procedimiento; y el animal debe tener bozal y estar
sujetado por correa. Además, las actividades deben estar a cargo de un
profesional Veterinario matriculado.
La rabia es una zoonosis que se encuentra controlada, pero
no erradicada. Según la Organización Mundial Sanidad Animal (OIE) la rabia es
una de las zoonosis más mortíferas en el mundo: causa la muerte de alrededor de
70.000 personas por año, en su mayoría niños, en los países con población más
vulnerable. Más del 95% de los casos de rabia en el hombre se deben a
mordeduras de perros infectados.
Esta enfermedad afecta el sistema nervioso central de los
mamíferos; el virus se transmite por la saliva del animal infectado, variando
el período de incubación, que pueden ser unos días a meses. Además, una vez que
se presentan síntomas, la enfermedad es mortal para humanos y animales.
En la actualidad, hay más de 200 zoonosis identificadas que representan
una clara amenaza para nuestra salud y para el bienestar de los animales; como
así también ocasionan pérdidas en la producción con su implicancia económica.
En este contexto, El CVPBA sigue trabajando con los
profesionales veterinarios para contrarrestar esta situación a través del
compromiso en las tareas de vacunación, y en hacer llegar información a la
población en general, ya que la prevención es la mejor medida.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario