22 de septiembre de 2014
Desde hace algunos meses funciona en el nosocomio pediátrico de nuestra ciudad, un equipo interdisciplinario dedicado a la difusión, diagnóstico y tratamiento de alergías alimentarias. Conformado por especialistas en alergías, pediatras, nutricionistas, gastroenterólogos y un par de madres cuyos hijos sufrieron afecciones de este tipo, el grupo avanza en actividades tales como talleres de cocina y reuniones de padres, para brindar información respecto de una dolencia que es cada vez más frecuente en niños y bebés. La Voz dialogó con la licenciada Maya Korzyk, el doctor Juan Manuel Suárez García y la nutricionista Gabriela Romero, sobre la creación y actividad del equipo y el importante trabajo que se viene gestando en la materia.
Maya Korzyk es, junto a Fernanda Gil, una de las dos madres que forman parte del equipo a partir de la experiencia personal de tener hijos que padecen o padecieron algún tipo de alergia alimentaria. “Este equipo se formó un poco por pedido de los mismos médicos. Tenían esta necesidad de contar con un grupo de trabajo, donde también haya padres que habían padecido una situación de este tipo, para acompañar y orientar a aquellos que se enteran de que un hijo tiene este tipo de problema. La idea es guiarlos, mostrarles cómo salir adelante, cómo tratar a los chicos en las dietas y demás”, remarca.
“El contacto entre padres que pasan por una misma situación es importante y los médicos no lo pueden hacer y por eso surgió esta idea de crear el equipo”, afirma Maya.
Juan Manuel Suárez García es pediatra y además, alergólogo y explicó que “las alergías y sobre todo las alimentarias, se han ido incrementando y se han empezado a buscar soluciones, con más ímpetu. Si bien las alergías alimentarias existieron siempre, en las últimas décadas, los médicos les vamos prestando más atención porque también a veces son situaciones complejas para los pacientes y a veces hay riesgos serios”.
“Se han ido formando más camadas de alergistas, de endocrinólogos y en el hospital tenemos la posibilidad de tener más especialistas para los chicos y hemos empezado a detectar cada vez más pacientes con alergias alimentarias. Este tipo de enfermedades son más transversales e involucran neumonología, piel y gastroenterología. Empezamos a interactuar entre los profesionales, como para afinar los diagnósticos y a partir de allí, nuestro trabajo queda un poco inconcluso, porque el tratamiento consiste en evitar la ingesta del alimento que provoca la alergía y ahí se incorporó Gabriela (Romero), como nutricionista y con el apoyo de las madres que ya pasaron por esta experiencia, se le puede dar una contención mayor a los pacientes y hay muchos consejos para los padres, en una etapa fundamental”, detalló el médico.
“Este equipo lo que permite es que haya una mayor comunicación entre nosotros, para trabajar a favor de los pacientes”, añadió Suárez García.
Respecto del incremento de casos de alergias alimentarias que se viene dando en los últimos años, el pediatra indicó que “científicamente no hay nada comprobado, pero se sospecha que a partir de una industrialización mayor de los alimentos y de haber salido un poco de la comida natural, se empezaron a ver más casos. El estilo de vida también influye, porque está asociado con la polución, con el estrés, etc. Porque incluso en adultos empezamos a descubrir alergias, que son nuevas, no que las traían desde chicos”.
Actualmente, se sabe que los alimentos que mayor preponderancia tienen en causar algún tipo de alergia alimentaria, son el huevo, la leche y el trigo. También puede presentarse por ingesta de frutos secos, como el maní. Y también el pescado y la soja están entre el top de la estadística.
La nutricionista Gabriela Romero aseguró que “las alergías impactan mucho en lo que es el peso y en el crecimiento de los nenes”. Esto se produce porque “la no ingesta de algunos alimentos, hace que la dieta sea carente de algunos nutrientes”, explicó.
“Entonces es importante complementar el resto de la alimentación, para que sea completa y armónica. Y es fundamental el diagnóstico, para no excluir alimentos que no haya necesidad de privárselos. Por eso lo que hacemos en el equipo, es confeccionar un listado de alimentos aptos para el paciente, con ciertas exclusiones y alimentos permitidos y se va adaptando y se van dando altas y bajas de los productos”, remarcó Romero.
