5 de julio de 2010

Policiales

Policiales. Condena por defraudar con tarjetas de débito

Desde el Juzgado Correccional Nコ 2 de Azul, a cargo de Héctor Torrens, se ventiló un veredicto condenatorio contra Pablo Javier Cano (38), y a Natalia Gisela Ledesma (28), en un juicio abreviado en el que las partes acordaron la pena a imponer en cada uno de los casos.
Torrens, quien intervino a raíz de que se excusó el juez local en lo Correccional, Carlos Alberto Pocorena, sostuvo en su fallo que encontró acreditado que el 19 de septiembre del 2009, a las 8.55, en el cajero automático de la sucursal céntrica de del Banco de la provincia de Buenos Aires de nuestra ciudad, Cano y Ledesma utilizaron un medio mecánico ilícito, ardid y engaños llevadas a cabo por la mujer, consistentes en hacerse pasar por circunstanciales operadores del servicio, capturaron la tarjeta de débito de Ricardo Serafín Dabove, para posteriormente dirigirse con la mencionada tarjeta al Banco Patagonia, de calle Pinto entre 9 de Julio y Rodríguez", donde a las 9 de ese mismo día realizaron extracciones de 1.000 y 500 pesos.
Pero, además, reseña el fallo, a las 9.15 de ese mismo día en el cajero en el cajero automático del Banco de la provincia de Buenos Aires, en Belgrano y 9 de Julio de Tandil, Cano y Ledesma usaron la misma modalidad delictiva para ganar "la confianza de Marcelo Anselmo Molina, quien le informó la clave alfabética que habilita a efectuar operaciones”.
Con esa tarjeta de débito, la pareja fue a la sucursal Villa Aguirre del Banco de la Provincia de Buenos Aires donde a las 9.57 intentaron "efectuar operaciones de extracción de dinero de la caja de ahorro (...), la cual poseía fondos factibles de ser extraíbles, los cuales no pudieron obtener dado que la tarjeta fue retenida por el cajero automático, quedando el mismo fuera de servicio, no logrando por esta razón ajena a sus voluntades consumar el desapoderamiento económico".
Paralelamente, a las 10 de ese mismo día Cano y Ledesma protagonizaron un incidente que terminaría por ponerlos en manos de la policía local, cuando circulaban en un auto marca BMW, dominio DUS 781, por la rotonda de la Ruta nacional 226 y calle Rauch.
Cuando dos policías les hicieron señas para que se detuvieran y les dieron incluso la voz de alto, evadieron el control policial y se inició una persecución que terminó en un camino vecinal, a unos 800 metros de las rutas provinciales 74 y 29, donde encajó el auto.
Más tarde se sabría que una llamada telefónica había alertado a los policías tandilenses sobre una pareja que se movilizaba en automóvil BMW azul y que se habían comportado de manera sospechosa en uno de los cajeros automáticos, además de haber sido vistos en otros cajeros de la zona céntrica.

MODUS OPERANDI

Este tipo de hechos delictivos, suele hallar elementos similares en la conducta de los defraudadores a partir de la búsqueda de ganarse la confianza de las víctimas para poder obtener las claves que les permiten extraer más tarde el dinero.
Según lo publica el diario El Popular de Olavarría, la modalidad se ha repetido también en su distrito, y detalla que si bien son difíciles de atrapar, porque la celeridad es una de las características de los delincuentes que operan de este modo, en el caso de Tandil fue vital la reacción tanto de las víctimas como de una persona que vio algo extraño, al comunicarse telefónicamente con las autoridades.
Según declararon Dabove y Molina, la pareja de defraudadores utilizó algún tipo de artefacto para trabar las tarjetas de débito y poder retirarlas más tarde, utilizando la mujer el período en que los usuarios se ven sorprendidos por no poder ingresar al sistema para conseguir que le confiesen sus claves de acceso.
Uno de los hombres que fueron blanco de la pareja recordó que fue al cajero "y al ingresar su tarjeta, no le fue permitido entrarla... se dirigió al cajero lindante, y allí pudo ingresar su tarjeta pero con dificultad... en el visor de la máquina comenzaron a aparecerle varias pantallas... no pudiendo... tampoco extraer su tarjeta ya que la máquina se hallaba bloqueada... ingresa al cajero una persona de sexo femenino (...) demostrando ésta con su apariencia trabajar en una oficina o similar".
Esa mujer fue "al cajero del lado derecho, y luego... refirió... "no funciona", para posteriormente acercarse al declarante, y preguntarle si ese cajero funcionaba, respondiendo el mismo que no, ya que estaba bloqueado". Allí la joven le indicó que "ingresara el código de letras, no obteniendo resultado alguno, que ante ello... intentó explicarle de que manera tenía que ingresar los números para poder desbloquearla, hasta que logró que el dicente le dijera el código de letras, y luego introducirlo... tampoco tuvo resultado, solo apareció en la pantalla... un número de larga distancia correspondiente a la Red Link, por lo cual lo memorizó y se retiró... subió a su vehículo, y anotó el número telefónico".
Sin embargo, cuando la víctima le comentaba a su esposa en el auto lo que había ocurrido, advirtieron que el hombre (a quien había visto previamente en actitud extraña dentro del sector de cajeros automáticos) reingresaba al lugar e instantes más tarde se retiró. Al seguirlo, comprobó que iba en el BMW hasta otra sucursal bancaria. Y ante la sospecha de que pudieran haberlo engañado, el dueño de la tarjeta se comunicó con la central de la Red Link para darla de baja, enterándose de que había sido cancelada hacía cinco minutos porque quedó retenida en un cajero por haberse ingresado incorrectamente la clave de acceso.

La pena

Tras considerar probada la responsabilidad penal de la pareja de imputados el juez Torrens impuso la pena de 5 meses de prisión de cumplimiento efectivo para cada uno de ellos.
Aunque en el caso de Cano se dictó una condena única de 1 año y 10 meses de prisión efectiva que incluye la pena por los dos hechos ocurridos en nuestra ciudad (de 5 meses) y sanciones anteriores impuestas por el Tribunal Oral en lo Criminal Nコ 29 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por el Juzgado en lo Correccional Nコ 1 de Mar del Plata y por el Juzgado en lo Correccional Nコ 1 de Tres Arroyos.
En cuanto a Ledesma, se impuso una pena única de 10 meses de prisión de cumplimiento efectivo por existir una sanción anterior de 6 meses de prisión de ejecución condicional (que se convirtió en prisión efectiva bajo el régimen de detención domiciliaria por decisión de Torrens) que fuera impuesta por el Juzgado en lo Correccional Nコ 1 de Tres Arroyos.
Además, se ordenó el pago de 1.500 pesos a la víctima de la defraudación que se llegó a concretar, y se absolvió a la pareja en la acusación por "desobediencia" que alegó la fiscalía por el intento de evadirse del control policial.

Comentarios

0

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Cargando comentarios...

Muy lejos de los primeros puestos

Muy lejos de los primeros puestos. Un ranking evaluó facilidades para abrir negocios: Tandil quedó en el vigésimo puesto

Lo elaboró el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) y fue financiado por el BID. Sobre 31 distritos, Tres de Febrero fue el municipio mejor ubicado, seguido por las ciudades de Córdoba y Santa Fe.

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | La Voz de Tandil | Av. del Valle 1220 - Tandil