8 de marzo de 2022
VI Paro Internacional Feminista Todas las deudas son con nosotres
Como Asamblea Feminista de Tandil organizamos el VI Paro
Internacional Feminista en el marco del Día Internacional de las mujeres y
disidencias trabajadoras.
El 8M se ha convertido en el único Paro Internacional y por
eso abrió un nuevo terreno de la práctica política a nivel global. En Tandil
nos unimos a la marea de más de 60 países para protagonizar esta jornada de
lucha.
En nuestro país, somos el movimiento que le hizo el primer
paro a Macri cuando gobernaba nuestro país, somos la marea que le dio
protagonismo a miles de mujeres y disidencias organizadas a lo largo y ancho
del país para que puedan volver a sus trincheras más fuertes y con espalda
colectiva, les que pusimos en debate no sólo el binarismo de la identidad de
género, sino también los límites de la identidad trabajadora a partir de la
pelea por el reconocimiento de los cuidados, como parte de las tareas reproductivas.
Este 8M nos encuentra atravesando debates fundamentales y
proponiendo una agenda que busca construir la idea de que lo conseguido es el
piso del que partimos para seguir prefigurando el mundo sin violencias y sin
desigualdades que queremos.
Discutimos la economía, la deuda, la crisis: Que la deuda la
paguen los que la fugaron. Ponemos sobre la mesa que la salida de la crisis
económica que atravesamos no puede ser a expensas del pueblo, y
particularmente, cargada sobre los cuerpos de mujeres y disidencias, que
ocupamos el 70% de las cifras de la pobreza.
La feminización de la pobreza se puede explicar por las
tareas no pagas que realizamos la mayoría de las mujeres al interior de los
hogares y por el bajo reconocimiento monetario que tiene su segmento pago, es
decir, el hecho de que el salario más bajo de la economía sea el de las trabajadoras
de casas particulares.
La organización social de los cuidados es relegada casi
exclusivamente a los hogares, y de esta manera, individualiza en cada familia
cómo resolver dichas tareas que son indispensables para la existencia del
conjunto de la población.
De acuerdo a los últimos datos relevados por INDEC, el 71%
de los trabajos domésticos no remunerados son realizados por mujeres. Se le
suma a este dato, que estos trabajos representan el 15,9% de nuestro PBI, lo
que indica que es muy difícil intentar mejorar la vida de todes sin entender el
papel clave que los cuidados tienen en el bienestar social.
Todas las políticas económicas tienen efectos distributivos
en términos de ingresos y también de género. Aunque se pretenda neutral, la
programación económica nunca lo es. En la Argentina existen desigualdades
estructurales y reducirlas es una cuestión de Estado. Las mujeres, sobre todo
las más jóvenes y quienes son madres, junto al colectivo travesti trans, son
las más pobres y las que más obstáculos tienen en el mercado de trabajo. Hay
que cerrar esas brechas de desigualdad, no solo para alcanzar más justicia
social, sino también, porque le hace bien a la economía. Esta es una condición
indispensable para un desarrollo sostenible.
Avanzamos con el Plan Nacional contra las Violencias, el
programa Acompañar, el cupo laboral travesti trans, la legalización del aborto,
y hoy nos proponemos profundizar ese camino exigiendo que se avance con el
sistema integral de políticas de cuidado y las licencias igualitarias.
Argentina es uno de los países latinoamericanos más retrasados en los modelos
que contribuyen a reducir las desigualdades de género en la crianza de niñas,
niños y adolescentes. Necesitamos modificar el actual régimen de licencias,
establecidas en el Régimen de Contrato de Trabajo, de 1976, para alcanzar un
modelo más equitativo en términos sociales. Exigimos el tratamiento del Régimen
de Licencias parentales igualitarias, tal como fue anunciado en el inicio de
sesiones ordinarias.
Mujeres y disidencias sexo-genéricas nos hermanamos para
poner de relieve el conjunto de desigualdades y violencias que vivimos en los
diferentes ámbitos, jornadas laborales y dinámicas familiares.