Consultado por los síntomas a partir de los cuáles los padres deben prestar atención y consultar por el tema alergias, el Dr. Suárez García aclaró que “hay como dos grandes grupos: las reacciones inmediatas, en las que el chico incorpora el alimento y dentro de las dos horas siguientes, presenta síntomas como brotes con urticaria, dificultades respiratorias, rinitis, vómitos, diarreas y hasta el colapso o desmayo por anafilaxis, que son los casos más graves; y las otras van por un camino más solapado, como pueden ser las reacciones gastrointestinales puras o las dermatológicas puras. Las primeras se dan cuando los chicos empiezan a tener diarrea, se estancan en el peso y hay algunos cambios sutiles, como irritabilidad, caída de pelo, vómitos esporádicos. Si eso evoluciona puede ser grave. Y en los casos de la piel, la patología más frecuente es la dermatitis atópica, que es una reacción alérgica crónica”.
“Hay muchos pacientes que tienen la falsa noción de creer que son alérgicos. Entonces es importante un buen diagnóstico y evitar que alguien se prive de alimentos y haga un régimen innecesario”, advirtió.
Los hijos de Maya Korzyk y Fernanda Gil, sufrieron de alergias a la Proteína a la Leche de Vaca (APLV) y en ese sentido, Korzyk sostiene que “la influencia familiar es muy importante, porque muchos dicen "dale un poquito que no le va a pasar nada". Eso pasa mucho con los abuelos sobre todo. Por eso la idea del lado de las mamás, es educar a nuestro hijo de cómo debe manejar su alergia e indicándole aspectos de su dieta. Y especialmente, no transmitirles temor”.
“Tenemos la idea de realizar un trabajo de difusión en jardínes y escuelas”, anticipó.
El grupo realizó hace algunas semanas un Taller Para Padres de Niños con Alergias Alimentarias y el viernes pasado, se organizó un Taller de Cocina de Preparación de Leches Vegetales. “En el caso de la APLV, los niños que ya no son lactantes y que no consumen las leches medicamentosas que indican los pediatras, tienen esta opción, que son las leches vegetales. Son una alternativa para chicos que no consumen lácteos ni derivados”.
Gabriela aportó que “la idea es enseñar a preparar recetas con alimentos aptos. En este caso fue para familias con chicos con alergia a la leche de vaca y vamos a hacerlo para otros tipos de alergias también”.
“Lo que nos dicen las madres es que no saben que darles. Al tener que quitarles un montón de alimentos, se quedan como con pocas alternativas. Pero la verdad es que el taller tuvo mucho éxito, porque vinieron más padres de los que esperábamos y con muchísimas preguntas. Fue importante”, agregó la nutricionista del grupo.
Próximamente se anunciará un nuevo taller de elaboración de panificados dulces y salados y postres para la época veraniega que se acerca.
Suárez García también anticipó que “uno de los proyectos del equipo es realizar una estadística, porque por el momento no tenemos datos”.
Respecto de la APLV, el profesional consideró pertinente diferenciar “la alergía, de la intolerancia” y explicó que “la leche tiene proteínas y azucar. La alergía se produce hacia la proteína y la intolerancia hacia los azúcares. La alergia provoca una reacción en el sistema inmunológico; mientras que la intolerancia genera que la lactosa provoque diarreas. Es otra patología, donde en el último caso consumen leche sin lactosa y los alérgicos, leches vegetales y de otros tipos”.
“Detectar el alimento que genera la alergia a veces es complicado y a veces no. Hay juega mucho la familia, que es la primera que sospecha. Pero a veces hay alimentos que dificultan el diagnóstico. Como los frutos secos, que pueden estar dentro de una torta o de otra preparación. Con la leche es más sencillo. Por eso lo pediatras insistimos mucho que la incorporación de alimentos en los chicos sea gradual. Empecemos con una comida, después con otra y así, para ver si la va tolerando”, mencionó.
Explicó que “hoy el tratamiento consiste en una dieta estricta en la que no se consume el alergeno y en la mayoría de los casos, de huevo, leche y trigo, se revierte; pero en casos de frutos secos y pescados, en general es permanente”.
Por su parte y finalmente, Romero alertó que “en ese aspecto es muy importante la lactancia materna, porque permite que los chicos tengan mayor tolerancia a los alimentos después y previene las alergias”.
Quienes tengan dudas y deseen realizar conjuntas al equipo, pueden comunicarse con Maya Korzyk al 154 627514 o con Fernanda Gil al 154 240674.
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