25 de junio de 2015
La tragedia no fue tal, porque entre el griterío, el miedo y las corridas, uno de los alumnos, Armando Cocina, decidió intervenir porque, dijo “si pasaba algo grave no podría vivir sabiendo que no hice nada”.
Cocina, un hombre de 48 años, deportista y padre de familia, muestra las secuelas de la lucha con Ibarra en su mano, ya que recibió un profundo corte con un cuchillo que el atacante tomó, luego de ser despojado del arma.
“Fue un episodio muy violento. Yo me sorprendí porque estaba en otra cosa, cocinando, y este tipo tocó el timbre y le abrieron la puerta y se metió muy rápido. De repente empecé a escuchar gritos de que la quería matar a Paola (por Cervetta) y la tenía agarrada del cuello y con el ama apuntaba a todos y gritaba que la iba a matar. En un momento me apuntó a mí”, relató ayer Cocina, todavía alterado por la conmoción y después de confesar que no había “podido dormir en toda la noche”.
El hombre, que convive en el instituto con compañeros mucho más jóvenes, explicó que “en un momento tratamos de llamar a la policía, pero del susto no podíamos marcar. Apretaba el 110, el 100, cualquier cosa, pero no podía poner el 101. Yo me quedé atrás de una puerta con una compañera y el tipo amenazaba al resto de los chicos y se los llevó para otro lugar”.
Allí fue que Cocina entendió que no podía permanecer inmóvil y decidió intervenir. A pesar de que su compañera, Malvina, le imploraba que no saliera, Armando salió y enfrentó al atacante.
“Él no me vio venir y le pegué una trompada con todo lo que tenía en el brazo y soltó el arma. Ahí nos trenzamos en lucha y él agarró un cuchillo que andaba por ahí y me cortó la mano, pero por suerte no fueron más que algunos puntos. Pudimos controlarlo hasta que llegó la policía y se lo llevaron”, rememoró.
“Hasta la semana pasada, cuando nosotros íbamos al instituto veíamos que Paola tenía una custodia las 24 horas, un policía. Sabíamos por lo que estaba pasando y que este tipo tenía una orden de restricción, porque hacía unos meses había ocurrido un episodio de mucha violencia. Justo ayer (por el martes), el policía no estaba. Pero, ¿quién iba a pensar que este tipo iba a ir ahí?”, reflexionó.
“Fue una situación que no se la deseo a nadie”, dice Cocina que sabe que se convirtió en un héroe anónimo y la gente se lo hace saber a través de las redes sociales, donde destacan su valentía y le agradecen que haya intervenido. “Paola me dijo que le salvé la vida, pero yo siento que es algo que tenía que hacer”.
“La verdad es que sí la quería matar. Y además apuntaba al resto de los chicos. Si pasaba algo más grave yo no podría vivir sabiendo que no hice nada”, señaló el hombre, cuya familia le dijo que “estaba loco” por lo que había hecho, aunque también expresaron su orgullo por Armando.
Vale mencionar en ese sentido, que el arma calibre .32 largo secuestrada por la policía tenía cuatro proyectiles aptos para el disparo en su interior, por lo que Ibarra se presentó en el lugar, con claras intenciones de lastimar a Cervetta y, posiblemente, a todo aquel que se interpusiera en su camino.
Cocina también criticó la situación de que “Paola tenga que vivir custodiada y encerrada, mientras este tipo anda suelto. Si ayer mataba a alguien iba a ser porque anda libre, a pesar de que este tema de violencia viene desde hace meses”.
“Me pone mal que se llegue a esta situación, con un tipo que está haciendo esto hace tres meses, con amenazas, con mensajes, etc., que anda suelto” y por eso pidió a “los jueces que tomen medidas para que esto no pase, porque estos tipos tienen que estar en cana. Esto es muy grave”.
Villegas: “Fue un acto de valentía”
El jefe de la comisaría segunda, informó ayer que Jorge Ibarra permanecía detenido en la seccional, a disposición de la justicia y reconoció que el sujeto había sido denunciado por Paola Cervetta en la Comisaría de la Mujer por violencia y amenazas y que en el caso había intervenido el Juzgado de Familia.
“Había una orden de restricción de acercamiento desde el mes de abril, por lo que la misma estaba vigente”, adujo el policía.
El comisario reconoció que la intervención de Armando Cocina, “fue un acto de valentía para destacar. Después se acoplaron otros alumnos más para reducirlo”.
También aseveró que se están analizando imágenes captadas por las cámaras de seguridad del instituto y que se le tomó declaración a todas las personas que se encontraban en el lugar en el violento episodio.
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