Los últimos años la lucha feminista diseñó el camino hacia
la conquista de los Ministerios de Mujeres, Géneros y Diversidad de Nación y de
Provincia y por primera vez en la historia de una Dirección Nacional de
Economía, igualdad y género en el Ministerio de Economía. Muchas de las
políticas propuestas las venimos sosteniendo desde las militancias, en un
sentido amplio, entendemos que el Estado no está conformado sólo por les
funcionaries, sino que, adquieren un rol central las organizaciones políticas y
sociales en la disputa del modelo político-económico.
La perspectiva de género y de diversidad es imprescindible
para el diseño de programas y planes de gobierno. La economía argentina tiene
el desafío de encontrar un sendero de crecimiento económico que cierre brechas
de desigualdad. Eso implica, desde el feminismo, entender que la economía de
los cuidados es vital para el sostenimiento de todo el tejido productivo y que
las mujeres tienen que ser parte del diseño y construcción política del
presente y el futuro.
El reclamo de un Sistema Integral de Cuidados es urgente y
fundamental si queremos avanzar hacia un país que sea más igualitario. Dicho
reclamo ha sido incluso un compromiso asumido por parte del Ministerio de las
Mujeres, Géneros y Diversidades, y se ha presentado desde el ejecutivo el
proyecto al Congreso este año.
La lucha por la IVE, es un ejemplo de nuestra potencia y
nuestra capacidad de organizar la bronca y volverla demanda política. Ganamos
la ley en la calle, en el congreso y el gobierno, pero seguimos encontrando obstáculos
para acceder a nuestro derecho, sobre todo en la ciudad de Tandil, que aún nos
encontramos con algunos de ellos. La marea verde sigue de pie, frente a las
resistencias conservadoras. Exigimos la absolución para Miranda Ruiz, médica
salteña juzgada por practicar un aborto. Garantizar derechos no es delito, es
una conquista y lucha que hemos logrado.
Este 2022 nos encuentra recordando que el último hecho
político masivo previo a la pandemia fue el 8M, poniendo en debate que las
tareas de cuidados y el trabajo doméstico no remunerado sostienen la economía
de forma invisibilizada.
Por eso decimos que nuestros trabajos no remunerados mueven
al mundo y que la deuda es con nosotras y nosotres. Sabemos que las
desigualdades estructurales se enfrentan con cambios estructurales y por eso
asumimos la tarea pedagógica de denunciar la invisibilización de los trabajos
de cuidado, propias del capitalismo heterocispatriarcal.
La pandemia nos dejó sin dudas en peores condiciones como trabajadoras.
Muchas perdieron sus empleos, dejando de percibir ingresos económicos para el
sostén de sus familias. Los primeros meses dieron cuenta de la precariedad de
nuestros trabajos en el sector de servicios domésticos y cuidados, dejándonos
sin salario y sin derechos a reclamo. Pero también nos quedamos sin trabajo las
que nos desempeñamos en el comercio ya sea como empleadas o como trabajadoras
autónomas. Las changas se cortaron. Para las trabajadoras de la Economía
Popular la situación no fue mejor. Ante esta situación económica crítica, el
movimiento demandó políticas públicas nacionales, que, si bien tienen
características paliativas, resultaron estratégicas en ese momento de
incertidumbre.
Durante estos dos años, fuimos trabajadoras las 24 horas del
día, en un contexto de aislamiento donde las demandas no dejaban de crecer:
dentro del hogar, cuidamos a niñes, adultes y personas con discapacidad, fuimos
teletrabajadoras poniendo todos nuestros recursos materiales y económicos,
reconfiguramos nuestros empleos, nos pusimos al hombro la continuidad
pedagógica de les integrantes de la familia -a costa de nuestros propios
saberes y nuestro tiempo-, fuimos las gestoras de todas las ayudas posibles,
salimos a garantizar la provisión de alimentos, estuvimos al frente de las
ollas populares donde fue imperioso cocinar colectivamente para que nadie pase
hambre. Además, nos formamos y oficiamos como promotoras de salud y de género,
acompañamos el acceso a derechos (no) reproductivos, militamos, propusimos,
debatimos y encontramos estrategias para resisitir durante el ASPO.
Este año nuestra consigna invita a preguntarnos acerca de la
violencia económica y la deuda histórica del Estado y del patriarcado para con
nosotres. Antes decíamos que las mujeres y disidencias llegábamos a trabajar
una doble y triple jornada. Luego de dos años de pandemia, podemos dar cuenta
de cómo la reconfiguración del espacio laboral que se repliega en el espacio
doméstico, implicó un incremento en esta superposición de jornadas.
Entendemos la necesidad de diseñar estrategias para
transversalizar las perspectivas de género y disidente en los tres poderes del
Estado, por eso, discutimos la justicia patriarcal y demandamos una Reforma
Judicial Feminista. Estamos hartes de que nuestras vidas o muertes sean
juzgadas por una justicia patriarcal heterocis-sexista, que desconoce nuestras
experiencias y dolencias, nuestras necesidades y urgencias. No habrá igualdad
en nuestro país hasta que no se lleve adelante una reforma judicial feminista,
con participación popular.
También enfrentamos las violencias machistas y patriarcales,
multiplicando nuestra exigencia de políticas públicas que nos asistan y
acompañen cuando necesitamos, pero sobre todo reclamamos que se refuercen las
políticas orientadas a prevenirlas.
Nuestra(in)seguridad está signada por la experiencia
encarnada de los acosos y agresiones que vivimos en el espacio público. Tener
un cuerpo sexuado femenino o una expresión de género que no encaja en los
límites binarios condiciona nuestro uso de los espacios públicos y nos expone a
agresiones, acoso, violaciones. Una ciudad signada por la cultura
heterocispatraircal nos reprime y nos disciplina también en el modo de vestir,
las zonas que frecuentamos o los horarios en que decidimos salir y volver a
casa.
Porque seguimos peleando por una vida libre de violencias,
denunciamos la cultura de la violación como expresión extrema de las
violencias, así como los femicidios y travesticidios. Son acciones
disciplinadoras, un modo brutal de ejercer el poder y de sembrar el miedo. Por
eso decimos que no son animales ni manada, son hijos sanos del patriarcado.
Contra un sistema de salud que nos excluye y discrimina,
reclamamos por la ley de VIH, que perdió estado parlamentario por cuarta vez
consecutiva hace una semana. Renovamos nuestro compromiso de saldar esa deuda
de más de 32 años, reclamando una Ley Integral que además defina la producción
pública de tratamientos de HIV y enfermedades infecto contagiosas. En nuestro
país, por año hay 4.500 diagnósticos de VIH y 1.400 muertes por causa del
virus, datos que la aprobación de esta ley podría reducir sensiblemente.
En temas de cuidados de nuestros cuerpos hemos impulsado la
idea -que el Estado ha reconocido- que las barreras económicas al acceso de
productos de gestión menstrual, tiene implicancias en la salud, la educación y
el trabajo.
También es necesario reconocer que la gestión menstrual es
un proceso que trasciende la experiencia personal en tanto se ve afectado por
condiciones de infraestructura, ingresos o normas culturales.
Aunque ningún proyecto legislativo relativo a la temática
alcanzó jamás el tratamiento en comisiones en el Congreso Nacional, actualmente
se encuentran en estado parlamentario 4 proyectos de ley pertinentes a la
gestión menstrual en el Honorable Senado de la Nación y 10 en la Honorable
Cámara de Diputados de la Nación. De los 14 proyectos 10 son de autoría
femenina. Apoyamos las iniciativas que se han puesto en marcha por medio de
organizaciones sociales, unidades productivas, ONGs y activistas, quienes han
sido las grandes impulsoras para que este tema entre en la agenda pública y
exigimos su tratamiento en los recintos parlamentarios.
Reclamamos nuestro derecho a vivir vidas disidentes.
Anticipándonos al 11 de marzo, a un año de su
desaparición,con una angustia politizada nos preguntamos dónde está Tehuel y
exigimos verdad!
Nos movilizamos contra los crímenes homolesbo-transodiantes
y reclamamos por el acceso al empleo y la salud trans-travesti.
Nos preparamos para acompañar a Higui el 15 de este mes, en
el pedido de absolución, frente a un poder judicial que la quiere condenar por
haberse defendido en una violación correctiva.
Y retomamos el grito de libertad a Milagro Sala, presa
política en democracia desde hace 6 años.
A nivel local, consideramos que la creación de la Dirección
de Política de Género y Diversidad Sexual ha significado una definición
política importante frente a nuestra demanda como movimiento, y que ha
implicado por primera vez la asignación de partidas presupuestarias
específicas, sin embargo, sabemos que en el último año fue la que menor
presupuesto tuvo de toda la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat.
