14 de noviembre de 2011
por Laura Hojman (*)
Las internas sindicales docentes y las estrategias de funcionarios educativos y representantes políticos porteños y bonaerenses llegan a fin del año lectivo dirimiendo espacios de poder y entremezclándose entre justos reclamos y nuevos paros por un lado, y extensión y recuperación de clases e impedimentos salariales, por otro.
El entramado sindical docente en el país, que continúa atomizado mientras reclama la unidad del salario y desaparición de los ítems "en negro", llega a fin de 2011 encolumnado y hasta con algunos "rejuntes" en algunas jurisdicciones para hacer fuerza en sus reclamos y esconder las diferencias.
En la ciudad de Buenos Aires, por caso, donde se contabilizan 17 sindicatos docentes -una enormidad teniendo en cuenta que países superpoblados como Estados Unidos o pequeños como Israel cuentan con una sola central del magisterio- llegan a diciembre en el marco de varios frentes de conflicto abiertos.
El más "publicitado", que más espacios periodísticos ocupó, que generó cuatro huelgas en las escuelas, varias marchas y heridos de ambos lados en incidentes, es el proyecto que envió el gobierno porteño a la Legislatura, que cuenta dictamen favorable de la comisión de Educación.
La iniciativa que empujan los diputados del PRO apunta a reemplazar y absorber las actuales 14 Juntas de Clasificación y la única de Disciplina, en un órgano único que dependerá del ministerio de Educación de la Ciudad, que tendrá 12 miembrossindicales, sin voto y tramitará las inscripciones y ascensos a la docencia por Internet exclusivamente.
Por estos días, el ministro de Educación Esteban Bullrich abrió un canal de diálogo con los múltiples sindicatos que aceptaron la convocatoria que continuará el lunes con la cuarta reunión, para "acercar posiciones" y consensuar tal vez un proyecto que tenga el sello docente, dado que mayoritariamente rechazan las propuestas del PRO y del de la Coalición Cívica.
Sin embargo, mientras los mayoritarios sindicatos docentes, entre ellos UTE, UDA capital, técnicos de AMET, SEDEBA, los profesores de Educación Fisica de ADEF, relevan con Bullrich los distintos esquemas de tribunales de ingreso, permanencia y ascenso que tienen las 24 jurisdicciones del país, los profesores de ADEMyS permanecieron en la puerta del ministerio, en Paseo Colón 255, alentando el paro del 24 de noviembre.
ADEMyS tradicionalmente no firma el acta paritaria anual con el gobierno porteño para fijar el salario mínimo docente, aunque esa postura no es vinculante teniendo en cuenta que las restantes agremiaciones lo suscriben y que por tanto pone en vigencia el nuevo haber acordado, y en este caso, su jugada del paro puede arrastrar al resto o dejarlo en soledad.
Desde la ceterista UTE, prefirieron advertir por la inversa: "Si la Legislatura no trata el 24 el proyecto de Juntas no hay paro", que en los hechos tanto por la positiva o por la negativa llegan al mismo punto.
Bullrich, por estas horas, mueve estratégicamente sus fichas ante el fragmentado abanico sindical y entre otras demostraciones de autoridad anunció el descuento de los días de huelga y la extensión de clases hasta el 23 de diciembre, aunque de incierto incumplimiento ya que podrá colisionar con las fechas de exámenes, recuperatorios y los festejos de Navidad.
Lo hace también con un elíptico aval de la Nación, a través del ministro de Educación Alberto Sileoni quien defendió el "derecho a tener clases" de los alumnos porteños y la necesidad de "diálogo" de ambas partes, sin alentar el conflicto.
Los últimos rumores hablaban de la posibilidad de diferir el tratamiento del proyecto, que ya se postergó del 17 para el 24 de noviembre y así dejarlo para diciembre, cuando finalicen las clases y tal vez no haya posibilidad de nuevas huelgas.
En Provincia, en tanto, el gabiente del saliente director General de Educación, el historiador y docente Mario Oporto,deberá digerir un nuevo paro, en el que convergerán el poderoso Frente Gremial y los cegetistas de Udocba ante la imposibilidad de otorgar una mejora salarial.
La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), que desde el20 de octubre presionaba para poner la fecha al paro, finalmente acordó con los ceteristas de SUTEBA, UDA, AMET y SADOP en un escenario en el que las reuniones de las comisiones técnicas y los encuentros con los funcionarios excluyen en la agenda un aumento para 2011.
Udocba, en tanto, que no pertenece al Frente pero participa en las paritarias, y lleva más de cinco huelgas aplicadas este año, pide un salario inicial de 3.100 pesos para el maestro de grado sin antigüedad en lugar de los actuales 2.400 pesos, a un endeudado distrito imposibilitado de hacer promesas a sus maestros.
(*): DyN.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario