30 de mayo de 2008
También en la legislatura bonaerense la discusión y las disímiles posturas frente al conflicto del campo se hizo carne, cuando el propio gobernador Scioli tuvo que ir a la Legislatura para reclamar respaldo a la Rosada.
Es que el conflicto con el campo dividió aguas en el oficialismo y estuvo a punto de hacer naufragar las sesiones previstas para la antevíspera en la Legislatura. El complicado panorama recién se destrabó luego de que el gobernador Scioli fue hasta el Senado para reclamar la aprobación de proyectos de declaración en respaldo al gobierno nacional. Especialmente, cuando el senador local, Néstor Auza, se sentó en su banca y permitió el quórum necesario.
Scioli llevó en mano el ‘informe técnico’ elaborado por el PJ nacional sobre el conflicto con el campo, cuando se notificó de las dificultades que tenía el oficialismo para conseguir la aprobación de proyectos de respaldo a la administración kirchnerista en el enfrentamiento con los productores agropecuarios.
Según describe el diario El Día de La Plata, el Gobernador llegó acompañado por su jefe de Gabinete, Alberto Pérez, y fue recibido por el vicegobernador -y presidente del Senado- Alberto Balestrini; los vicepresidentes de ese cuerpo Federico Scarabino y José Molina; el presidente y vice de la Cámara de Diputados, Horacio González y Julián Domínguez; y los jefes de los bloques de senadores Osvaldo Goicoechea y Raúl Pérez.
El Gobernador llevó en mano el “informe técnico” elaborado un día antes por el PJ nacional, en el que se analiza el cuadro de situación del sector agroalimentario y agroindustrial y aborda las políticas implementadas por el gobierno nacional entre 2003 y 2008 en relación con el campo.
Luego de esa reunión, el oficialismo cerró filas y los senadores bajaron al recinto, aún aquellos que no comulgaban con el proyecto presentado por Cristina Fioramonti (Alfredo Sivero, Ricardo Lissalde y Néstor Auza).
La decisión de esos tres legisladores fue fundamental –se señala- , ya que sin su presencia el oficialismo no habría podido conseguir el quórum. Es que todos los bloques de la oposición se negaron a bajar al recinto y hubo siete senadores del FpV-PJ que pegaron el faltazo.
Desde la oposición (Coalición Cívica, UCR, PRO y Unión Celeste y Blanco), recordaron que en la sesión prevista se había acordado con el oficialismo tratar únicamente los pliegos de designación de funcionarios judiciales, pero tras la visita del Gobernador se “determinó adelantar la discusión con el fin de evitar realizar un debate abierto junto a las entidades del campo, previsto para la próxima semana”.
LAS RAZONES DE AUZA
Precisamente desde el entorno de Auza se adujo que su presencia respondió a ese específico tratamiento, siendo que era de interés de nuestra ciudad la designación de Silvia Inés Monserrat como titular del Juzgado de Familia del Departamento Judicial de Azul con sede en nuestra ciudad.
Asimismo, se subrayó con especial énfasis que el senador no votó por la iniciativa entregada en mano por Scioli.
Sobre la lista de ausentes, que obligaron al oficialismo a hacer malabares para alcanzar el quórum.
A tal punto jugaron un rol fundamental las ausencias, que el vicepresidente del Senado, Federico Scarabino, se encargó, sin disimulo, de tomar nota de quiénes eran los siete legisladores que no estaban sentados en sus bancas.
Lapicera en mano, Scarabino recorrió con la vista el recinto y anotó uno por uno los nombres de los “borrados”. En la lista quedaron registrados José Pirozzolo, Elsa Strizzi, Hugo Gómez, Roque Cariglino, Raúl Torres y Jorge Scarone.
Al vice del Senado le faltaba un senador, cuyo nombre no lograba recordar por la ubicación de su banca. Tampoco alcanzaba a divisar el cartel con el apellido del legislador.
Mientras Scarabino hacía esfuerzos para tratar de descifrar quién era el séptimo ausente, el senador tandilense Néstor Auza le dio una mano. Se levantó de su butaca, se dirigió hasta la banca vacía, miró el cartel y le llevó el vicepresidente el nombre: Julio Salemme.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario