20 de septiembre de 2021
En la última jornada del debate oral, el Tribunal Oral en lo
Criminal Nº9 -conformado por los jueces Ana Dieta, Fernando Ramírez y Luis
Salas- condenó a Juan José Navarro Cádiz, de 27 años y confeso autor material
de los disparos, a la pena de 45 años de prisión y a su primo, Juan Jesús
Fernández, de 44 años, a prisión perpetua como partícipe necesario.
Los magistrados también condenaron a Luis Cano, un amigo de
Fernández, por la tenencia de arma de guerra sin la debida autorización a dos
años de prisión y a Miguel Navarro Fernández, padre Navarro Cádiz, le fijaron
dos años y ocho meses de prisión por el delito de tenencia de arma de guerra
sin la debida autorización. Además, decretaron la absolución de otras cinco
personas.
Los fundamentos de la decisión se conocerán el próximo 4 de
octubre.
"Quiero decirles que nunca quise lastimar a nadie, ni mucho
menos matar a nadie. Les pido por favor a las familias que por favor me
perdonen", señaló esta mañana Navarro Cádiz cuando tuvo la oportunidad de
pronunciar sus últimas palabras ante el tribunal.
La audiencia, tal como sucedió en la jornada inicial el 4 de
agosto y durante los alegatos, fue transmitida en vivo por el canal de YouTube
del Poder Judicial de la Nación. Por los recaudos por la pandemia del
coronavirus, el proceso se realizó de forma mixta, con algunas de las partes de
manera presencial desde el Palacio de Tribunales y otras conectadas vía Zoom.
Los dos principales imputados eran Navarro Cádiz, de 27
años, y su primo Juan Jesús Fernández, de 44, ambos integrantes de la comunidad
gitana.
Si bien ese delito en el Código Penal se castiga con prisión
perpetua, el fiscal había pedido esa pena sólo para Fernández, mientras que
para Navarro Cádiz solicitó 45 años de reclusión: esto ocurre ya que Navarro
Cádiz fue detenido en Uruguay y extraditado bajo determinadas condiciones del
tratado entre ambos países, entre ellas, la imposibilidad de ser condenado a
perpetua.
El fiscal descartó para este caso el agravante del
"homicidio por placer" por el que la causa también había llegado elevada a
juicio y que sí fue valorado por las querellas de las familias de Olivares y
Yadón, representadas por las abogadas María Fernanda Prack y Mónica Mac Gaul,
al pedir para ambos presuntos autores la pena de prisión perpetua.
"No habiéndose probado el motivo determinante de la
actuación que llevaron a cabo Fernández y Navarro Cádiz, no puede asumirse que
lo hicieron por placer", fundamentó el fiscal al cuestionar esa figura penal en
su alegato.
El ataque a Olivares y Yadón ocurrió el 9 de mayo de 2019,
cuando el diputado radical por La Rioja y su asesor salieron a hacer su
caminata matutina habitual por la plaza del Congreso. A las 6:50, al pasar por
segunda vez delante de un Volkswagen Vento que estaba estacionado detrás de un
micro sobre Avenida de Mayo, entre Luis Sáenz Peña y Virrey Cevallos, les
dispararon varias veces.
Yadón cayó muerto con tres balazos-uno en cuello, otro en
axila y el tercero en la pelvis-, mientras que Olivares recibió un tiro en el
abdomen que lo dejó herido de gravedad. Falleció tres días después.
"El homicidio no fue más ni menos que una práctica de tiro
sobre dos blancos móviles indefensos, derivada del placer por desahogar el
instinto de matar sin otro motivo que el de probar el arma y su mira láser",
sostuvo la fiscal Estela Andrades en su requerimiento de elevación a juicio.
El primer día del juicio, Navarro Cádiz pidió perdón a las
familias de las víctimas, confesó haber sido el tirador pero aclaró que su
intención fue hacer un solo disparo hacia un ombú de la plaza y por error salió
una ráfaga que alcanzó al diputado y su asesor.
Su defensor, Pablo Pierini, pidió que el tirador sea
condenado, pero por los delitos de doble homicidio culposo (sin intención), o
al menos por homicidio con dolo eventual, con pena máxima de 25 años.
La defensa de Fernández, a cargo del abogado Oscar Moyano,
en cambio, pidió la absolución al considerar que el hecho de que su cliente
estuviera dentro del auto desde donde partieron los disparos homicidas, no
implica que haya tenido ni la voluntad ni el dominio del hecho, porque el
episodio lo sorprendió, duró cinco segundos y tuvo como único tirador a Navarro
Cádiz.
Además de Fernández y Cádiz -ambos con prisión preventiva-
hay otros siete imputados en la causa. La mayoría de ellos son familiares
directos o allegados de los principales acusados del doble crimen, quienes
llegaron en libertad al juicio. Están señalados por delitos menores como
tenencia o suministro de armas.
