16 de marzo de 2008
Por Diego Marti
Durante la semana que pasó, las paredes del Palacio Comunal vivieron un clima de tranquilidad, ya que el palpitar tandilense se desarrolló fuera del edificio ubicado sobre la calle Belgrano. Si bien la noticia destacada fue el operativo “Movediza Blanca”, donde se secuestró droga y hubo detenidos, a principios de la semana también hubo una información que pasó sin pena ni gloria y sin embargo está íntimamente vinculada con dicho caso.
El lunes LA VOZ publicó que el número de inscriptos en las universidades nacionales, incluida la Unicen, en el 2008 registró una merma. En la misma información se dio cuenta que la matrícula de los colegios secundarios también tuvo una baja.
Sería transitar un camino fácil decir que en un país sin educación, o con una educación que se deteriora día a día, a nadie debe sorprenderle si el índice delictivo y el consumo de droga aumenta. No es ninguna novedad decir que la droga se aprovecha de la marginalidad para ingresar a una sociedad y desde allí, comenzar a avanzar para llegar a los sectores de mayores recursos que son quienes tienen el dinero para poder comprarla y así mantener el mercado.
Las fuerzas de seguridad destacaron que era el golpe más importante que se le había al narcotráfico en nuestra ciudad, cosa que puede ser cierta. Pero cabe recordar que hace menos una año, un número parecido de efectivos policiales, acompañados de un helicóptero – cosa que ahora no hubo –, irrumpieron una mañana en nuestra ciudad para realizar una serie de allanamientos que arrojaron también el secuestro de drogas y la detención de varias personas.
En esta oportunidad los nombres y las direcciones que protagonizaron el operativo nada tienen que ver con el hecho que sacudió a la ciudad en aquella oportunidad. Sin embargo, aquella noticia, que también se ganó varias tapas de diarios, quedó en la historia y hoy algunas de las personas detenidas en ese momento, se las puede ver en la calle y socialmente existe la sensación de que “no pasó nada”.
Por eso, no ha de extrañar que con el paso de los días el operativo “Movediza Blanca” vaya perdiendo protagonismo y con eso la noticia se diluya. Tampoco, debe extrañar si en el futuro hay muchos más operativos “Movediza Blanca”, porque los intereses de la droga son tan grandes que quienes manejan el mercado les importa muy poco que uno de sus integrantes esté detenido, porque tienen el dinero suficiente para conseguir, a la vuelta de la esquina, a otra persona que se encargue de su comercialización o de su traslado.
Informaciones varias a través de la historia se cansaron de vincular la droga con el poder. La búsqueda de “aspirantes” que le sirvan al narcotráfico a sus propósitos no es algo que vaya a demorar mucho a un mercado que día a día avanza más y que, a pesar de los anuncios de la Policía, sigue sin solución de continuidad.
También el operativo de la semana que pasó, sirvió para que muchas personas se llenaran la boca y dijeran que “Tandil dejó de ser la ciudad en donde casi no se consume para ser un mercado donde la droga corre en gran cantidad”. La sabiduría popular, suele decir que “Tandil es una ciudad donde hay mucha plata”. Y es una verdad irrefutable decir que la droga va a estar en el lugar en donde esté el dinero que la pueda comprar.
ESTADISTICAS
A principios de 2008 la directora del CPA, Juliana Teerink, alertó sobre un “aumento en el consumo de drogas en el último año”. Esta noticia no tuvo mayor trascendencia y dejó la sensación que ninguna autoridad recogió el guante, para ver que se podía hacer.
Muchos le echan la culpa a la Justicia, otros cargan contra adolescentes que entran a robar a un pequeño comercio buscando ese mango que les sirva para la droga, pidiendo penas más duras o reclamando que el sistema no los deje en libertad al otro día de ser detenidos. Pero en realidad, son muy pocos los que hacen mea culpa sobre todos los años que llevamos con gobiernos que no apostaron a la educación o miraron para el otro lado. Dejando, como resultado final, a muchos excluidos que hoy ni siquiera tienen la posibilidad de optar por drogarse o no. No lo pueden hacer porque simplemente no tienen otra alternativa, ya que la educación que han recibido es muy poca como para vislumbrar un horizonte prometedor. Es más, muchos de los jóvenes no pueden optar porque no saben cómo hacerlo. Son víctimas de una sociedad que les achaca a ellos la culpa de padecer una enfermedad, cuando los verdaderos responsables somos todos, con el Estado a la cabeza, porque no se les ha dado las herramientas a esos jóvenes para poder defenderse de un mercado tan fuerte como es el narcotráfico.
Por todo eso, crónicas como la narrada con el operativo “Movediza Blanca” seguramente se repetirán. Podrán tener distintos nombres y diferentes direcciones, pero la víctima final es siempre aquella persona que no puede optar, no puede optar porque el Estado no le dio las herramientas para hacerlo y eso se logra a través de la educación. Por eso, a la hora de hacer un balance debe preocupar la noticia de que “bajó el numero de inscriptos en las universidades”, porque en la medida que se pueda revertir dicha tendencia, noticias como el operativo de la semana, seguramente, seguirán apareciendo, pero con menor frecuencia y menos magnitud.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario