6 de noviembre de 2014
El problema que argumentan los prestadores, coincidente con un comunicado emitido días atrás por las asociaciones de clínicas y sanatorios de todo el país, está vinculado a la falta de adecuación del pago de la cápita por parte de la obra social, que ha quedado muy desactualizado.
Según Saracca, “recién en agosto, hubo un aumento del 13%. Es todo lo que hemos recibido desde noviembre del año pasado”. Hubo una promesa por parte de la dirección de Pami de llegar aun 28% de incremento, pero aparentemente eso no se concretó.
“Así, la situación es cada vez más complicada y se va afectando el servicio cada vez más”, sostuvo el contador, quien aseguró asimismo que “además de habernos reunido con los concejales de la Comisión de Salud y con el gobierno municipal, tuvimos también reuniones con directivos de Pami de Tandil y de Mar del Plata. Pero no obtuvimos ninguna solución, porque ellos dicen que la decisión está en Buenos Aires, pero allá nadie nos atiende”.
En declaraciones radiales, Saracca apuntó que “todos sabemos los aumentos de precios que hubo este año, sobre todo en la parte de medicamentos, donde el promedio es de entre el 50 y el 60%”.
“Se hace muy difícil seguir con las prestaciones de Pami” advirtió y no descartó que se puedan llegar a cortar “aunque no es nuestra intención llegar a eso, pero a medida que pasa el tiempo se pone peor”.
“Desde la obra social nos han dicho que todo depende de Buenos Aires y que ellos no pueden resolver nada. Nosotros tenemos un contrato hecho con Pami Mar del Plata, pero no nos dan ninguna solución”, graficó.
Según el responsable administrativo de la principal prestadora de servicios de salud para Pami en Tandil, actualmente allí asisten alrededor de 15 mil jubilados y pensionados y se atienden hasta 30 mil cápitas en alta complejidad y afirmó que “las prestaciones van a empezar a caer, estamos pagando salarios muy bajos a los profesionales y todo eso deteriora la calidad de la atención”.
La Clínica Chacabuco y Pami tienen un contrato vigente, aunque se advierte que no se puede interrumpir la atención hasta que no se haya establecido un nuevo prestador y la situación de nuestra ciudad es que “el otro prestador es el Hospital Santamarina, que no tiene capacidad para atender toda la demanda de PAMI en Tandil”.
“Nuestra intención no es suspender el servicio, sino que nos den una solución. Pero de todas formas, si esto sigue así, yo creo que en algún momento el servicio se va a cortar”, alertó.
Además, Saracca se quejó porque “con el resto de las obras sociales estamos trabajando bien, incluso la nuestra tiene 5 mil afiliados. Hemos incorporado equipamiento e infraestructura, pero la situación que estamos viviendo con Pami hoy nos impide realizar nuevas inversiones, porque todo se lo está llevando mantener la atención de los afiliados”.
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