Uno de los ellos es Felipe Quevedo, un comerciante de
antigüedades de la ciudad de Tandil acusado de venderle a Cádiz la pistola del
crimen sin los papeles reglamentarios. Justamente en la audiencia de este
miércoles, su abogado pidió su absolución, en coincidencia con el fiscal Yapur.
El otro letrado defensor que alegó fue el representante de
Luis Cano, un amigo de Fernández. En su caso, la noche del hecho estuvo
bebiendo con él en las horas previas al ataque, pero se fue a su casa cuando
apareció Navarro Cádiz. Posteriormente, en el marco de la investigación,
allanaron su vivienda, donde encontraron un revólver y quedó imputado por
tenencia ilegal de armas.
La defensa de Cano también pidió la absolución al entender
que se trataba de un arma que su cliente había heredado de su padre y que, por
no haber hecho los papeles, correspondía en todo caso una sanción en el fuero
contravencional de la ciudad.
Además de los cuatro mencionados, también llegaron imputados
a esta instancia las hermanas María Rosa y María Argentina Cádiz Vargas, la
madre y la tía de Navarro Cádiz, y Juan Jesús Fernández Cano, hijo de
Fernández. A los tres se los acusó de haber participado del retiro del arma del
auto de Fernández, en el garage de Mitre al 1444, y trasladarla hasta la casa
de Navarro Cádiz donde se la secuestró. Todos permanecen en libertad.
Otra involucrada era la esposa de Cádiz, Rocío Michel
Montoya, que había sido imputada por tenencia ilegal de armas, a raíz del
secuestro en el allanamiento en su casa.
Por último, estaba Miguel Navarro Fernández. El padre Navarro Cádiz fue detenido en Concepción del Uruguay junto a su sobrino Fernández. Al inicio de la causa se investigó si también había estado dentro del auto al momento del hecho, pero luego esta hipótesis fue descartada. Está libre e imputado por tenencia ilegal de armas, secuestradas en el allanamiento de su domicilio.
LOS FALLOS
La siguiente es la nómina de los nueve imputados que fueron
juzgados en la causa por el doble asesinato del diputado Héctor Olivares y su
asesor Miguel Yadón, ocurrido en 2019 en la plaza del Congreso de la Nación,
con las penas o absoluciones resueltas para ellos, las acusaciones que
enfrentaron y las últimas palabras que formularon.
1) Juan José Navarro Cádiz (27): Condenado a 45 años de
prisión como "autor" de un "homicidio agravado por alevosía reiterado
en dos ocasiones en concurso real con portación de arma de guerra".
También lo van a investigar por el presunto abuso sexual de su esposa, por si
la dejó embarazada cuando tenía menos de 13 años. Está preso en el penal de
Marcos Paz.
Autor material de los disparos homicidas. Confesó en el
juicio pero dijo que su intención había sido dispararle a un árbol y no a las
víctimas, por lo que pidió perdón. Era el dueño y en su casa secuestraron la
pistola Bersa Thunder calibre .40 con mira láser usada en el doble crimen.
Detectaron residuos de disparos en una mano y tres pendras de vestir suyas.
Quedó grabado huyendo a pie de la escena del crimen y descartando balas y
casquillos en un tacho de basura. Se fugó y fue detenido a 48 horas del hecho,
en la ciudad uruguaya de Paysandú.
Para poder extraditarlo de Uruguay, se acordó que no podía
ser condenado a perpetua. Por eso, el fiscal pidió los 45 años de prisión que
es la pena máxima en el vecino país.
Las querellas sí pidieron "prisión perpetua" y
agregaron a la imputación el agravante del "homicidio por placer".
Últimas palabras: "Quiero decirles que nunca quise lastimar
a nadie, ni mucho menos matar a nadie. Les pido por favor a las familias que me
perdonen".
2) Juan Jesús Fernández (44): Condenado a prisión perpetua
como "partícipe necesario" de un "homicidio agravado por alevosía
reiterado en dos ocasiones". Está preso en el penal de Marcos Paz.
Primo de Navarro Cádiz. Dueño del auto Volkswagen Vento
desde donde partieron los disparos. Quedó grabado bajando del auto para mirar a
las víctimas y luego subirse al vehículo y escapar sin brindar ayuda.
También quedó filmado en el garaje de la calle Bartolomé
Mitre 1444, donde dejó el auto minutos después del ataque.
Fue detenido a dos días del hecho, en la ciudad entrerriana
de Concepción del Uruguay.
El fiscal lo acusó como coautor del mismo delito que a su
primo y había pedido para él prisión perpetua, al igual que las dos querellas.
Últimas palabras: "Quiero decir que en primer lugar soy
padre de familia, amo a mi mujer, a mis hijos, a mi esposa, soy un hombre
trabajador, toda mi vida trabajé. Nunca tuve problemas con nadie, ni
antecedentes penales. Siempre fui una persona buena, cariñosa, servicial,
amable, siempre ayudando a los más desfavorecidos".
