13 de enero de 2022
Desde la Unidad Penal Nº 37 de Barker, Santiago Ismael de León
pidió hablar con LA VOZ DE TANDIL, para contar su situación, dado que está preso
desde octubre del año pasado, luego de un allanamiento en su casa, en el que, "la
policía me plantó droga", según relató, con el presunto objetivo de involucrarlo
en un delito que asegura no haber cometido.
De León recordó que el pasado 21 de octubre, pasada la
medianoche, "me hicieron un allanamiento en mi casa, entraron de mala manera, quebraron
la puerta al medio. Yo estaba en la cocina, cuando siento el golpe. Mi mujer salió
a los gritos con la bebé en brazos. Tiraron gas pimienta, se empezó a ahogar la
nena y fue una lucha para que la dejaran salir a mi mujer con la nena afuera.
La beba en ese momento tenía un mes y 10 días de vida".
Fueron efectivos de fuerzas de la Bonaerense los que
llevaron adelante el procedimiento y requisaron la vivienda de calle Brown al
100. "Me dijeron que me allanaban por una investigación, supuestamente por
venta de drogas", indicó De León.
El imputado negó haber cometido ese delito y se defendió,
afirmando que "tengo el apoyo de todos los vecinos de la cuadra, que firmaron una
carta dirigida al Juez de Garantías. Porque supuestamente, si vos tenés una venta
de droga, de tu casa entra y sale gente permanentemente, cosa que en mi casa
nunca pasó. Yo nunca hice eso, pueden preguntarle a cualquiera de mis vecinos".
"Ellos presentan como prueba cinco fotos sospechosas. En las
fotos aparecen mis sobrinos entrando a mi casa y dicen que son unos NN que iban
a comprar droga. En otra hay una criatura de 14 años, que fue a mi casa y como
la fotografía está borrosa, lo presentan como que es una persona adulta que iba
a mi casa a comprar droga", contó el detenido, quien aseguró que, en aquella
requisa, "no me encontraron nada y me plantaron 7 gramos de cocaína".
La clave fue una bolsa de alimento para perros que la
familia tenía en la cocina. "Esa bolsa estaba casi vacía y ya la habían
revisado. En un momento, un agente salió afuera, algo que está prohibido, porque
ellos se tienen que quedar adentro desde que entran a la casa, hasta que
terminan el allanamiento. Sale y después vuelve a entrar y se da cuenta que yo
lo estaba mirando, entonces ahí levanta una mano y me dice ?fui a buscar una
linterna?, y con la otra mano, descarta una bolsa adentro de la bolsa de
alimento para perros. Después siguió mirando dos o tres cosas más en la alacena
y es como que tuvo un ?click? y volvió a mirar la bolsa de alimento, cuando ya
había mirado ahí. Y enseguida grito, ?acá hay algo?, y llamó a los testigos",
expresó De León, quien insiste en que "eso me lo plantaron y yo se lo dije al
policía".
"Cuando hacían el acta el agente dice: ?sustancia polvorienta,
aparentemente de color blanco? y se veía clarito que la bolsa era de color
celeste. ¿Cómo sabía que era un polvo blanco? Si la bolsa era celeste y no se
ve". De León recuerda que cuando le dijo al oficial de policía "que me estaba
plantando la droga", aquel se enojó y lo insultó. También aseguró que el fiscal
(en referencia al Dr. Fabio Molinero) que ordenó el allanamiento "no estaba,
nunca estuvo", en el procedimiento.
"Yo mandé a través de mi abogado (el Dr. Diego Etchegoyen), a pedir pericias, pero me tienen a las vueltas. Yo nunca toqué esa bolsa", por lo que para De León, resulta clave que se realice una prueba de ADN sobre la bolsa, "porque si yo la toqué, tengo que haber dejado rastros de ADN. Que se haga la pericia, porque eso va a demostrar que nunca toqué esa bolsa y los ADN de los que salgan, que se hagan cargo, porque son policías y no tengo nada que ver yo con eso", dice.
Antecedentes
Santiago Ismael De León estuvo preso por una resonante causa
de un robo en un campo, ocurrida en 2016, hecho por el que fue condenado y
cumplió la pena en diciembre de 2020.
Sin desconocer ese hecho, De León remarca que en el momento
en que fue allanado, "yo hacía casi un año que estaba en libertad y el hecho de
tener antecedentes no quiere decir nada. Yo estaba haciendo las cosas bien en
el último tiempo y no quería saber más nada. Tengo una bebé de tres meses y
medio, que hoy me está recontra necesitando".
"Cuando vos cometés un error, tenés que pagar. Y yo pagué. Ahora
estoy preso por algo que jamás hice en mi vida. Ya demostré que yo en mi vida
vendí drogas", insiste el hombre, quien se desempeñaba como recolector de
residuos del municipio hasta su condena, y una vez recuperada la libertad,
estaba dedicado a la venta de automóviles usados, mientras esperaba una gestión
comprometida por un concejal, para solicitar al Ejecutivo, la reincorporación
como recolector.
También apareció en las noticias, tiempo atrás, por
infringir la prisión domiciliaria de la que gozaba en 2020, aunque asegura que "se
demostró que yo nunca anduve en la calle, como dijeron. Sí me engancharon en la
esquina de mi casa y me retaron y me volví a mi casa, y al mes me revocaron la
domiciliaria".
"El mayor sufrimiento que tengo hoy, es que a mis nenes les
cuesta trabajo dormir en mi casa, porque cuando entraron le apuntaron con la
escopeta al nene mío, que tiene 12 años. Mi hijo es ajeno a la vida pasada que
tuve yo. Cuando yo me equivoqué, pagué, ahora si ellos se equivocaron, también les
corresponde pagar", consideró, en relación a los agentes que llevaron adelante
el procedimiento en su casa, tras el cual quedó preso, primero en la Unidad 38
de Sierra Chica y desde hace un mes, en la UP 37 de Barker, desde donde entabló
el diálogo con este medio.
También cuestionó que en la investigación "dicen que yo frecuentaba
a una persona a la que ellos estaban siguiendo. Y les pareció raro que yo los
frecuentase. Es el padrino de mi hija. A mí no me consta que alguna de las
personas que me rodean vendan droga, y si alguno lo hiciera, no soy quién para
juzgarlo, a nadie, y menos yo".
"Lo dice el expediente, estoy preso por frecuentar a esta
persona y por mis antecedentes. Estoy desperdiciando el tiempo de mi vida
metido acá adentro. Cuando cometí errores, los pagué. Hoy estaba haciendo las cosas
bien. Y atrás de todo esto quedó mi familia, que no tiene nada que ver con lo
que me hayan querido hacer a mí. La droga la plantaron ellos, con el aval de no
sé quién. No me interesa. Lo que pido es que me larguen y se termine esto de
una vez por todas, porque está demostrado que yo no tengo nada que ver. Lo que
hice en mi pasado, ya lo pagué, hoy estaba haciendo una vida nueva y no tienen derecho
a hacerme lo que me hicieron", clamó.
De León ahora espera una resolución de la Cámara de
Apelaciones, donde su abogado presentó un recurso por el rechazo de la
excarcelación de Garantías y lamentó que "tardaron un mes en mandar el
expediente a Azul, desde el Juzgado de Moragas, porque se les traspapeló".
"La causa no tiene escuchas telefónicas. Después de un año
de investigación, no hay un llamado, cuando en estas cosas siempre hay alguien que
mete la pata. Esto me lo armaron, no sé a título de qué, o con intenciones de
qué, pero el tema es que a raíz de todo eso, estoy acá", cerró.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario