28 de enero de 2009

Policiales

Policiales. El caso se definiría como homicidio culposo con dos responsables penales

Disímil y distante a la primera de las versiones que surgieron tras la tragedia en la pileta del club Hípico, la investigación llevada adelanta por la fiscalía ultima los detalles para cerrar la hipótesis más fuerte: la de un homicidio culposo, del que surgirían como imputados el tío de la víctima y el piletero que estaba a cargo del espejo de agua.
Es que tal se desprende de las declaraciones testimoniales recogidas durante este tiempo, está claro que la causa que aún hoy está caratulada como averiguación de causales de muerte, una vez que vuelva a sus funciones el fiscal Gustavo Morey, sería un hecho el cambio, imponiendo el delito de homicidio culposo, del cual resultarían responsables el tío del menor ahogado, como del piletero que, por lo que surge del expediente, no habría cumplido las funciones por las cuales estaba destinado al lugar.
Especialmente la declaración de un joven de nombre Sebastián, quien en verdad resultó el que socorrió al tío, la nena, y después a la propia víctima, resultaría clave para arribar a la conclusión acusatoria, que factiblemente en los primeros días de febrero se oficialice.
Sobre lo que resultaría la responsabilidad penal del tío, se indicó que resultaba el mayor responsable a cargo del menor fallecido, tenía la guarda del joven que vino a pasar unos días de vacaciones en Tandil. Es más, fue con quien se introdujo a la pileta sin conocimiento alguno de natación.
Sobre el piletero, con sólo repasar la declaración del testigo que, en definitiva, fue quien actuó en el socorro, queda prácticamente en claro su responsabilidad sobre su escasa actuación en el hecho que se investiga.
Por otra parte, la instrucción ya cuenta con el resultado de la autopsia, que se condice con las primeras apreciaciones que había dado cuenta el médico de policía, Roberto Leitao, quien había precisado en el informe una muerte por un “Paro cardíaco respiratorio traumático, a consecuencia de asfixia por sumersión”.

EL CASO
Tal se informó oportunamente, Roberto Darío Montero, de apenas 13 años de edad,
murió ahogado en la pileta del Club Hípico, regenteada actualmente por el Deportivo Santamarina. La víctima había concurrido quien junto a familiares como otros cientos de vecinos a la pileta para disfrutar un domingo a pleno sol, pero alrededor de las 18.30, la policía tomaba conocimiento de la tragedia. Tal surgió aquella misma tarde, el joven se sumergió en la pileta junto a su tío, que a la vez llevaba en sus brazos a una beba de un año. Juntos (no sabrían nadar), se introdujeron hacia lo más profundo del espejo de agua sin posibilidad de volver sobre sus pasos.
Si bien en aquella primera versión que se encargaron de ventilar los organizadores del predio se aludió a que había sido el piletero quien advirtió la desesperante situación y había socorrido primero a la beba, luego al hombre mayor para después sacar al pibe.
Lo que ahora consta en el expediente es que no fue el piletero sino el testigo (que por esos días estaba estudiando un curso de guardavidas) quien primeramente socorrió a las víctimas, para luego intervenir el bañero.

Comentarios

0

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Cargando comentarios...

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | La Voz de Tandil | Av. del Valle 1220 - Tandil