3 de mayo de 2008

Deportes

Deportes. Distintos destinos para la pesca deportiva

Por Teodoro Penoff

Mar del Plata ofrece al turista y al aficionado local muchas oportunidades para llevar adelante la pesca deportiva. Cuenta con un extenso espectro en la costa marítima donde se puede pescar en infinidad de modalidades, por ejemplo de playa, de escolleras, de espigones, barrancas o de embarcado en modestos semirrígidos hasta lujosos cruceros.
En esta época del año, la atención del pescador se vuelca más hacia la zona sur de la ciudad. Partiendo desde las escolleras del puerto, donde se suelen congregar verdaderas multitudes, hasta sobrepasar los límites del partido, la pesca del pejerrey es el centro de atracción de toda la actividad. Cornalitos, colitas negra, escardones, panzones y hacia julio los cornos, generan una excelente movida.
Aunque en menor medida, los pesqueros céntricos también reciben la visita de muchos aficionados, los que en su mayoría “huyen” de las aglomeraciones del sur prefiriendo capturar unas piezas menos, pero en tranquilidad. Así es como solemos ver bastantes cañas en Varese, en Punta Iglesia, en las escolleras de La Perla, la nueva de Acevedo, las “T” de Camet y las barrancas hasta llegar a Santa Clara del Mar.
Poco a poco se fueron perdiendo de vista los pesados equipos para la pesca de variada, sustituidos por equipos algo más livianos. Se ven cañas telescópicas y varas de acción 05, 06 y 07. Los que optan por lugares que requieren de lances más largos usan las de acción 08, capaces de lanzar plomos de hasta 180 gr.
Todas estas variantes que ofrece nuestra costa para la pesca del pejerrey y de mar, generan que el aficionado se deba proveer de más de un equipo para pescar, o caso contrario, circunscribir su actividad a un solo pesquero. Pero la pesca, como muchos otros hobbies, es tan atrapante, que poco a poco y casi sin darse cuenta, el pescador se encuentra con una gran variedad de cañas, reeles. aparejos, etc. etc. Y así comienza su deambular por la costa buscando el sitio de su preferencia.
Casi sin percatarnos, tocamos el aspecto económico de la pesca deportiva, porque para proveerse de equipos, carnadas, movilidad, etc. el aficionado, sea turista o local, invierte importantes partidas de su dinero en la práctica de su deporte predilecto. Este punto suele pasar desapercibido por quienes, desde sus funciones específicas, deberían impulsar la pesca deportiva y dedicarle un poco más de atención.
Hasta aquí referimos sintéticamente lo que pasa en la costa marítima, la semana próxima dedicaremos el capítulo a la pesca de embarcado en alta mar, la que genera una movida mucho más grande e importante, económicamente hablando, que la de costa. Y más adelante nos dedicaremos a la pesca en lagunas.

La pesca en la costa marítima
En los últimos días la pesca de costa se vio algo limitada por las condiciones del mar en primer término y por el clima luego.
No hubo gran cantidad de pescadores, pero los pocos que se animaron tuvieron su recompensa. Todavía se están capturando algunas corvinas rubias de muy buen porte y burriquetas, hay muchas anchoas de banco, pejerreyes de todo tamaño y día a día se van viendo más peces palo. En Mar Chiquita, pero de manera irregular, se están pescando corvinas negras y lenguados.
En general y si no fuera porque el clima afecta a los pescadores, la pesca se puede considerar aceptable.

La pesca en las lagunas
Contrariamente a lo que sucedió en la costa marítima, donde hubo una importante merma de pescadores, en las lagunas hubo una presencia de aficionados que sobrepasó muchos cálculos.
Los que más padecieron fueron quienes no tomaron la precaución de reservar botes y se tuvieron que quedar pescando de costa. En ningún recreo se pudo atender semejante demanda.
Al margen de la gran cantidad de gente que fue a pescar a las lagunas, los resultados obtenidos por ellos no fue muy homogénea. Sorpresivamente, la Salada Grande fue la más difícil e irregular, su vecina, Los Horcones, rindió en exceso. La albufera de Mar Chiquita, aunque en su mayoría con pejerreyes de buen porte, conformó a los visitantes. Como hacia tiempo no se veía, en Laguna de los Padres, hubo mucha gente pescando en botes alquilados, en propios y de costa. El Tupungato y La Brava, dos lagunas muy diferentes entre sí pero que también están muy concurridas debido a la cantidad de pejerrey que hay en la primera y por el tamaño que se da en la segunda.

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