Asimismo, entendemos estratégico que la Unidad para la
transversalizacion de la perspectiva de género, dependiente de la Jefatura de
Gabinete defina mecanismos de diálogo con el movimiento feminista y disidente, de
modo de que podamos acceder a lo planificado, así como proponer líneas de
acción en aquellas áreas que venimos definiendo urgentes y prioritarias a
partir de nuestro conocimiento del entramado social.
Le decimos al Gobierno Municipal -que lleva 19 años
conduciendo y administrando recursos de todes-, que nos incluya y tome la
agenda feminista, transversalizando en todas las políticas públicas la
perspectiva de género.
Como otros años en Tandil, exigimos:
- La jerarquización de la Dirección de políticas de género y
diversidades, a través de fortalecimiento con mayores recursos, y capacitaciones
permanentes a los equipos.
- Que las mujeres y disidencias de nuestra ciudad no estamos
incluides en su proyecto político, hay un Tandil maquillado y partido que quedó
al descubierto en estos dos años de pandemia.
- Pleno cumplimiento de la Ley Micaela con presupuesto
acorde para concretarlo con la celeridad que requiere capacitar a toda la planta
de trabajadores municipales.
- Exigimos que las 7 instituciones de primera infancia
municipal se incorporen al sistema educativo provincial, garantizando los
derechos de niñes, padres, y docentes enmarcados en las leyes nacional y
provincial de educación, que garantiza la Dirección General de Cultura y
Educación.
- Políticas de fortalecimiento de los proyectos productivos
de mujeres y LGBT
- Paridad efectiva en los espacios de responsabilidad
política de la ciudad
- Programas de formación profesional y empleo con
perspectiva de género. Que incluyan espacios de cuidado. Y que no se asiente
sobre concursos y competencias entre mujeres sino sobre la garantía del derecho
de todas y todes.
- La jerarquización y autonomía de la Dirección de políticas
de género y diversidad sexual que actualmente depende de la Secretaría de
Desarrollo Social.
- Exigimos la creación de un Plan de Acceso a la vivienda
que atienda la situación de emergencia habitacional que presentan las mujeres y
disidencias.
- Exigimos la necesidad de una decisión política para
ampliar la planta de profesionales y equipos que intervienen en Salud mental y
exigimos la formación en perspectiva de género y derechos humanos que tales
situaciones requieren.
- Exigimos la implementación del Protocolo de actuación para
prevención, sanción, erradicación de situaciones de violencia de género, acoso
y discriminación por identidad de género u orientación sexual en el ámbito
laboral municipal, que ya entró en vigencia (en el marco de lo que establece la
partitaria).
- Exigimos que el pedido de informe presentado en noviembre
del 2021 sobre Acceso a la información pública nos permita obtener datos de la
Dirección de políticas de Género sobre cupo laboral trans.
- Acceso a la información de la Unidad de Transversalización
de Género. Cuáles son los objetivos, cuál es el área responsable de la planificación
y ejecución, qué personal está asignado a la misma.
- Los programas ASISTAN y ACCEDER deben ejecutarse de manera
efectiva: En la apertura de Sesiones Legislativas el Intendente anunció, la
profundización del programa ACCEDER en tal sentido exigimos que se tenga en
cuenta el patrocinio por delito de familia, para que las mujeres podamos
acceder de manera igualitaria al derecho de nuestres hijes a la cuota
alimentaria y a desvincularse de nuestras parejas.
- El pase a planta de las compañeras municipales q se
encuentran precarizadas, algunas de ellas, hace más de 10 años y se desempeñan
en funciones esenciales como limpieza y administración.
- Sindicatos feministas, sensibles a las necesidades y
reclamos del colectivo se mujeres y disidencias, q se comprometan en la lucha
por eliminar las desigualdades de género, enfrentar la precarizacion laboral y
disputar mejores condiciones de trabajo y salarios.
Por todo lo mencionado anteriormente, solicitamos que la
partida presupuestaria destinada para políticas de género, sean utilizados en
pos de nuestras mujeres y disidencias.
Por todo ello, reclamamos una vez más. ¡LA DEUDA ES CON
NOSOTRES, QUE LA PAGUE LOS QUE LA FUGARON!
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