10 de agosto de 2011
Por Marcos Vistalli (mvistalli@hotmail.com)
Pero en el año 1921 en el temible Bronx nacía uno de los grandes boxeadores que hicieron historia por su violencia en el cuadrilátero y fuera de él. Jake La Motta, bautizado como Giacobe, de origen italo-norteamericano.
En ese barrio de indomables donde hoy en día aún se les pide prudencia a los turistas para visitarlo, fue el escenario de sus primeras peleas callejeras que se transformaron en un hábito. Ratero y casi un pequeño vagabundo fue a parar al reformatorio, donde cambió sus peleas por las de puño enguantado.
Manejado por Joey Capriano y su hermano Joey La Motta, era temible sobre un cuadrilátero donde aporreaba a sus rivales con una ferocidad implacable lo que le valió el mote de “El Toro del Bronx”. Ese salvajismo dio origen a una película con título de “Ragging Bull” conocida en español como “Toro Salvaje” dirigida por Martin Scorcese, que logró ocho nominaciones al Oscar, ganando solamente dos, una de ellas por la increíble interpretación de Robert de Niro.
La película está ambientada en un medio feroz donde los conflictos familiares y su rabia sadomasoquista, celos sexuales y brutal apetito exceden los límites del cuadrilátero y destruyen su relación con su esposa y su familia Cuando ambos fueron invitados a ver el estreno Jack le preguntó a su ex mujer si él era así, a lo que ella respondió: “no, eras peor”.
Debutó en 1941 y perdió su invicto contra Jimmy Reeves en forma insólita. Reeves le iba dando una lección de boxeo hasta que en el último round, Jake lo conectó y lo envió al piso, se levantó su rival y lo volvió a tirar, se puso nuevamente de pie y le produjo una tercera caída quedando tendido en el suelo. La entrometida campana salvó a Reeves, que jamás llegó a escucharla pero los jurados le dieron el triunfo por puntos.
Tenía un estilo agresivo, y algunos expertos de la época decían que peleaba como si no mereciera vivir, esto se decía porque iba siempre hacia adelante y aunque recibiera castigo no retrocedía, seguía atacando con golpes curvos y boleados. Tuvo un duelo muy particular con Ray Sugar Robinson con quién combatió en seis oportunidades quitándole el invicto a “Sugar” en el primer enfrentamiento. Ganó el campeonato del mundo al derrotar al argelino-francés Marcel Cerdan. Cuando éste volaba desde París para realizar la revancha, el avión se accidentó y murió trágicamente. Luego de varias defensas le tocó enfrentar por última vez a Robinson por el título del mundo. Pareja pelea hasta el octavo, a partir de allí empezó la serenata del moreno y Jake se comió una paliza inolvidable que hizo que el referí la detuviera en el round 13, luego de aguantar lo indecible, de pie, sin entregarse jamás. “Me ganaste pero no me volteaste, fue el comentario que le hizo al nuevo campeón”.
Luego de su último combate en 1953 compró un restaurante que lo llevó a la ruina. Luego se dedicó a la actuación como comediante y conferencista sobre todo hablando de sus combates con Robinson. Su frase predilecta era: “No sé como no tengo diabetes, luego de pelear seis veces con Sugar (azúcar)”, por Robinson. Hoy día cumple 90 años, y fue introducido en el Hall de la Fama. Realizó 106 peleas, ganó 30 por nocaut, 53 por decisión, empató cuatro y perdió cuatro por nocaut.
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