31 de mayo de 2010
Entra a su etapa de definiciones una densa causa judicial en la que busca esclarecer la existencia de serios ilícitos ocurridos en el Sindicato de Empleados de Comercio (SEC). Más precisamente los que tenían a cargo el manejo y administración de los bienes e intereses de la Asociación, juntamente con el presidente de la firma Alora SA, quien por lo que consta en el expediente se presume que habría participado del ilícito, prestando colaboración necesaria, con el fin de procurar un lucro indebido para un tercero y causar un daño patrimonial en la Asociación, violando sus deberes como integrantes de la comisión directiva, perjudicando intencionalmente los intereses que le fueran confiados.
El hecho en cuestión data cuando se autorizó la venta del inmueble sito en calle Alem 566 y luego de concretarse la misma el 3 de junio de 2004 por un valor sustancialmente inferior al de mercado. Asimismo, el inmueble se hallaba en plena etapa de construcción y el cual alegaban que lo transferían por la cuantiosa deuda que poseían para con el contratista que resultaba la firma Alora, la cual al menos era inexigible por la empresa que realizaba la construcción.
A priori, para la pesquisa con dicha transferencia se habría causado un perjuicio patrimonial de magnitud, atento a que Amect no solo perdió el terreno sino la totalidad del dinero abonado en cuotas a los fines del pago de la construcción que ascendía aproximadamente a la suma de 1.029.483.70 pesos. La conducta ilícita descripta fue calificada por la fiscalía como “Administración Fraudulenta”.
Los investigadores presumen que las irregularidades advertidas resultan ser el haber reconocido una deuda a la empresa Alora S.A. inexistente o al menos inexigible, como así también el no haber reclamado a la empresa constructora la multa por la mora en la entrega de la construcción conforme fuera convenido en el contrato.
Por otro lado, se quiere establecer el presunto ilícito de haber ficticiamente efectuado una operación de venta del inmueble con la señora Peluso quien representaba a la firma Vista Serrana, cuando en realidad se operó una transferencia gratuita del inmueble al señor Daniel Blanco. Para ello, se habría omitido depositar en las cuentas de la mutual el supuesto pago por la venta de la propiedad, y luego autorizar como estatutariamente se exige el giro del dinero a Daniel Blanco, sin haber registrado contablemente la operación hasta finas de 2004, cuando debiera declarar la misma de inmediato.
Sobre el rol de Daniel Blanco, se lo investiga como partícipe necesario en el ilícito, ya que efectuó distintas acciones tendientes a la concreción del ilícito en forma coordinada con los administradores de la mutual, acciones sin las cuales el hecho no se hubiera consumado.
Entre ellas, se destaca que Blanco exigía (verbalmente) una deuda inexistente de la mutual hacia la firma Alora de la cual es presidente. A la vez no habría cumplido con lo pactado respecto al avance de la obra y la entrega de la misma cayendo en mora en tal sentido, generando en Mar del Plata poniendo como titulares a su hijo y a su pareja la empresa Vista Serrana el día anterior a la transferencia del inmueble con un capital sustancialmente inferior al pago que se denunció haber pagado por el terreno y lo construido. También reconoció al otro día de la venta del inmueble haber recibido 450 mil pesos de la mutual y que con ello se saldaba la deuda que tenía para con Alora.
EL OTRO DELITO
Asimismo, se investiga otro delito, al surgir en la causa que el 3 de junio de 2004 el presidente, secretario y tesorero de la AMECT juntamente con una representante de la firma Vista Serrana SA, en un hotel de Avenida Bolívar hicieron insertar una escritura pública practicada por un escribano declaraciones falsas que resultaban ser que la propiedad era vendida a la señora Claudia Alejandra Peluso, cuando en realidad el inmueble fue transferido al patrimonio del señor Daniel Blanco, que se entregó 450 mil pesos en ese acto, cuando en realidad no existió pago alguno a la Asociación, además de que el inmueble era adquirido con dinero y para la firma Vista Serrana, cuando ello resultaba imposible debido a que esta firma había sido constituida el día anterior con un capital muy inferior al que aducen haber abonado en dicho acto.
El delito en cuestión que se investiga es caratulado como Falsificación ideológica de instrumento público.
LOS CITADOS
Sobre los presuntos ilícitos a esclarecer, para la pesquisa resultaron involucrados Osvaldo Héctor Lissarrague, José Ignacio Azurmendi, Ernesto Américo Berti, Hugo Mohuape, Osmar Cuarterola, Alfredo Araya, Jorge Acosta, Nancy Clementi y Daniel Blanco, éste último como partícipe necesario.
Todos éstos, han sido citados a declarar en los términos del artículo 308 del Código de Procedimiento Penal, a partir del 7 del corriente. Una vez escuchados sus testimonios, se resolverá la instrucción penal que pesa en su contra y pone en aprietos al Sindicato de Empleados de Comercio.
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