5 de febrero de 2015

Locales

Locales. El conductor de la camioneta que se incrustó en una casa de Tunitas, tenía una alta dosis de alcohol en sangre



Maximiliano Schwat, quien el martes por la noche embistió la pared de una vivienda en la calle Rosello al 100, conducía la camioneta con 3,2 gramos de alcohol por litro de sangre, según se determinó en el examen de alcoholemia que se le practicó tras protagonizar el insólito hecho.
Como anticipáramos en nuestra edición de ayer, el martes por la noche en Rosello 194, una camioneta Toyota Hilux, que llevaba de tiro un carrilín, pudo haber provocado una tragedia, tras realizara una inexplicable maniobra e incrustarse en la pared del frente de la vivienda de la vecina María Orellano, quien, afortunadamente, no estaba en el lugar, así como tampoco ninguno de sus familiares.
El conductor de la camioneta, identificado como Maximiliano Schwat, fue demorado por disposición de la policía y además, se convocó a personal de Tránsito del Municipio, quienes lo sometieron a un dosaje de alcohol, que dio resultado positivo.
De todas maneras, los vecinos y testigos del hecho, afirmaron que el estado de embiaguez de Schwat era evidente, e incluso, tras colisionar con la vivienda, habría intentado encender el motor del vehículo, para retirarse del lugar.
El test arrojó un resultado positivo de 3,2 gramos de alcohol por litro de sangre, lo que representa un valor varias veces por encima de lo permitido. Schwat fue infraccionado por el hecho.
El episodio tuvo lugar alrededor de las 21 horas del pasado martes y el conductor venía acompañado por otro individuo, en la camioneta Toyota, que tiraba un carro con maquinaria de jardinería.
Imprevistamente, el vehículo se descontroló, se cruzó hacia la izquierda e ingresó en el interior del living de la casa de la señora Orellano, quien ayer radicó una denuncia policial por lo sucedido, que le ocasionó importantísimos daños en su vivienda, que debió ser apuntalada en el boquete que dejó la camioneta, para evitar el riesgo de un derrumbe.
Los testigos del hecho aseguraron también que la camioneta circulaba a alta velocidad por las calles del barrio y la falta de reflejos del conductor, en avanzado estado de ebriedad, impidieron que evitara el daño, aunque milagrosamente, no hubo que lamenta personas heridas. Incluso, la propia Orellano contó que la camioneta estuvo a punto de atropellar a algunas personas que caminaban por las inmediaciones.

Comentarios

0

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Cargando comentarios...

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

data fiscal  © 2026 | La Voz de Tandil | Av. del Valle 1220 - Tandil