"Me parece injusto que por sacar mi auto como sacaba todos
los días, por salir esa noche, me quieran dar una condena perpetua. En segundo
lugar, también me quieren dar una perpetua por no conocer o no saber las
intenciones de las personas".
"Quiero recalcar que yo soy una persona inocente. No tuve
nada que ver esa noche con ninguno de los hechos ocurridos. Me siento penoso
por el dolor que pasan mi familia y las familias de Olivares y Yadón. Voy a
luchar por mi inocencia hasta mi último suspiro".
3) Miguel Navarro Fernández (57): Condenado a 2 años y 8
meses de prisión en suspenso por "tenencia de arma de guerra sin la debida
autorización".
Padre de Navarro Cádiz y tío de Fernández. Fue detenido en
la ciudad entrerriana de Concepción del Uruguay junto a su sobrino. Al inicio
de la causa se investigó si también había estado dentro del auto al momento del
hecho, pero luego se descartó. Llegó libre al juicio e imputado por
"tenencia ilegal de armas", por algunas secuestradas en su casa.
El fiscal había pedido la pena de su condena y la querella,
3 años y medio de prisión.
Últimas palabras: "Esto ha sido una desgracia para cuatro
familias, para la de Miguel Yadón, la de Olivares, la de Juan Jesús Fernández y
la de Juan Navarro Cadiz. Fue una noche que estaban drogados, y la verdad que
es una injusticia los números que le quieren echar. Esto es un delito que tiene
que ser una cosa mínima, a lo que se corresponda por ley".
4) Luis Cano (66): Condenado a 2 años de prisión en suspenso
por "tenencia de arma de guerra sin la debida autorización".
Amigo de Fernández. La noche del hecho estuvo bebiendo con
él en las horas previas al hecho, pero se fue a su casa cuando apareció Navarro
Cádiz. Estuvo unos días detenido, pero fue liberado por falta de mérito. Quedó
imputado por "tenencia ilegal de armas", por un revólver secuestrado
en su departamento.
El fiscal y las querellas habían pedido la pena a la que fue
condenado.
5) María Rosa Cádiz Vargas (48): Fue absuelta.
Madre de Navarro Cádiz. Quedó demorada unas horas en Uruguay
porque acompañaba a su hijo en la fuga cuando lo detuvieron en Paysandú. Llegó
en libertad al debate. La acusaron de haber retirado el arma homicida que había
quedado tirada dentro del auto de Fernández, en el garaje, y trasladarla hasta la
casa de su hijo, donde se secuestró.
El fiscal había pedido la pena mínima de 2 años de prisión
en suspenso por como partícipe primaria en la "tenencia ilegal de arma de
guerra". Las querellas pidieron 4 años de cárcel.
6) María Argentina Cádiz Vargas (52): Fue absuelta.
Hermana de María Rosa y tía de Navarro Cádiz. Llegó en
libertad al juicio. Al igual que a su hermana, la acusaron de haber retirado el
arma homicida del auto.
El fiscal había pedido la misma pena de 2 años de prisión en
suspenso por como partícipe en la "tenencia ilegal de arma de
guerra". Las querellas pidieron 4 años de cárcel.
7) Juan Jesús Fernández Cano (21): Fue absuelto.
Hijo del condenado Fernández. Llegó en libertad. También lo
acusaron de haber retirado el arma homicida del auto de su padre.
El fiscal había solicitado la misma pena de 2 años de
prisión en suspenso por como partícipe en la "tenencia ilegal de arma de
guerra". Las querellas pidieron 4 años de cárcel.
Últimas palabras: "No cometí ningún tipo de delito, es
lamentable la forma en que murieron estas dos personas. Entiendo el dolor que
tienen sus familias, pero espero que entiendan el dolor que tiene la mía. Yo
soy inocente".
8) Rocío Michel Montoya (22): Fue absuelta.
Esposa de Navarro Cádiz. Llegó en libertad y fue imputada
por "tenencia ilegal de arma de guerra", por las secuestradas en el
allanamiento en su casa.
La fiscalía había pedido su absolución y la querella, 2 años
de prisión.
9) Luis Felipe Quevedo (50): Fue absuelto.
Comerciante de antigüedades de la ciudad de Tandil. Llegó al
debate en libertad. Lo acusaban de entregarle o venderle a Navarro Cádiz la
pistola homicida sin papeles. Fue imputado por "tenencia y suministro
ilegal de armas de fuego".
El fiscal había pedido su absolución y las querellas, 3 años
y medio de cárcel.
Últimas palabras: "El daño que han causado en mi es
irreparable. Quiero dar las gracias por haberme escuchado y que hayan podido
darse cuenta del tipo de persona que soy, un trabajador una persona de bien y
no un traficante de armas como quiso hacer creer el juez de instrucción".
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario