21 de marzo de 2014
Luego que a comienzos de esta semana se conociera la noticia sobre un incidente en el que un empleado de la farmacia mutual AMEMT resultó lesionado con fractura de mandíbula porque se había negado a vender un medicamento porque la receta estaba adulterada, Dalila Rodera la madre de la joven que concurrió a la farmacia en diálogo con AM1560, dio a conocer una parte de la historia que no se conocía y mencionó que hicieron una denuncia en la comisaría de la mujer a raíz del trato que sufrió su hija de parte del empleado.
La mujer además aclaró que no estuvo involucrado en el incidente el hermano de la joven, sino que fue su esposo, quien también mantiene un vínculo laboral en AMEMT a través del Instituto Superior.
Narró la mujer que su hija “acudió con una receta verdadera realizada por la doctora Scarzola y autorizada por la obra social a la que pertenecemos, porque es una obra social que tiene que autorizara para retirar el medicamento. Es una receta totalmente verdadera. Tengo la copia de la receta, pero el tema no fue ese. No habría ninguna prueba para decir que él no podìa venderle el medicamento, porque tenía una fecha adulterada o lo que sea, porque está todo especificado en la receta. Uno no puede tener una receta de hace dos años como afirma este señor o el titular de la farmacia que salió a defender algo que no creo sepa como es. Mi hija estaba esperando afuera porque estaba cerrada la farmacia y éste señor estaba esperando en su auto enfrente”.
“Ni bien abre la farmacia entran. Ella es la única clienta y el señor este agarra la receta. Vi en una de las notas que se desvivía por atender a la gente. Creo que hay modos para atender a la gente, por ahí cuando uno se siente que el modo es como intimidante o un modo como que a uno lo hace sentir como que va más allá de que sea galante, sino que es un poco más amistoso de lo que uno espera de un empleado, por así decirlo”, detalló.
Si bien dijo que no intentó seducirla notó una actitud “canchera y sobradora, pero que va más allá. Son sensaciones que por ahí con palabras no se pueden explicar, uno las siente y es muy difícil explicarla a la sensación, pero una mujer no se siente cómoda en esa situación”.
“Esta persona es conocida por nosotros, porque su hija al colegio con mi hija desde primer grado. Ha concurrido a su casa. Después por diferentes caminos, mi hija terminó el colegio, no se han visto durante 4 años, pero él la conoce. Nos conocemos, no es alguien desconocido que iba a quedar ahí nomás. Ante esta situación de ella ponerse seria y sentirse como intimidada, él le empezó a decir que la receta era falsa, que ella la había falsificado y a increparla, pero siempre con un tono como de abuso de poder, como te lo doy si yo quiero, de esa forma”, continuó con el relato.
Expresó más adelante “Mi hija se la saca a la receta, sigue insistiendo en lo mismo que ella la falsificó, pero como al sentirse descubierto de la actitud que había tenido. Mi hija le dijo una frase, no lo insultó, pero si en alusión a su conducta y salió”.
“No salió pidiendo disculpas detrás de ella, salió a los gritos, gritándole maleducada, ubicate, todo el tiempo a los gritos hasta la vereda. No fue mi hijo. Mi marido y mi hijo la estaban esperando en el auto, justo estaba estacionando en momentos que llovía mucho. Justo ella salía y detrás el empleado gritándole. Mi marido no entendía lo que pasaba porque acababa de estacionar”, detalló la mujer.
Siguió con el relato “Ella se va subiendo al auto, le seguía gritando y ella gritándole desde arriba del auto y mi marido le pregunta ¿qué te pasó?. Contó lo que le pasó y él seguía gritando. Entonces mi marido se bajó, lo increpó para que se callara. Estaba a los gritos todo el tiempo, como nervioso cuando lo descubren a uno en una cosa que no quiere que lo descubran. Ahí forcejearon, se cayeron al piso, incluso mi marido se rompió toda la rodilla, el pantalón. Después más, bien no se que pasó. Inclusive una empleada de ahí, no se su nombre, una señora viendo la discusión y todo se acercó hasta mi hija y le dijo ¿qué se insinuó por Facebook?”.
“Mi hija tenía que dar un final en Mar del Plata. Era el último mandado que tenían que hacer, buscar esos medicamentos y venir para irnos, porque estaba lloviendo y queríamos llegar temprano a Mar del Plata. Nos fuimos y al ver en los portales la cantidad de barbaridades que estaban diciendo. Se conoció una sola campana. El titular de la farmacia que es empleador de mi esposo nunca lo llamó y no lo atendió a pesar de haberlo llamado varias veces al Instituto, donde es empleado. Jamás lo quiso recibir”, esgrimió la mujer.
Dalila expresó que no sabe como se dio la lesión del empleado, “lo que realmente estoy aclarando, porque todo supuestamente se redujo a un golpe que supuestamente lo fueron a buscar para golpearlo y eso no es así. El salió atrás de mi hija corriendo a los gritos, insultándola, diciéndole mal educada y varias cosas más. Inclusive a mi marido también que estaba sentado en el auto. Nadie lo fue a buscar a él”.
“No veo en ningún lado publicada la otra campana y veo como se ensucia. Ayer(por el miércoles) hicimos una denuncia en la Comisaría de la Mujer. No es una cosa inventada. Es una cosa totalmente cierta y se hizo ayer(por el miércoles), porque mi hija tenía que dar un final el sábado a la mañana en Mar del Plata. No podíamos quedarnos ese día para hacer la denuncia, sino se hubiese hecho ese día. Nunca pensé que se iba a hacer una mentira semejante. Por ahí es bastante difícil decir la verdad para quien lo comete. Ensuciar es peor, ensuciar de manera desmedida. Veo los comentarios hacia mi esposo como si fuera un loco y no es así. Los testigos que pueden haber pueden ser los empleados de la farmacia”, sostuvo la mujer.
“Salgo a decir lo que pasó. Lo expuso y no fue capaz de llamarlo o atenderlo para ver lo que había pasado
Tengo la doctora de testigo y la obra social que la hizo, es totalmente verosímil. Que se ensuciara a mi marido. El titular de la farmacia atendió la campana del que había cometido el ilícito, debió preguntarle a mi esposo que también tiene una relación laboral. Mi marido está destruido, por ahí es más fácil salir a decir con algo grave, porque es muy feo. Ensuciar de gusto, quien tendría necesidad de falsificar la receta, mi hija terminó el secundario, tiene una carrera universitaria, somos personas de bien, no tenemos problemas con nadie. Es totalmente injusto pasar por esto”, finalizó Dalila Rodera.
El relato de la joven
Mi nombre es Alcira garay soy la damnificada del hecho, tengo 19 años y quería contar lo acontecido con la verdad el dia 14 de marzo del 2014
Para empezar el viernes antes de las 16 horas espere afuera de la farmacia ammet de la calle rodríguez a que abriera y el empleado estaba también en el auto y cuando abrió el empleado ingreso ,entre yo también y en ese momento me atendió le di la receta la cual me dio mi médica y mi obra social autorizo y el empleado de la farmacia con actitud de galán se insinuaba y me intimidaba a lo que me mostré seria y el comenzó a increparme acusándome de falsificar la receta y con humillación y abuso de poder me hacía sentir mal, yo ya sabía que este hombre tenía antecedentes de “hacerse el vivo” con chicas ya que este trabaja en el bar de enfrente y me habían comentado de actitudes de propasarse con chicas, este hombre vale destacar que es el padre de una compañera mía del colegio y lo conozco desde primer grado.
Luego de acusarme de falsificar la receta cosa que no es así, ya que es realizada por la doctora silvina scarzzola y autorizada por la obra social a la que pertenezco, yo se la quite de las manos, porque me sentía mal por las humillaciones y la actitud sobradora con la que me trataba al no reaccionar con simpatía a sus actitudes de galán y me dirigí afuera del local a los gritos, lo cual mi papa estaba afuera que me pasaba a buscar porque llovía mucho ese viernes, él estaba a la vuelta en el cajero y cuando Salí dio la vuelta para esperarme, en ningún momento vinieron a raíz de lo ocurrido sino que por casualidad venía a buscarme, me subí al auto y mientras estacionaba este hombre salía detrás mío gritándome diciéndome mal educada, desubicada y en una actitud de pelea constante, también le gritó cosas a mi papá el cual no entendía nada de lo sucedido, hasta que llegué a explicarle algo a lo que el empleado de la farmacia seguía gritándome yo estando dentro del auto, a lo que mi papá se bajó del auto, lo increpó y hubo un forcejeo donde ambos terminaron cayéndose al piso por el piso lluvioso del día.
Mi papá terminó con la rodilla lastimada y el pantalón roto, mi hermano solo bajó a separar, una empleada del lugar en medio del disturbio y los gritos me preguntó si este señor se me había insinuado por Facebook, lo que nos da a entender que es una conducta repetida de este hombre hacerse el galán con chicas de la misma edad que su propia hija y nos fuimos porque yo me iba a Mar del Plata a rendir un final al otro día a la mañana y al regresar radicamos la denuncia en la Comisaria de la Mujer, ya que me sentí sumamente violentada a mi condición de mujer y un hombre con poder creer que tiene que humillarte y maltratarte al no acceder a sus “simpatías” además de exponerme en los medios contando solo una parcialidad de la situación y tapando el origen de la discusión, faltando a la verdad y ensuciando el buen nombre de una familia.
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