3 de septiembre de 2026
La Copa Argentina no tiene vuelta atrás. Lo sabían Boca y Vélez. Siempre es mata-mata. Y el premio era el pasaje a cuartos de final. Tal vez por eso, porque la recompensa era quedar entre los ocho mejores (para medirse con Racing, ya clasificado), los dos tuvieron demasiados recaudos en el comienzo. Tantos, que aburrieron a todos. Y así jugaron casi los 90 minutos. Empataron 0-0 y llegaron a los penales. Y festejó Boca, como suele hacerlo en esas instancias.
Tuvieron que jugar casi media hora para que se viera algo de acción. Aunque la primera Boca la tuvo a los 22, cuando Tomás Marchiori le ganó el duelo a su tocayo Belmonte, quien le pegó casi desde el piso tras un pase de Lautaro Blanco.
Después el partido debió esperar hasta la media hora para volver a despertar al público. Y entonces se vio lo mejor porque el equipo del Vasco Arruabarrena se hizo cargo. Y volvió a coquetear con el gol en un par de oportunidades. Pero la jugada que no terminó en gol y pareció insólita fue la que le quedó a Belmonte solo frente a al arco vacío de Marchiori y la tiró alto, por arriba del travesaño, desde una corta distancia. Nadie entendió que le pasó al jugador de Boca. Quizá la pelota haya picado en un pozo... quién sabe.
Solo por eso, por el azar y porque regaló muchos minutos sin animarse a jugar, el primer tiempo se le escapó a Boca sin poder abrir el marcador y el descanso le resultó una bocanada de aire al equipo de Guillermo.
Pero el recreo que duró apenas los 15 minutos reglamentarios. Cuando volvieron a la cancha, el Xeneize siguió controlando las acciones y Vélez soportando el partido como podía. Alan Velasco desperdició la más clara, mano a mano con Marchiori pero su remate se fue cruzado, bajo y desviado... Y volvió el tedio.
Sin embargo, en el final, el duelo vio una luz. Los mellizos movieron el banco y los pibes de Vélez mostraron la chispa que no habían tenido los más grandecitos (Manu Lanzini y Robertone) y casi lo pierde Boca... Godoy tuvo el triunfo en la última con un penal de Montero a Escobar que pateó Dilan Godoy pero su disparo ¡se estrelló en el palo! Y el cero no se movió. Y llegó la definición desde los doce pasos que le dio la victoria a Boca, 4-3, no sin sufrimiento pero merecidamente.
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