21 de noviembre de 2022
Comunicado de la Mesa Multisectorial por los Juicios de Lesa Humanidad en Tandil ante la muerte de Hebe de Bonafini, Presidenta de Madres de Plaza de Mayo
Mamá grande cambió de casa
La madre de la coherencia, la perseverante,
"cambió de casa", como acostumbraba decir ella cuando alguna de las madres o
las abuelas nos abandonaba físicamente.
Y se fue a alguna nube, llena de rayos,
truenos y centellas, como le propuso a Néstor cuando él partió, como lugar de
encuentro, asumiendo que ninguno de los dos pasaba desapercibido.
Hebe nunca transó, nunca retrocedió, sin
medir ni costos ni consecuencias.
Y exactamente por eso, fue políticamente
incorrecta, maravillosamente honesta y transparente.
Hay una foto de ella sentada en piso junto
a Charly García a quien quería como un hijo.
Él no la estaba pasando bien y la foto
refleja su amor incondicional, su contención, su empatía y su generosidad, para
dar lo que el otro necesita, no lo que tenemos ganas o nos resulta cómodo o fácil.
Y pasó lo mismo con los hermanos
Schoklender a quienes adoptó como hijos propios.
Fue traicionada vilmente, pero aseguró,
sabiendo ya de la traición, que haría exactamente lo mismo porque era lo que
ellos necesitaban cuando los cobijó.
Hebe es un faro que marca el rumbo para
quien quiera verlo.
Sin distingos ni reparos.
Fue muy valiente porque supo superar todos
los miedos, por mucho que costase.
Estará siempre viva en nuestra lucha, tan solo anhelamos estar a la altura.
El pétalo (A Hebe)
Hoy la democracia acaba de perder un
pétalo.
Voy a guardarlo para que ilumine la
penumbra
Para que nos arome el alma, la memoria.
Como solía hacerlo cuando vivo ardía,
amamantando sueños, esperanzas.
Desde un pañuelo blanco se ha caído,
extraña y bella forma florecida.
Y así parece tan pequeño, tan indefenso que
estremece.
Sin embargo dio tanto amor, tantas verdades
que me pregunto cómo haremos para seguir en
pie,
ya sin su guia.
Te abrazo desde aquí, madre querida,
madrecita de todos, compañera.
Te doy las gracias por encender las luces
que los sables
fueron rompiendo a dentelladas.
Y por darle a la patria tu coraje
imbatible.
No te fuiste, querida, perfumarás la vida.
Víctor Heredia
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario