7 de marzo de 2012

Locales

Locales. ""Debe pagar, porque no se puede ir por la vida matando gente inocente""

Cerca de las 7 de ayer, murió Lucas Sedeillán (33), luego de agonizar durante 3 días en la Terapia Intensiva del Hospital Municipal "Ramón Santamarina". El último sábado, el joven había sido embestido en un accidente automovilístico, en la Ruta Nacional 226, presuntamente provocado por un conductor borracho.

La luctuosa noticia consternó a familiares, amigos y miembros de la comunidad de Tandil, que a través de las redes sociales y los medios de comunicación, exigieron "Justicia" y que el responsable pague por lo que hizo.

A escasas horas de confirmado el deceso, Hilda Ester Hernández, mamá de Lucas, habló con el Multimedios LA VOZ y en un desgarrador testimonio, mostró admirable entereza para exigir que se investigue a fondo el caso, al tiempo que pidió a los conductores conciencia "para no manejar si consumen alcohol".

La desaparición física del joven trae aparejada una tragedia familiar inconmensurable, pues dos nenes, uno de 6 y otro de 8 años se quedaron sin papá.

"Soy una madre a la que le robaron la vida de un hijo", confesó la mujer. Y recordó que "una persona alcoholizada lo mató y dejó una familia destruida, con dos chiquitos de 8 y 6 años".

Más tarde, subrayó: "cómo van a entender los nenes que ya no tienen más a su papá, es un dolor grande porque se fue un chico lleno de energía, lleno de proyectos, que de muy jovencito se hizo responsable de su trabajo".

Lucas Sedeillán, quien tiene un hermano mellizo, de joven desarrolló tareas laborales en sonido para fiestas, cumpleaños de 15 y casamientos. Pero desde hace 8 años trabajaba en el Country Sierras del Tandil. Y al momento del accidente, estaba de vacaciones.

"Tenía un carácter muy alegre, una criatura que tuvo muchos amigos por su forma de ser, por ser un buen amigo", elogió la madre. Por otro lado, Lucas perdió a su padre hace 12 años.

Al recordar el terrible episodio, Hilda Hernández rememoró que esa noche Lucas "había ido al taller de sus amigos, donde compartió un asado. Al auto que conducía lo había comprado el viernes. Para él era nuevito, lo trajo a casa, lo lavó, lo lustró, trabajó mucho para tener ese vehículo. El necesitaba el auto por sus niños".

El día del hecho, la mamá se estaba preparando para trabajar en su hogar, cuando sus hijos Jimena y Matías, más su yerno, le transmitieron la lamentable noticia: un accidente por el que Lucas había sido intervenido de urgencia en el hospital.

Luego, las autoridades de la Policía Vial le confirmaron a la mamá que Lucas "había sido víctima" del impacto, es decir, "que lo había chocado una persona alcoholizada", reportó.

"Creo que va a pagar por lo que hizo, porque no se puede andar por la vida matando gente inocente", dijo Hernández en un relato escalofriante.

Por otro lado, envió en mensaje contundente a la sociedad toda: "que no conduzcan en estado de ebriedad, que los chicos no tomen tanto, está de moda tomar, tomar y tomar hasta que no den más", expresó.

"Es muy triste el daño que hacen a su propia salud y a los demás", aseguró la mamá, reflexiva pese a la proximidad temporal del hecho.

Desde su natural conmoción, la señora indicó: "hoy me tocó a mí, nunca me imaginé que me iba a tocar. Yo veo a mi hijo ahí y todavía lo veo como que no fuera él. De ahora en más viene lo difícil, cuando no lo pueda ver, no lo pueda llamar, cuando los nenes vengan a mi casa. Me regaló dos chiquitos hermosos, y una hija más que es su señora, a quien la quiero como a una hija".

Y sobre el responsable de la colisión, agregó que "si no hubiese consumido tanto alcohol no cometía semejante imprudencia".


Benavente Barra imputado pero en libertad


Al conocerse el deceso de Sedeillán, Miguel Angel Benavente Barra (42), profesor de educación física, quedó imputado por el delito de "homicidio culposo", aunque permanecerá el libertad de acuerdo a lo dispuesto en el Código Penal, según señalaron a LA VOZ fuentes de la Fiscalía.

Ahora el Poder Judicial deberá esclarecer las circunstancias que desencadenaron el triple choque en Ruta Nacional 226, a la altura del kilómetro 171.

La impactante colisión involucró a dos automóviles: un Volkswagen Cross Fox -patente HHY 690 -donde iba Benavente Barra- y un Peugeot 306 -dominio CSF 274, que manejaba Sedeillán-, más un camión Scania de la empresa Petrotandil, patente JYO 480.

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